Salud

¿Es posible  reparar el daño de la artritis con células madre? 

Esta semana hablaba con Xiomara, una amiga y colega de cuando ambos estudiábamos medicina. El tema era su padre, quien padecía de intensos dolores en las rodillas y esto imposibilitaba sus actividades diarias y pedía que lo evaluara.

Después de realizarle un MRI (Imágenes por Resonancia Magnética, por sus siglas en inglés), este me mostró una severa degeneración del cartílago, también conocida como artrosis o “desgaste”.

En este punto, quiero hacer una pequeña aclaración, ya que el “desgaste” no se manifiesta biológicamente como en nuestra vida física. Lo que ocurre es que las células detienen sus funciones y multiplicación, entrando en un período de hibernación llamado senencia. Y, como tendemos a elegir palabras comunes a nuestra vida diaria, “desgaste” es lo más parecido a la senencia biológica en nuestro mundo físico.

Como era de esperar, la pregunta ¿qué puedes hacer por él?, llegó de inmediato.

Mi respuesta fue la misma que les he dado a más de 10,000 pacientes en los últimos 16 años con esa preocupación. Terapia Regenerativa (RT) con células madre y biológicos.

Le di las opciones de la Terapia Regenerativa: podemos utilizar las células madre derivadas de placenta y, como alternativa, varias inyecciones de un producto biológico llamado Plasma Rico en Plaquetas (PRP). No me inclinaría a utilizar sus propias células madre, ya que su padre tiene más de 65 años y estas se tornan más escasas y menos funcionales; además, el procedimiento conlleva riesgo y los dos anteriores no.

Primero quiero que todos comprendan que ninguna de las dos opciones son medicinas sintetizadas en un laboratorio. Son células que producen sustancias únicas; y, hasta el día de hoy, solo estas estimulan el despertar de las células en senencia; del mismo modo que es su llave la única que abre la puerta de su casa, o un “cablazo” puede reactivar la batería agotada de un automóvil.

Estas sustancias reciben el nombre de Factores de Crecimiento (FC) y citoquinas antiinflamatorias. La diferencia entre cada una de ellas es la cantidad que contienen. Por ejemplo, una gota de células de placenta representan 50 veces más citoquinas y factores que una gota de PRP, además de contener algunos factores y citoquinas que no están presentes.

Una vez en contacto con las células en senencia, los factores y citoquinas primero modifican el ambiente, neutralizando las sustancias químicas inflamatorias que rodean a las células, causando más daño aún y, sobre todo, provocando el dolor.

En este punto, el uso de antiinflamatorios o medicinas para el dolor ─en otras palabras, toda sustancia química sintética, conocida por “medicinas”─ va a disminuir la respuesta al dolor, sin modificar la inflamación o sacar las células de la senencia. El ciclo continúa su camino hacia la destrucción de las células y la coyuntura.

Hace casi tres décadas, hallamos que existía un mecanismo a través de las células que revierte este proceso. Y lo llamamos “células madre” en honor a quienes nos dieron la vida; y, desde entonces, hemos utilizado diferentes tipos de células con las características de “madres” con diferentes grados de éxito. Eso sí, ninguna ha producido ningún efecto colateral, y esto es extraordinario en el mundo de la medicina.

Hoy día, hemos demostrado científicamente que los factores de crecimiento y las citoquinas, no solo acaban con la inflamación crónica sino que “despiertan” a las células en senencia. Y estas son capaces de empezar a funcionar, y a dividirse en más células lo que se traduce en regeneración del tejido que estaba dañado; ya sea el cartílago de una rodilla, el material nuclear de un disco o la reparación de la ruptura de un tendón en el hombro. Todos van a responder alrededor de las seis semanas de tratamiento, en dependencia de la edad del tejido, las personas más “jóvenes”, en sus 50, responderán más rápido que aquellas un poquito “menos jóvenes”, en sus 70.

Mi amiga decidió utilizar las células derivadas de placenta en su padre. Y su elección fue muy buena, pues, en estos momentos y por los últimos cinco años, no existe un mejor tratamiento para controlar el dolor de la artritis, o lo que conocemos comúnmente como desgaste de nuestro cuerpo.

El doctor Ramón Castellanos es doble board certificado en manejo del dolor, ortopedia y rehabilitación; graduado en Cornell University, New York. Es pionero en tratamientos con células madre y biológicos. Tratamos dolores (calcañal, rodilla, cadera, lumbago y ciática). Para programar una consulta, llame al 305-250-2355. Síganos en FB usastemcell, y en todas las redes sociales, o en nuestra página web usastemcell.com. Pueden comunicarse con el Dr. Castellanos a través de stemdoc305@gmail.com

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