Tratamiento para el dolor en tiempos del COVID-19
Estimados lectores, por supuesto nuestro artículo de hoy tiene relación con la pandemia del COVID-19, más conocido por coronavirus. Mi intención, en este momento, es poner un granito de arena en la lucha contra el virus y tal vez hacer una diferencia en la vida de aquellos pacientes a quienes los aqueja un dolor.
Lo primero: ¡No más antiinflamatorios ni cortisona!
Aunque esta ha sido la proyección de nuestra clínica las razones son diferentes, pero el origen el mismo: Las dos sustancias mencionadas bloquean la capacidad de respuesta al dolor y, en el caso del Coronavirus, bloquean la capacidad del organismo de la primera línea de defensa. Esto fue afirmado por el ministro de defensa francés y excelente médico Olivier Veran.
Los antiinflamatorios pueden empeorar los efectos del virus, ya que bloquean importantes vías que producen células guerreras de la primera línea de defensa, llamadas mastocitos; estas se ponen en contacto con el virus y liberan químicos que destruirán las partículas de virus.
Necesitamos estas células a corto y largo plazo para matar el virus y de esto depende si una persona que lo contrae puede complicarse o no. En otras palabras, estar tomando antiinflamatorios para el dolor y la artritis o tomarlos para aliviar el malestar y la fiebre del virus podría significar la diferencia entre la vida y la muerte, y punto.
El mensaje está claro, no más Ibuprofeno, Advil, Aleve, Naproxeno, Diclofenac o las famosas y ahora infames inyecciones, infiltraciones o bloqueos con cortisona o sus derivados.
Para el malestar podemos tomar acetaminofen, también conocido como Tylenol. Pero, ¿qué hacer en aquellos pacientes con larga historia de dolor y artritis?
Lo fundamental ahora es el uso de sustancias que no interfieran con el sistema inmune, para estar preparados para una posible contaminación viral y que esta pase sin causar mayores daños. Por esta razón, hemos desarrollado muchos tratamientos para el dolor que no debilitan el sistema inmune como la ozonoterapia y, por supuesto, las células madre, especialmente las derivadas de placenta y cordón umbilical.
Ahora, además, podemos hacer muchas de las consultas a través de la telemedicina, evitando la potencial contaminación entre el médico y el paciente. Usted puede ser evaluado por mí o alguno de nuestros especialistas con esta solución innovadora, desde la comodidad de su hogar, sin necesidad de exponerse a riesgos hasta que haya desaparecido la amenaza del coronavirus. Le indicaremos qué hacer y potencialmente una solución acorde al momento.
El Dr. Ramón Castellanos es pionero en la utilización de las células para el control del dolor. Graduado de New York Hospital-Cornell, NCMC en Rehabilitación y Fellow en Manejo del Dolor por ACME. Su Instituto en Miami es el primero en los Estados que no utiliza cortisona. Puede llamarnos al número ya citado o escribir directamente al Doctor dentro o fuera de Estados Unidos a stemdoc305@gmail.com. Infórmese sobre nuestro trabajo en las redes sociales, usastemcell.com, en FB o Instagram. Escuche más detalles en el programa radial Medicina Regenerativa: la revolución, todos los miércoles a las 10 a.m., en La Poderosa, 6.70 AM.