Medicare no cubre servicios odontológicos. Para muchas personas en Florida esto es un problema
Sonia Domínguez, de 74 años, y su esposo Miguel Morejón, de 81, no recuerdan la última vez que fueron a un dentista en Miami, la ciudad donde viven hace más de dos décadas.
“Bueno, no sé. Fue hace tres años o cuatro”, dijo Domínguez. “O más, probablemente”. Ese lapso no se debe a que no tienen problemas dentales, sino a falta de cobertura.
Después de trabajar toda su vida, principalmente en una lavandería, Domínguez y Morejón, de República Dominicana y Cuba, respectivamente, ahora están jubilados y dependen de Medicare para acceder a los servicios médicos. La pareja quedó sorprendida al descubrir que su cobertura de Medicare no incluye atención dental.
La alternativa, pagar por los tratamientos de su propio bolsillo —incluso los tratamientos más sencillos, como limpiezas de rutina— no es económicamente viable.
“Es carísimo, carísimo. Para un retirado es demasiado caro. Y eso que uno tiene seguro médico”, dijo Domínguez. “Uno no quiere ir al dentista todos los días, pero hay que ir de vez en cuando, por razones de higiene”.
La última vez que Domínguez necesitó hacerse un trabajo dental, empacó sus maletas y viajó a su natal Santo Domingo, donde se atendió con un dentista local por una fracción del precio que le habría costado en Miami.
“Uno tiene que hacer sacrificios y poder viajar. Con cierta edad, eso se complica. Eso está mal acá”, dijo.
Dadas las conversaciones que tiene con amigos y conocidos de su edad en comedores, Domínguez sabe que ella y su esposo están lejos de ser los únicos perjudicados por la falta de acceso a la atención dental.
“Vemos a muchas personas y les decimos, ‘Oh, mira como tienes los dientes’. Y nos dicen que ‘es muy caro’ ”, comentó.
MEDICARE Y LA COBERTURA DENTAL
Cuando se trata de la salud bucal, Medicare —el programa federal de seguro de salud para personas de 65 años o más— cubre solo una pequeña cantidad de tratamientos médicamente necesarios y no rutinarios.
Aunque algunos pueden acceder a ciertos beneficios dentales a través de opciones complementarias como los planes Advantage, todos los tratamientos preventivos o restauradores están excluidos de la versión estándar de Medicare, excepto por algunas circunstancias limitadas durante una hospitalización.
La falta de cobertura, combinada con los altos costos de los tratamientos dentales, significa que muchos adultos mayores, como Domínguez y Morejón, no pueden recibir la atención dental que necesitan. Según Justice in Aging, una organización nacional sin fines de lucro, solo la mitad de los 60 millones de beneficiarios de Medicare vieron a un proveedor dental el año pasado.
Ese es un problema particularmente importante para la Florida, dada la demografía local.
El estado se encuentra en el segundo lugar en todo el país respecto a la cantidad de beneficiarios de Medicare. Y dentro de Florida, el condado con el mayor número de residentes adultos, y mayores de 60 años, es Miami-Dade con alrededor de 500,000. En un reciente foro político sobre las necesidades de los residentes de la tercera edad, se observó que la población del condado ya se ha “inclinado”, lo que significa que hay más personas de 60 años, o más que niños menores de 17 años.
Lo que exacerba la difícil situación de las personas mayores en Florida y en todo el país es una tendencia que a primera vista parece positiva: cada vez son más los adultos mayores que aún tienen la mayoría de sus dientes, según el profesor Scott Tomar, de la Universidad de Florida.
“Eso no tiene precedentes en la historia de los Estados Unidos, que un porcentaje tan elevado de personas llegue a los 65 años o más con la mayoría de sus dientes todavía en la boca. En las generaciones pasadas, la gran mayoría tenía dentaduras postizas a los 65 años”, dijo. “Estamos viendo un tipo de adulto mayor muy, muy diferente ahora al de antes. Es una buena noticia que la gente llegue a la tercera edad y hayan conservado la mayoría de sus dientes. Pero la desventaja es que esa gente ahora necesita mucho más atención dental preventiva y reparadora, que como sociedad aún no estamos preparados para ofrecer”.
Además, como explicó Tomar, los adultos mayores con dientes relativamente intactos tienen una vulnerabilidad adicional de la que preocuparse: los efectos secundarios de los medicamentos tomados para tratar enfermedades crónicas.
“Varios de esos medicamentos reducen el flujo de saliva, lo que aumenta el riesgo de caries”, dijo. “Así que es casi como que se estuviera creando una ‘tormenta perfecta’”.
Hay mucho en juego para los adultos mayores sin acceso a la atención dental ya que una salud bucal deficiente puede llevar a enfermedades realmente importantes, e incluso mortales, como problemas cardiovasculares.
DISPARIDADES RACIALES EN EL ACCESO AL CUIDADO DENTAL
“Cuando hablamos con adultos mayores, nos dicen que la falta de acceso a la atención dental es muy importante para ellos”, dijo Jennifer Goldberg, subdirectora de Justice in Aging. “Y esa falta de acceso a la cobertura dental tiene un impacto dispar en las poblaciones de color”.
En un informe reciente, Justice in Aging describió la magnitud de esas disparidades. Concluyeron que siete de cada 10 beneficiarios negros de Medicare y seis de cada 10 beneficiarios hispanos no vieron a un dentista en el último año, en comparación con sólo cuatro de cada 10 beneficiarios blancos.
Menos acceso a la atención dental significa más problemas de salud oral: los adultos mayores no-blancos son más propensos a caries dentales y a la pérdida completa de los dientes. Eso incluye, por ejemplo, a los adultos mayores mexicoamericanos. Más de un tercio de ellos tienen caries no tratadas, comparado con sólo el 13 por ciento de sus contrapartes blancas.
“Los números son asombrosos”, dijo Goldberg. “Y parte de esto es que sabemos que las disparidades por raza y etnia son aún más importantes para los adultos mayores porque las disparidades que han sufrido a lo largo de sus vidas se agravan una vez que llegan a la edad avanzada”.
MIRANDO HACIA EL FUTURO
A principios de este mes, los demócratas en la Cámara de Representantes aprobaron un proyecto de ley que incorporaría la cobertura dental, así como la cobertura para tratamientos de la vista y la audición, a Medicare.
El proyecto de ley, llamado H.R. 3, permitiría a los beneficiarios de Medicare acceder a servicios dentales preventivos y de detección —incluidas limpiezas de rutina— a partir de 2025. Los pacientes serían responsables de cubrir el 20 por ciento del costo de esos exámenes, así como el de otros procedimientos básicos, como extracciones y restauraciones dentales. Los tratamientos más importantes también estarían cubiertos, pero los pacientes tendrían que pagar un mayor porcentaje del costo.
Habiendo sido aprobado en la Cámara de Representantes, el proyecto de ley H.R. 3 ahora enfrenta un camino arduo en el Senado, donde es poco probable que la mayoría republicana decida apoyarlo.
Mientras tanto, Miguel Morejón, el esposo de 81 años de Sonia Domínguez, siente una molestia en la boca y necesita ver a un dentista.
“Será cuestión de esperar dos o tres meses para ir a Santo Domingo”, dijo Domínguez con un suspiro. Ella espera que el diente no se caiga antes de eso. “A uno le molesta sonreír y que le falte un diente”.