Salud

El corazón, uno de los mas afectados por la radiación para curar el cáncer

El Dr. Joseph Lamelas, director de cirugía cardíaca de University of Miami Health System, ha operado en dos ocasiones al Dr. Jorge Orbay, un cirujano ortopeda de Miami quien desarrollo problemas del corazón muchos anos después de recibir radiación para tratar un cáncer.
El Dr. Joseph Lamelas, director de cirugía cardíaca de University of Miami Health System, ha operado en dos ocasiones al Dr. Jorge Orbay, un cirujano ortopeda de Miami quien desarrollo problemas del corazón muchos anos después de recibir radiación para tratar un cáncer. Miami

Muchos años antes de que el Dr. Jorge Orbay se convirtiera en un reconocido cirujano ortopeda del sur de la Florida, fue tratado por cáncer cuando era adolescente. “Cuando tenía 17 años, tuve la enfermedad de Hodgkin, una forma de cáncer”, dice Orbay. “Me sometieron a radiación”.

Hace 40 años, los médicos que trataban el cáncer a menudo administraban a los pacientes mucha más radiación de lo que se consideraría necesaria o segura en 2020.

“La dosis de radiación que le daban a las personas con la enfermedad de Hodgkin era 5,000 rads (una unidad de dosis absorbida de radiación). Ahora administran 3,500 rads”, dice Orbay. “Ahora se sabe que muchos de los sobrevivientes de la enfermedad de Hodgkin están muriendo de enfermedades del corazón”.

Orbay, quien creció en Puerto Rico, se mudó a Miami en 1990 y posteriormente fundó Hand and Upper Extremity Institute cerca de Baptist Hospital en Kendall, dice que vivió 38 años luego de tratamientos masivos de radiación a su pecho antes de experimentar algún problema del corazón o de la válvula.

“Tenía un murmullo en el corazón e inicialmente, ningún síntoma. Entonces desarrollé arritmia”, dice.

Los médicos le implantaron un marcapaso en 2016. El pasado año, “tuve el reemplazo de dos válvulas: la válvula mitral y la válvula aórtica. Entonces, no mejoré. Había otra válvula que no funcionaba. La válvula tricúspide se volvió disfuncional un año más tarde. Eso fue hace unos seis meses. Estoy bien”.

Orbay es también CEO de Skeletal Dynamics, una compañía con base en Dadeland que diseña, construye y mercadea implantes para cirugías de las extremidades superiores. Él desarrolló una técnica para tratar fracturas de las muñecas que ha sido utilizada en miles de pacientes, y dice que no hubiese sido posible si no fuera por su propio cuidado médico “que me mantuvo vivo”.

“Le estoy agradecido a mi cardiólogo, Dr. Donato Arguelles en Coral Gables. Y estoy agradecido al Dr. Lamelas. Es un milagro. Me ha operado el corazón en dos ocasiones; tengo tres válvulas artificiales y estoy muy bien”.

El Dr. Joseph Lamelas, director de cirugía cardíaca de University of Miami Health System, ayudó a salvar la vida de Orbay.

Lamelas dice que él trabaja con dos subgrupos de pacientes de cáncer: “Uno es el paciente identificado con cáncer en algún lugar del cuerpo”, dice. “Cuando se someten a una evaluación cardíaca se detecta una enfermedad cardíaca significativa y necesita intervención. El corazón toma prioridad y el problema del corazón necesita ser reparado antes de ser sometido a una operación mayor de cáncer”.

Lamelas dice que ha tenido muchos pacientes, algunos con cáncer de colon o pulmón, que se les ha diagnosticado luego enfermedad del corazón. “Si usted ha conocido las enfermedades del corazón, sabe que, si no se cuida primero el corazón, puede ser un evento fatal. Puede ser más letal que el cáncer porque el riesgo de muerte es más inminente”, dice. Esto puede suceder en la mesa de operaciones de una cirugía de cáncer”.

Pacientes con una o dos arterias bloqueadas pueden ser tratados a menudo por sus cardiólogos con endoprótesis vascular o stents. Otros con enfermedades coronarias más significativas necesitan cirugía de desviación coronaria o reemplazo o reparación de válvula. Luego de una cirugía de corazón, la mayoría de los pacientes pueden ser tratados para el cáncer de cuatro a seis semanas más tarde.

Lamelas dice que el segundo subgrupo de pacientes “son probablemente los que presentan un mayor desafío”, personas como Orbay quienes “han recibido radiación en el pecho o quimioterapia y años más tarde comienzan a desarrollar problemas con el corazón”.

Él describe cuatro condiciones del corazón que pueden ser “inducidas por la radiación”:

▪ Un engrosamiento o calcificación del pericardio, el saco alrededor del corazón.

▪ Fibrosis cardíaca, que afecta el músculo del corazón y puede causar disminución de la función del corazón.

▪ La acumulación de calcio que afecta las arterias coronarias puede producir un ataque al corazón debido al estrechamiento de las arterias y la disminución de la circulación sanguínea al corazón.

▪ Enfermedad de la válvula, la de mayor desafío. Las dos válvulas principales afectadas son la válvula aórtica y la válvula mitral.

“Todas estas cosas son relativamente comunes”, dice Lamelas. “No se muestran de inmediato. Las enfermedades coronarias se presentan cinco años después de la radiación, la enfermedad de la válvula en unos diez años. Toma tiempo que el calcio se acumule”.

Lamelas es conocido por haber realizado sobre 7,000 cirugías de válvula del corazón “mínimamente invasiva”, “donde no tengo que cortar el esternón por el medio”.

“La cirugía se lleva a cabo con una incisión de 5 cm en el lado del pecho sin romper las costillas”, dice.

La cirugía mínimamente invasiva tiene múltiples beneficios, de acuerdo con Lamelas, particularmente para pacientes que han sido tratados previamente con radiación en el pecho.

“Aquellos pacientes que recibieron radiación, tienen el tejido de la pared del pecho mucho más frágil. No sana tan bien porque la radiación afecta el flujo sanguíneo, no solo en el hueso sino también en la piel”.

“Al hacer la operación sin romper el esternón, la sanación mejora significativamente y, además de eso, los pacientes pueden volver a las actividades normales mucho más rápido. Con una operación mínimamente invasiva, ya a las dos semanas pueden someterse a la cirugía de cáncer. El paciente no solo sana más rápido si no que el riesgo de necesitar una transfusión es mucho más baja”.

Muchas personas que han sido tratadas con radiación en el pecho, algunas que han tenido Hodgkin, así como pacientes de cáncer de seno, no saben que más tarde pueden desarrollar enfermedad seria del corazón o de válvula.

Incluso un médico como Orbay dice que él “estaba totalmente ajeno” a que la radiación para el cáncer que recibió como adolescente le causaría problemas importantes del corazón como adulto.

“La moral de la historia es que la radiación es mala para el corazón. Cuando tenía 17, eso fue en 1975, no conocíamos el riesgo de la radiación”.

El Dr. Raphael Yechieli, radiólogo oncólogo de Sylvester Comprehensive Cancer Center en la Universidad de Miami, se refiere al daño al corazón causado por tratamientos de cáncer como “toxicidad cardíaca”.

“La radiación al pecho y la estructura del corazón es conocida por causar toxicidad cardíaca. En combinación (con quimioterapias), el riesgo de la toxicidad cardíaca es aún mayor”, dice Yechieli. “La única forma garantizada de evitar los efectos secundarios relacionados al tratamiento es no recibir los mismos. El problema con eso es que las personas van a morir del cáncer”.

Generalmente, hay tres formas de tratar el cáncer, de acuerdo con Yechieli:

▪ Cirugía: “Cortarlo”.

▪ Terapia de radiación: “Donde utilizamos radiación para tratar cáncer en el lugar en que se encuentre”.

▪ Quimioterapia e inmunoterapia: “Estos son tratamientos sistémicos. Se inyecta en la corriente sanguínea o se toma de forma oral y se absorbe por la corriente sanguínea. ¿A dónde va la sangre? A todas partes”.

Los tratamientos de cáncer han cambiado dramáticamente desde que Orbay era un adolescente, dice Yechieli. “El linfoma de Hodkin es un cáncer en la sangre y, por lo tanto, necesita quimioterapia”, dice Yechieli. “Tiende a ser una masa de células en el área de un nódulo linfático. Solían dar radiación a las masas que veían, así como a las áreas alrededor del nódulo linfático y curábamos personas.

“Pero eso, obviamente, venía con un costo. Así que comenzaron a administrar quimioterapia y luego podíamos utilizar radiación para tratar áreas más pequeñas. Con mejor tecnología, podemos dirigirla mejor y evitar dañar cualquier cosa alrededor del área”.

Yechieli dice que los médicos se mueven a tener mayor capacidad de “señalar las áreas de riesgo del corazón mismo. Con terapia de radiación de intensidad modulada y terapia de radiación guiada por imágenes, así como el uso de terapia de protones, esperamos continuar mitigando el avance de estos riesgos, para proveer cura con menos y menos efectos secundarios”, dice. “Esta es la esencia del cuidado centrado en el paciente”.

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