Salud

Servicios de salud y ayuda con la transición para niños transgénero

Leo, un residente del sur de Broward de 14 años, recuerda cuan “incómodo” se sintió cuando su maestra de primer grado se refirió a él con pronombres femeninos.

“Odiaba mi cuerpo. No me sentía cómodo de a quien presentaba. Sabía que no era quien verdaderamente yo era”, dice Leo, quien en ese tiempo le habló a su madre de cómo se sentía, pero “ella no lo entendió y en cierto modo no le hizo mucho caso.”

Seis años más tarde, Leo escribió en el espejo de su cuarto, “Ya no soy tu hija.” La respuesta de la madre: “Yo creo que sabría si no fueras mi hija.”

Un mes antes de que comenzara la escuela en 2017, Leo dijo que deseaba un corte corto de pelo. “Ella me seguía diciendo no. Yo lo seguí diciendo y en un momento dejé escapar que soy trans. Ella lo descartó. Ella no quería hablar de nada.”

Leo relata que poco después, “Tuve una crisis mental en el sofá. Ella estaba fuera comprando comestibles y llegó me encontró en el sofá llorando”.

Su madre preguntó por qué estaba alterado. “Dije, ‘no deseo estar aquí.”’

“Fuimos a su cuarto y preguntó si se trataba de ser un niño y yo asentí con la cabeza. No puedo recordar mucho, pero sí la recuerdo diciendo que trataría de entender y hablar con nuestro estilista para hacer una cita para cortar mi cabello. Luego de hablar con ella me sentí mejor, pero todavía tenía pensamientos sobre no querer estar vivo y deseando que las cosas fueran diferentes. Y que soy trans”.

Leo (un apodo que le dieron sus amigos) comenzó a ver a un terapeuta. “Una gran parte de mi transición fue tener que tratar con mi depresión. Mi terapeuta quería llevarme a un lugar estable donde no estuviera viviendo en la frontera entre la vida y la muerte”.

El terapeuta también refirió a Leo a la Dra. Lisa Kenigsberg Fechter, endocrinóloga pediátrica de Broward Health Coral Springs quien se especializa en tratar a pacientes transgénero.

Dra. Lisa Kenigsberg Fechter, endocrinóloga pediátrica de Broward Health Coral Springs.
Dra. Lisa Kenigsberg Fechter, endocrinóloga pediátrica de Broward Health Coral Springs. Jacqueline Marie Photography Miami

“No hay muchos médicos en el área haciendo lo que yo hago y los pacientes tienen que viajar realmente lejos para recibir el cuidado de salud que necesitan. Nuestra meta es lograr que este cuidado sea más accesible para nuestros pacientes”, dice Kenigsberg Fechter, cuya nueva clínica de salud de Broward está tratando unos diez adolescentes.

“Estamos en el proceso de crear una clínica multidisciplinaria que incluirá un profesional de salud mental quien tiene una extensa experiencia tratando a jóvenes transgénero”, menciona. “También estamos ayudando a crear un listado de recursos. Por ejemplo, un cirujano pediátrico, ginecólogo y otros especialistas que estén familiarizados con la atención transgénero”.

Existen “dos categorías de tratamiento” para jóvenes transgénero, de acuerdo con Kenigsberg Fechter, quien se graduó de la Escuela de Medicina de la Universidad de Florida en 2009 y luego se adiestró en la escuela de medicina de New York University y Montefiore Medical Center en el Bronx.

La primera categoría: bloqueadores reversibles de la pubertad para detener el desarrollo de características sexuales masculinas o femeninas.

“Tan pronto un niño [trans] comienza la pubertad, se recomiendan los bloqueadores puberales”, explica Kenigsberg Fechter. “Los bloqueadores de la pubertad son los mismos medicamentos que usamos para los niños que alcanzan la pubertad muy temprano. Simplemente detiene sus cuerpos de que puedan producir hormonas, ya sea estrógeno o testosterona. Sin embargo, cuando eliminamos la medicación, las hormonas comienzan a producirse nuevamente”.

Otra razón para usar los bloqueadores de la pubertad en pacientes jóvenes, dice, “En algunos casos, usted puede evitar cirugías en el futuro. Por ejemplo, si usted es un niño transgénero y no ha desarrollado tejido de seno, no necesitará someterse posteriormente a una cirugía de senos”.

La segunda categoría de tratamiento, para jóvenes de más edad: las hormonas entre géneros como el estrógeno para las niñas y la testosterona para los niños. “Esos son tratamientos parcialmente irreversibles, explica Kengsberg Fechter. “El propósito de estos medicamentos es ayudar a una persona a que pase por cambios que corresponderían a su identidad de género.”

Los pacientes usualmente necesitan tomar tratamientos de hormona por el resto de sus vidas. “Si un varón transgénero deja de tomar la testosterona y no se somete a una cirugía inferior, puede volver a tener sus periodos”, dice. “Hasta que haya una cirugía, el cuerpo sigue produciendo hormonas consistentes con el sexo al nacer.

Leo relata que Kenigsberg Fechter le ofreció, a él y a su familia, información completa sobre los tratamientos que son cubiertos por su seguro médico.

“Ella me habló sobre los cambios que produce la testosterona en el cuerpo”, dice Leo. “Todo lo que informó eran asuntos que yo había investigado por mi cuenta, pero eran nuevas noticias para mi mamá que se encontraba presente.”

Lauren Foster de Miami Beach, modelo de modas y actriz nacida en Suráfrica, hizo su transición a los 17 años, antes de aparecer en Vogue.

Hace cuatro décadas, “realmente no tenía modelos trans a seguir”, expresa Foster. En su lugar había celebridades como David Bowie, Grace Jones y Annie Lennox, cuyo género era ambiguo”.

“Actualmente, la sociedad acepta mucho más”, relata Foster, quien apareció en 2012 y 2013 en “The Real Housewives of Miami”, de Bravo.

Foster ha trabajado por cerca de cinco años como directora de servicios de conserjería LGBTQ de UHealth/University of Miami Health System.

“Estos varones trans llegan aquí todo el tiempo, de 15, 16, 17, 18 años”, dice Foster. “Siempre están encorvados y con sudaderas grandes con capucha y cosas así. Siempre me pregunto por qué pasa eso, hasta que tuve una consulta con uno de ellos.”

“Se les indica que se pongan una bata. Se quitan la capucha o la sudadera. Debajo normalmente tienen vendajes ACE o un sujetador. Cuando removemos el sujetador para examinarles para su cirugía superior, usualmente tienen debajo marcas negras y azules. Así es cuánto estos chicos no desean tener senos.

“Tienen su cirugía superior, que es básicamente una mastectomía doble, pero los adolescentes no quieren referirse en esos términos. La mastectomía implica que es femenino.

“Luego de tener su cirugía superior, normalmente los veo para el post operatorio. Vienen otra vez caminando algo encorvados, todavía con su antiguo atuendo, sin sujetador porque les removieron todo. Cuando se van, quitamos los puntos, limpiamos la herida y cuando salen de la consulta su postura cambia. Caminan fuera de allí derechos y con una sonrisa en su rostro porque ahora pueden salir y jugar balompié bajo el sol, igual que cualquier otro varón joven heterosexual.”

La ginecóloga Dra. Lydia Fein, quien dirige UHealth’s Gender Affirmation Program (programa de afirmación de género), dice que el 30 por ciento de sus pacientes transgéneros son adolescentes.

La ginecóloga Dra. Lydia Feindirige UHealth’s Gender Affirmation Program.
La ginecóloga Dra. Lydia Feindirige UHealth’s Gender Affirmation Program. BiomeUMiami Miami

“Estoy viendo un cambio a pacientes más jóvenes”, dice Fein. “En general, con mayor visibilidad en la sociedad y en los medios de comunicación de personas transgéneros y género no conforme, la gente más joven lo está identificando en ellos y los padres están más conscientes. Es más aceptado.”

Los niños preadolescentes pueden ser tratados de formas no médicas, permitiéndole vestirse y socializar según su género de identificación. Fein señala que justo antes del inicio de la pubertad, un preadolescente con disforia de género (“la angustia que puede surgir de vivir con un género con el que no nos identificamos”) debe visitar un endocrinólogo pediátrico.

La clínica UHealth’s LGBTQ Services, que incluye el Gender Affirmation Program, atiende cientos de pacientes al año.

Fein, de 33 años, relata que cuando ella era estudiante de la Escuela de Medicina Miller en la Universidad de Miami, “la palabra ‘transgénero’ no era común ni comprendida.

“Actualmente, como la persona que provee la mayor parte de la educación sobre la salud transgénero de la Universidad de Miami, la cantidad de conocimiento que reciben sobrepasa el nivel que tuve como estudiante de medicina.”

En este momento, hay “un gran interés en atender a estos pacientes y proveer cuidado equitativo. Es maravilloso”, dice Fein.

Su equipo de UHealth también incluye expertos en cirugía plástica y urología. “También tenemos un cirujano de oído, nariz y garganta y un patólogo del habla para entrenar la voz y para la cirugía de modificación”, comenta.

Fein dice que más allá de su rol como médico, a menudo provee apoyo emocional a los pacientes.

“Tu trabajo se vuelve aún más importante como alguien a quien pueden acudir. Tienes que desarrollar una mayor confianza con el paciente”, explica. “Para esos pacientes es extremadamente importante estar conectados con el cuidado de salud mental de algún tipo y con las organizaciones comunitarias que ofrecen apoyo social.”

La paciente Faye Hill, quien se graduó hace dos años de Miramar High School, describe a Fein como “un respiro de aire fresco.”

Faye Hill salió como transgénero mientras cursaba el primer año de Miramar High.
Faye Hill salió como transgénero mientras cursaba el primer año de Miramar High. Cortesía

“Ella me entiende y entendía la posición en la que estaba”, dice Hill, cuya madre es una enfermera de UHealth y quien trabaja con Fein.

“Desde que era joven, siempre supe que había algo diferente en mí”, comenta Hill, de 18 años. “No me gustaba ser un niño. La sociedad dice que, si eres femenino o si no deseas ser un hombre, pues eres gay. Asumo eso. Mi mamá sabía que yo era, obviamente, parte de la comunidad LGBT. Ella asumía que yo era un niño gay que era muy afeminado.”

Hill salió como transgénero mientras cursaba el primer año de Miramar High.

“Fue horrible”, relata Hill. “Era hostigada diariamente, no solo por los estudiantes si no también por el personal. Era yo contra toda la escuela. Había personas que me tiraban alimentos. Mi último año fue críticamente peor. Yo fui la primera transgénero afrodescendiente porrista de escuela secundaria en toda el área. Me sentía físicamente en peligro. Tenía miedo de caminar por la calle a mi casa.”

Hill comenzó la terapia hormonal a los 16 años. “Era bastante difícil ir a esa escuela, en ese ambiente, mientras tomaba hormonas. Si no hubiese tenido un ambiente de apoyo en el hogar, no creo que lo hubiera hecho. Todavía recibo apoyo a través de la Dra. Fein.”

Antes de la terapia hormonal, dice Hill, ella estaba consciente sobre su apariencia.

“La terapia hormonal cambió mi apariencia drásticamente. Recibía miradas y miradas y frecuentemente equivocaban mi género en ese entonces”, comenta. “Ahora, rara vez se equivocan de género y las personas se sienten cómodas al mirarme. Recibo más atención masculina en público.”

Hill asiste ahora a Palomar College cerca de San Diego, California, donde estudia educación y es integrante del competitivo club de porristas California All Stars San Marcos.

Ella afirma que UHealth Gender Affirmation Program “me ofreció la oportunidad de vivir la vida que siempre quise vivir” y habla orgullosamente de su transición: “Todo mi cuerpo es bien femenino. Solo necesitaré cirugía inferior y estaré completa.”

El periodista Steve Rothaus cubrió asuntos LGBTQ durante 22 años en el Miami Herald.

Recursos en el sur de Florida

Broward Health Pediatric Endocrinology: 954-888-3666, https://www.browardhealth.org/services/pediatric-endocrinology

SunServe transgender services en Wilton Manors/Fort Lauderdale: 954-764-5150, https://www.sunserve.org/programs/transgender-services/

UHealth LGBTQ Services: 866-436-3786, https://umiamihealth.org/en/treatments-and-services/lgbtq-services

YES Institute Gender Resource Guide: https://yesinstitute.org/resource/gender-resource-guide/

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de julio de 2020, 5:17 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA