Salud

Las células madre y los cambios que se avecinan en tiempo de Coronavirus

A medida que pasa el tiempo, comprendemos que, de una forma u otra, debemos ir volviendo a un estado parecido a la normalidad. Nuestro Condado ha comenzado a abrir lentamente varios negocios; y se espera que, poco a poco, se abran más bajo condiciones que nunca pudimos imaginar.

Como expresé en otros artículos, nuestro mundo ha cambiado, al menos por ahora, hasta que el Coronavirus desaparezca. Pero desafortunadamente esto puede tomar largo tiempo. Estos cambios sin duda han sido los más drásticos de nuestras vidas en tan corto período de tiempo. Los elevadores podrán transportar a una sola persona, los cubículos de los empleados de oficinas estarán separados por plexiglás; las máquinas cafeteras, los caramelos, golosinas y revistas, tan típicos de las oficinas, desaparecerán.

Nuestro Instituto, dedicado a la aplicación de la Medicina o Terapia Regenerativa, con células madre, en pacientes que padecen de dolor debido a artritis degenerativa (en rodillas, hombros, caderas o tobillos), así como problemas de la columna (discos herniados, estenosis y artritis generalizada de la espina dorsal) no escapa a estos cambios.

Nuestros procedimientos de células derivadas de placenta, especialmente en pacientes de más de 65 años, han adquirido ahora más vigencia y notoriedad que nunca. Todos necesitamos un potente sistema inmune para combatir cualquier exposición al COVID-19; ya que de esto depende que lo pasemos como un simple catarro o que terminemos ingresados en un hospital. Las células derivadas de placenta nos brindan la posibilidad de controlar el dolor sin comprometer la integridad del sistema inmune.

Por muchos años, antes de que se desatara esta pandemia, sabíamos que el uso de medicinas, en especial, la cortisona ya sea oral o en inyecciones, infiltraciones o bloqueos, deprime el sistema inmune. Además, esto es acumulativo: mientras más veces la usemos, mientras más nos la inyectemos, más se debilita el sistema inmune.

Sin embargo, el dolor mantenido y el estrés secundario provocado por este, también debilitan el sistema inmune. Es decir, la alternativa de no usarla no es halagüeña, excepto que usemos algo capaz de controlar y hacer desaparecer el dolor.

A diferencia de la cortisona, las células derivadas de placenta no solo conservan nuestro sistema inmune intacto, sino que lo potencia. Y esto ocurre porque estas células están diseñadas para estimular las células que están muriendo o células en “senencia”; y, muy en especial, las células derivadas de placenta.

Lo mismo ocurre en el hermano menor de las células madre de placenta, llamado PRP (Plasma Rico en Plaquetas). Este no contiene tan potentes antiinflamatorios y moduladores de la artritis, pero es mucho más tolerable que la cortisona y sus derivados. Además, proviene de la sangre de la misma persona, por ello no debilita el sistema inmune.

Además, nuestro Instituto ha tomado la iniciativa de remodelarlo acorde a las exigencias de la vida después del Coronavirus. Nuestros empleados, médicos y enfermeras acordaron tomarse la temperatura, síntomas y un test de anticuerpos cada día, para la seguridad de nuestros pacientes. Cada uno de nuestros mostradores estarán aislados por un plexiglás y será obligatorio el uso de máscaras y protector facial.

En el salón de procedimiento solo se permitirá un paciente. Y el salón será sometido a descontaminación con una máquina de ozono después de cada caso.

Los pacientes que se realicen procedimientos se someterán a un test de COVID-19 sin costo, tres días antes del procedimiento, para su seguridad y la de los otros pacientes. Además, a nuestros pacientes se les proveerá máscaras, un gorro protector, cobertores de zapatos y desinfectantes. Nuestro objetivo es lograr un centro libre de COVID-19, en el que nuestros pacientes de la tercera edad se sientan confiados al recibir tratamientos y completamente seguros en nuestras instalaciones.

Pero no contentos con esto, hemos desarrollado el primer plan profiláctico para pacientes con dolor: vamos a optimizar el sistema inmune, con el uso de un cóctel de vitaminas antiinflamatorias y que potencializan el sistema inmune de nuestros pacientes (Vitamina C, Vitamina D, Glutation, Zinc y Melatonina). Además, este ayuda a controlar el estado inflamatorio de su organismo; y esto es importante, tanto para controlar el dolor como para combatir el virus.

El doctor Ramón Castellanos es doble board certificado en manejo del dolor, ortopedia y rehabilitación; graduado en Cornell University, New York. Es pionero en tratamientos con células madre y biológicos. Para una consulta, llame al 305-250-2355. Síganos en FB usastemcell, y en todas las redes sociales, o en nuestra página web usastemcell.com. Pueden comunicarse con el Dr. Castellanos a través de stemdoc305@gmail.com

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA