Muchas mujeres no se dan cuenta de que pueden estar sufriendo un ataque al corazón y descartan señales reveladoras
Beatriz Martínez no prestó mucha atención a ese primer dolor agudo en el pecho. Después de todo, ella hacía ejercicios regularmente, mantenía un buen peso y trataba de mantener una dieta saludable. Su presión sanguínea y los niveles de colesterol estaban también en los valores normales.
Así que no pensó dos veces cuando tuvo dificultad para respirar y cuando sufrió un mareo. Todo lo atribuyó a un movimiento repentino. Aun cuando el dolor le afectó el brazo y sentía el pecho como si se estuviera quemando, arregló la casa y salió a cenar con el que era su esposo en aquel momento.
“Nunca se me ocurrió que estaba sufriendo un ataque al corazón”, dice Martínez, residente de Kendall. “No pensé que era algo que podría pasarme a mí”.
Sin embargo, Martínez terminó a media noche en una sala de emergencia, donde fue estabilizada y en pocas horas fue sometida a un cateterismo del corazón. Su aorta estaba completamente bloqueada. Le fue colocada una endoprótesis vascular medicada (stent) en el estrecho vaso sanguíneo.
Aunque ese episodio sucedió en 2012, Martínez, quien cumplió 60 años en febrero, aprendió una valiosa lección: “Las mujeres no prestan suficiente atención a los síntomas de un ataque al corazón. Ellas cuidan de todos menos de sí mismas”.
El actual cardiólogo de Martínez, Dr. Álvaro Gómez de Miami Cardiac & Vascular Institute de Baptist Health South Florida, dice que su caso no es poco común. Él atiende a mujeres que no reconocen los síntomas de un ataque al corazón o simplemente pasan por alto señales evidentes. Atribuyen síntomas no tradicionales de un ataque al corazón, tales como mareos, vómitos y dificultad al respirar, a una indigestión o a hacer demasiado ejercicio.
“Hasta hace poco las enfermedades de corazón en las mujeres era un tema casi ignorado”, explica Gómez. “Por mucho tiempo, las pruebas clínicas solo incluían a hombres. Simplemente no había la consciencia”.
Esta falta de familiaridad sigue existiendo, aun dentro de la comunidad de cuidado de salud, dice una cardióloga local importante, la Dra. Maureen Lowery, experta en salud del corazón de las mujeres, de University of Miami Health Systems. Lowery atendió recientemente a una mujer de 51 años con un alto factor de riesgo de enfermedad del corazón: diabetes tipo 1. Sin embargo, la mujer nunca había sido referida para un estudio cardíaco antes de llegar a su oficina.
Añade que los problemas de salud del corazón en las mujeres “son diagnosticados y tratados de forma desigual. Sus síntomas se toman de forma menos seria, aun ahora. Definitivamente hay un sesgo de género y raza”.
Esto es un problema. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, una de cada cinco mujeres muere de enfermedad de corazón anualmente, siendo la causa más común la estrechez o el bloqueo de las arterias coronarias, razón principal para los ataques al corazón. Gómez añade que, “las enfermedades del corazón son la causa número uno de muertes para las mujeres. Excede por mucho todo tipo de cáncer, incluyendo el cáncer de seno”.
Las mujeres no están conscientes del peligro. “Cuando vienen, se sorprenden de que sea un problema del corazón”, dice la Dra. Lucia Blanchard, cardióloga y especialista en medicina interna de Broward Health. “Ellas piensan que están deshidratadas o que tienen una indigestión. Creen que el dolor se va a ir y que pueden esperar”.
Eso es, por supuesto, un gran error. Ignorar y no tratar un ataque al corazón puede resultar en un daño extenso o, peor, la muerte. Pero si se atiende adecuadamente, las mujeres, y los hombres, pueden sobrevivir los ataques al corazón.
Diagnosticar y tratar las enfermedades del corazón en mujeres es mucho más complicado porque las mujeres a menudo no manifiestan señales de la misma manera que los hombres. “Es muy importante reconocer los síntomas [de un ataque al corazón o accidente cerebrovascular]”, añade Blanchard. “Y es importante actuar de inmediato”.
Vigile los dolores fuertes o punzantes en el pecho (incluso incomodidad) así como dolor en el cuello, quijada o garganta, dolor en el abdomen o espalda, vómitos, acidez, mareos, dificultad para respirar. Los síntomas generales de enfermedades del corazón pueden también incluir una sensación de agitación en el pecho e inflamación de los pies, tobillos, piernas, abdomen o venas del cuello.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre, las mujeres también tienden a sufrir más que los hombres de ciertas enfermedades del corazón. Esto incluye latidos irregulares (arritmia), enfermedad microvascular coronaria (MVD, por sus siglas en inglés) que afecta las pequeñas arterias del corazón, y el síndrome del corazón roto, cuando el estrés emocional extremo puede llevar a un fallo severo del músculo del corazón.
Aún más, en la medida en que la mujer envejece mayor es el riesgo de una enfermedad del corazón, especialmente en el período postmenopáusico tardío en la vida. “Es cuando comienzan a perder la protección del estrógeno”, explica Gómez. “Y ahora que vivimos más tiempo, significa que hay más años con ese riesgo”.
Los cardiólogos y otros profesionales de la salud les dicen a las mujeres que hay muchas cosas que pueden hacer para prevenir y controlar las enfermedades del corazón. Hay organizaciones trabajando arduamente para crear consciencia de la enfermedad. Estas incluyen la Asociación Americana del Corazón y WomenHeart Support Network, en las que tanto Gómez como Beatriz Martínez están activas. WomenHeart tiene reuniones mensuales, en inglés y en español.
Las mujeres necesitan conocer los factores de riesgo: presión sanguínea alta, diabetes, obesidad, colesterol alto, fumar y la menopausia.
En el caso de Martínez, ella no sufría de ninguno de estos factores de riesgo comunes, excepto por un largo y complicado historial familiar de enfermedad coronaria. Ya que el nivel de colesterol solo no es suficiente para eliminar riesgo, Gómez sugiere una prueba de cuantificación de calcio coronario, una tomografía computarizada (CT scan) no invasiva que mide la acumulación de calcio en las paredes arteriales.
“La medida más importante”, añade Gómez, “es el conocimiento. Las mujeres necesitan entender que la enfermedad del corazón es su asesino número uno, pero es también muy tratable.”
¿Qué puede hacer para protegerse de un ataque al corazón?
Deje de fumar.
Lleve una dieta saludable.
Haga ejercicio.
Pierda peso, especialmente en el medio del cuerpo.
Controle la presión sanguínea.
Tenga control de su colesterol.
Reduzca el azúcar en sangre.
Limite la ingesta de alcohol.
Aprenda a manejar el estrés.