Hay mucha falta de información o información incorrecta sobre las dietas
Los adolescentes reciben muchos mensajes mixtos cuando se trata de encontrar el régimen de dieta adecuado. ¿Decidir por un plan bajo en carbohidratos o alto en proteínas? ¿Renunciar a la carne? ¿Comer más grasas? ¿Tomar suplementos?
“Los adolescentes están bombardeados constantemente por toda esta basura”, dice la Dra. Michelle Pearlman, nutricionista certificada en medicina interna, gastroenterología y medicina de la obesidad de University of Miami Health System. “ Todo se vale en las redes sociales.”
Con demasiada frecuencia, los conceptos básicos de una dieta saludable se pierden en medio de una gama llamativa o de moda de opciones, que a menudo son promocionadas por compañeros o influenciadores famosos, tal vez incluso en su propia casa.
“Desafortunadamente, las dietas de moda lucen muy tentadoras, especialmente durante este momento particular en el que los adolescentes están preocupados por cómo se ven”, dice Lillian Craggs-Dino, nutricionista registrada de Cleveland Clinic Florida en Weston. “¿Qué están restringiendo? ¿Proteínas? ¿Carbohidratos? ¿Grasas? Necesitan todo eso”.
Hay mucha desinformación, ya sea que tengas 15 o 50 años, dicen los expertos.
Si bien no es inusual que los adultos prueben varias dietas para ponerse en forma, hay menos margen para errores cuando se trata de calorías y nutrientes que los jóvenes necesitan.
Y “mientras más joven es la persona, más vulnerable”, dice Pearlman. Hay mucho en juego, incluyendo nutrición para el crecimiento óseo, energía, cambios hormonales, órgano, tejido y desarrollo cerebral.
Los niños y los adolescentes tienen “diferentes necesidades calóricas” que sus padres, dice el Dr. Metee Comkornruecha, director de la División de Medicina de Adolescente en Nicklaus Children’s Hospital.
“El cuerpo necesita todos los diferentes micronutrientes para funcionar correctamente. Las restricciones pueden dar lugar a dietas que no son saludables para ellos”.
Preguntas claves para sus hijos sobre hacer dieta
Si su hijo está siguiendo una dieta determinada, hay una pregunta inicial clave que debe responderse.
“Los padres deben preguntar a los hijos por qué quieren seguir una dieta en particular”, dice Carla Duenas, nutricionista de Baptist Health South Florida.
Nutricionistas y médicos dicen que están viendo a más niños recurriendo a una dieta basada en plantas, ya sea debido a una preocupación sobre los animales, el medio ambiente o por razones de salud.
“Muchos adolescentes están tomando la ruta vegetariana o vegana”, dice Craggs-Dino. “Puede ser una dieta muy viable, pero los adolescentes realmente necesitan las recomendaciones de un nutricionista que conozca el veganismo y les ayude con sus elecciones”.
Hay una variedad de dietas vegetarianas. Una dieta vegana es más restrictiva que la vegetariana porque también elimina los productos lácteos además de todos los productos animales, comenta Craggs-Dino.
Es fundamental recibir suficiente proteína, hierro y otras vitaminas, aunque esto se logra con la educación adecuada, dicen los expertos.
Los nutricionistas a menudo aconsejan a los veganos, ya sean adolescentes o adultos, a tomar un suplemento de vitamina B-12, ya que la misma es un nutriente clave que ayuda a mantener saludables los nervios y las células sanguíneas del cuerpo, sólo se puede encontrar en las proteínas animales.
“Hay una manera correcta y una equivocada de seguir una dieta vegana”, dice Duenas. “El problema es que los adolescentes pueden decidir por ellos mismos sin tener un aprendizaje adecuado”.
Problemas con las dietas Keto, Paleo para adolescentes
Otra dieta que sigue ganando terreno es la dieta cetogénica o keto. Es una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas. La idea es que reduce los niveles de azúcar en la sangre e insulina, desplazando el metabolismo del cuerpo lejos de los carbohidratos para obligar al cuerpo a usar un tipo diferente de combustible.
“Es una restricción extrema de los micronutrientes”, dice Comkornruecha.
Según un artículo publicado por la Escuela de Medicina de Harvard, en lugar de depender del azúcar que proviene de carbohidratos (como granos, legumbres, verduras y frutas), la dieta Keto se basa en los cuerpos cetónicos, un tipo de combustible que el hígado produce a partir de la grasa almacenada.
La dieta Keto fue creada en la década de 1920 como una dieta para ayudar a los niños con epilepsia que no estaban respondiendo a su medicina, dice Craggs-Dino.
“Keto es una dieta extremadamente baja en carbohidratos, como 15 a 20 gramos, cuando los adolescentes necesitan 130 gramos por día”, explica. “No recomendaría la dieta Keto para que los adolescentes bajen de peso.”
“Los carbohidratos son generalmente los que más restricciones tienen en muchas de estas dietas”, señala Craggs-Dino. “Está bien restringir demasiados Twinkies y una gran cantidad de alimentos procesados, pero los adolescentes necesitan comer frutas, cereales integrales y lácteos”.
Añadir tantas grasas también es perjudicial, dice Pearlman. “La grasa saturada es horrenda.”
La dieta Paleo es otra dieta de moda. La misma se basa en alimentos similares a los que había durante la era Paleolítica, que data de aproximadamente 2.5 millones a 10,000 años atrás.
La dieta Paleo “es más liberal que la dieta Keto”, dice Duenas, pero “todavía limita una gran cantidad de carbohidratos y una gran cantidad de lácteos que benefician a los adolescentes”.
Los suplementos pueden ser peligrosos para los adolescentes
Los adolescentes también pueden adoptar modas como el ayuno, las limpiezas de jugo o té y los suplementos, que se utilizan especialmente para el fisiculturismo y la pérdida de peso.
“Creo que el ayuno en la adolescencia es un terreno complicado”, comenta Craggs-Dino.
Los suplementos, en particular, son una “industria de miles de millones de dólares”, dice Pearlman.
“Si la gente come alimentos reales y suficiente proteína en el momento correcto, no se necesitan los suplementos”, explica. “Los suplementos se filtran a través del cuerpo. Pueden afectar el hígado, los riñones, las hormonas. No deben ser tomados a la ligera.”
Además, los suplementos “no se prueban en adolescentes”, dice Duenas.
Incluso las vitaminas deben “ser apropiadas para los grupos de edad”, según Pearlman. “Los niños están tomando vitaminas “Flintstones” y no vitaminas para adultos. Hay una razón para eso”.
Los padres necesitan encontrar un balance entre ser positivos o críticos, dice Comkornruecha.
“Si los niños están comiendo una pizza, una hamburguesa o pasta, todas ellas son buenas con moderación”, dice. “Trate de no etiquetar unos alimentos como malos y otros como buenos. Ahí es donde algunos niños comienzan a desarrollar trastornos de la alimentación, si empiezan a sentir que tienen que evitar todo lo ‘malo’.”
Si los adolescentes se inclinan hacia dietas demasiado restrictivas puede tener consecuencias graves, dice Comkornruecha.
Vigile los trastornos alimentarios
Los trastornos alimentarios más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. Algunas señales de alerta según los expertos son:
▪ Saltar comidas frecuentemente o rehusar comer.
▪ Drástica pérdida o ganancia de peso
▪ Quejas frecuentes sobre estar sobrepeso
▪ Utilizar laxantes, diuréticos o enemas luego de comer; tener hinchazón o diarrea
▪ No comer frente a la familia
▪ Forzarse a vomitar después de atracones
▪ Expresar depresión, disgusto o culpa sobre sus hábitos de alimentación
“Un niño necesita apoyo y necesita entender por qué hacen lo que hacen”, dice Craggs-Dino.
Los padres deben confiar en su intuición, comenta Comkornruecha. “La intuición de un padre es muy fuerte.”
Hábitos saludables de alimentación
Para desarrollar hábitos saludables de alimentación, motive tanto una dieta balanceada como la actividad física. Le presentamos algunas recomendaciones de médicos y nutricionistas para ayudar a su hijo adolescente y a la familia a alimentarse de forma más saludable.
▪ Ingiera tres comidas al día con meriendas como fruta, palitos de queso, hummus. Usted no quiere ser demasiado restrictivo y prohibir que se consuma ocasionalmente una barquilla de helado o una galleta, simplemente no se debe convertir en una rutina. Evite los alimentos procesados.
▪ Coma frutas y vegetales. Los nutricionistas sugieren que los adolescentes coman 2 tazas de fruta y 2 tazas y media de vegetales todos los días para una dieta de 2,000 calorías. La meta es tener un arco iris de alimentos y obtener la mayor cantidad de nutrientes.
▪ Consuma calcio. Los niños y adolescentes entre las edades de 9 y 18 años deben tratar de consumir 1,300 miligramos por día, que es aproximadamente cuatro porciones de alimentos o bebidas con alto contenido de calcio. Las mejores fuentes incluyen yogur o leche y queso bajo en grasa.
▪ Consuma proteína para desarrollar músculos y órganos. Su hijo adolescente debe comer 5 onzas y media de alimentos ricos en proteínas todos los días. Buenas fuentes de ellas incluyen la carne magra, aves de granja o pescado. Los equivalentes de una onza de otras fuentes incluyen 1/2 taza de frijoles o tofu, un huevo, una cucharada de mantequilla de maní y 1/2 onza de nueces o semillas, de acuerdo con el sistema de salud John Muir para médicos y hospitales.
▪ Asegúrese de consumir granos integrales para la energía. Los adolescentes deben recibir 6 onzas de granos diariamente. Al menos la mitad de todos los granos deben ser integrales.
▪ Ingiera alimentos ricos en hierro. Buenas fuentes de hierro incluyen espinacas, carne magra, cereales y panes fortificados con hierro, frijoles secos y guisantes.
▪ Consuma grasas saludables. Elija grasas no-saturadas que incluyen aceites como el de oliva, canola, cártamo y girasol; pescados grasos y de aguas frías como el salmón, la trucha, el atún y el pescado blanco; nueces y semillas; aguacates.
▪ Vigile las calorías. La Asociación Americana del Corazón recomienda 1,800 calorías para una niña de 14 a 18 años y 2,200 para un niño de 14 a 18 años.
▪ Hidrátese. Los niños deben beber mucha agua, especialmente durante el verano y cuando hacen ejercicio. Evite las bebidas con alto contenido de azúcar.
Trate de que los niños participen en la planificación y preparación de las comidas. Organice comidas familiares tan a menudo como sea posible, recomienda Comkornruecha.
“No hay un plan de dieta perfecto”, dice Pearlman. “La nutrición puede ser complicada, pero en términos simples, si la gente comiera alimentos reales en su forma más natural no sería un problema tan grande”.