Cómo funcionan las células madre: el nuevo concepto
Acabo de recibir una invitación formal del Director General del Congreso Internacional de Células Madre, el inglés Leon Bezos para ser el orador principal en el IV International World Congress and Expo on Stem Cell Research en París, Francia, en febrero del 2020.
La razón principal de la invitación es resultado de mi idea de utilizar FC (Factores de Crecimiento) derivados de tejido amniótico, o sea de la placenta y cordón umbilical); esta quedó plasmada en un artículo recientemente publicado por la revista Pain Physician este mes en los Estados Unidos, Europa y Asia. Y esta valoración ha despertado gran interés, ya que cambia potencialmente nuestro concepto de cómo funcionan las células madre.
Al parecer mi idea ha impactado la opinión internacional sobre todo a los más jóvenes, lo que me hace sentir muy satisfecho.
Mi trabajo demuestra que son realmente los productos secretados por las células madre, los que generan los cambios que conllevan a controlar el dolor, y a regenerar y estimular el ulterior crecimiento de las células dañadas; y no las células mismas. Es decir, que la reproducción de las células y su cantidad no influyen en sus funciones o resultados; sino, por el contrario, son sus productos, los que determinan en realidad el efecto.
Pero estas conclusiones que he podido probar en mi trabajo publicado y que cambiarán la forma en que vemos la Medicina Regenerativa, y las células madre en particular, no ocurrieron de la noche a la mañana. Por el contrario, son el resultado de muchos años dedicado a este tema. Y, aunque mi capacidad de observación e intuición han desempeñado un papel fundamental, ha sido vital mi experiencia con mis pacientes para llegar al punto en que estamos.
Hace 10 años, mis resultados para controlar el dolor de una rodilla eran mucho más difíciles de lograr en los pacientes de la tercera edad. Y esto comenzaba a ser así en los pacientes que se encontraban alrededor de los 50 años: era mucho más difícil lograr resultados. Y esto era casi imposible en aquellos de más de 70 años si utilizábamos las células del propio paciente. Para complicar aún más el problema, era a estos pacientes a los que me costaba más trabajo realizar un procedimiento de extracción, o sea extraer sus células madre, ya fueran de medula ósea o de grasa.
Como siempre sucede entre investigadores, desde Finlay hasta la actualidad, la necesidad es la madre de la invención. El hecho de que mis pacientes de la tercera edad no respondieran igual a las células autólogas (o del propio paciente), me hizo inclinarme hacia las células más jóvenes, y fueron las de placenta y cordón umbilical las que mostraban una mejor opción.
Cinco años más tarde, los resultados en mis pacientes no podrían ser mejores. Más de 3,000 pacientes se han beneficiado del uso de FC derivados de placenta y cordón umbilical no solo en la rodilla ─la cual fue el objetivo del trabajo inicial─, sino que se ha extendido a la columna, cadera, tobillo y hombro. Sin embargo, ha sido en la columna donde hemos logrado la mejor respuesta; y hemos catalogado en este último caso la mejoría de los pacientes como algo espectacular y hasta difícil de creer. Además, tenemos la ventaja de que ahora no hay que someter al paciente a un procedimiento de extracción de células.
Si usted tiene más de 50 años y padece de dolor por artritis, ahora sabe que mi concepto de aplicar FC derivados de placenta y cordón umbilical es el que ha adoptado la comunidad internacional.
El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.