El cáncer cervical se puede prevenir totalmente, pero miles de mujeres morirán del mismo
El pasado año, Stephany Goyla, de 33 años, sintió un dolor agudo en el lado izquierdo del abdomen. El dolor era tan fuerte que fue a sala de emergencia. Allí se le informó que tenía un quiste de ovario, pero resultó que su historia sería más complicada y más alarmante.
“Para mí, si usted me da Ibuprofeno significa que estoy bien, solo tengo que preocuparme por el dolor”, dice.
Una de las misiones principales de la sala de emergencia es evaluar y estabilizar a pacientes seriamente enfermos y heridos. Como tal, los médicos de emergencia a menudo van a tratar los síntomas de casos menos inminentes, entonces recomiendan el seguimiento del paciente con su médico, al darle de alta.
Ese fue el caso de Goyla, a quien se le recomendó consultar a un ginecólogo. Fue entonces, a la edad de 32 años, que tuvo su primera prueba de Papanicolau, un examen que identifica células precancerosas y cancerosas en el cuello uterino.
El Papanicolau se recomienda para mujeres a partir de los 21 años, y deben hacerse el examen cada uno a tres años.
Los resultados de la prueba de Goyla: había contraído el VPH (virus de papiloma humano) y ahora tenía cáncer cervical, estadio 2B, “un estadio intermedio”, dice el médico principal en su tratamiento, el Dr. Noah Kalman, radiólogo oncólogo de Miami Cancer Institute, parte de Baptist Health South Florida.
El VPH, la infección de transmisión sexual más común, es la principal causa de cáncer cervical. Pero no todas las personas con VPH desarrollan cáncer; de hecho, de acuerdo con Johns Hopkins, el 80% de las mujeres sexualmente activas desarrollaran el virus en algún momento y su cuerpo lo limpiará por sí solo.
Cuando Goyla recibió la noticia, estuvo en shock. Además del dolor en el abdomen en esa ocasión, no había sentido ningún otro síntoma. “Para mí, si no siento nada, entonces estoy bien”, pensó.
Como Goyla, la mayor parte de las mujeres con estadio temprano de cáncer cervical no experimenta muchos, si algún, síntomas. Según el cáncer progresa, las pacientes pueden experimentar los siguientes síntomas:
--Sangrado vaginal luego de la relación sexual, entre periodos o luego de la menopausia.
--Secreción vaginal acuosa y sanguinolenta que puede ser abundante y tener mal olor.
--Dolor pélvico o dolor durante el coito
Si usted tiene alguno de estos síntomas, es importante que vea al médico de inmediato.
El cáncer de Goyla se pudo detectar suficientemente temprano, evitando que se extendiera a través del cuerpo. Ella recibió siete semanas de quimioterapia y radiación y recientemente fue declarada en remisión.
“Soy contable público autorizado (CPA) y solía ser una adicta al trabajo y nada era prioridad además del mismo, pero al sonar esa campana me enseñó años de experiencia y que necesito cuidar de mí”, comentó, añadiendo que tomó un trabajo menos estresante y más flexible como gerente financiera.
Conciencia y prevención
“Al VPH le toma de cinco a siete años para desarrollarse en cáncer”, dice Kalman.
Incluso si usted ha sido vacunada contra el VPH no significa que está a salvo. Usted puede haber contraído VPH años atrás, pero puede no haberse desarrollado aún en cáncer, comenta.
La Clínica Mayo recomienda que la vacuna de VPH sea administrada tanto a niños como a niñas desde los nueve años.
Aunque el cáncer cervical es no de los pocos tipos de cáncer que es totalmente prevenible, la Sociedad Americana del Cáncer predice que, en 2020, unas 4,300 mujeres morirán de cáncer cervical solo en Estados Unidos.
“Es frustrante porque estamos perdiendo diariamente a mujeres jóvenes por una enfermedad que es prevenible”, dice la Dra. Marilyn Huang, ginecóloga oncóloga de University of Miami Health System y defensora de la vacunación temprana y evaluaciones regulares.
Y aunque la tasa de vacunación de VPH está en aumento en Estados Unidos, de acuerdo con una encuesta publicada en enero por National Center for Health Statistics, parte del CDC, los médicos dicen que el número de personas que se vacuna en Estados Unidos sigue siendo muy baja.
“La tasa de vacunación en Miami y Estados Unidos no es mayor al 50 por ciento”, dice Huang, quien señala que tanto hombres como mujeres deben ser vacunados para prevenir contagiar el virus.
Hay varias razones por las que la tasa de vacunación en Estados Unidos no es más alta. La primera es la falta de conocimiento de la vacuna.
“Usted aprende de otras vacunas, sarampión y polio, en la escuela, pero la vacuna del VPH salió en 2006”, dice Huang.
Segundo, ya que las mujeres no conocen sobre ella en la escuela, toma tiempo educarlas, algo que la mayoría de los médicos hoy en día no ofrecen. Un examen ginecológico, comenta Huange, no es el momento apropiado para educar, ya que las pacientes están a menudo distraídas por el examen mismo.
“Cuando van de camino a la puerta es cuando tenemos la oportunidad de decir, ‘¿Has recibido ya la vacuna de VPH?’”
Tercero, algunos padres sienten que si administran a sus hijos una vacuna de una infección de transmisión sexual (ITS), están dando una señal de que está bien tener sexo.
Es importante reconocer que los condones no protegen del contagio o de contraer el virus.
“¿Sabe usted que Australia tiene como meta erradicar el cáncer cervical para el 2028? Quiero decir que eso está a la vuelta de la esquina, es excelente”, dice Huang.