Niños y adolescentes: Consecuencias del tiempo frente a una pantalla durante la cuarentena
Desde mediados de marzo, cuando la mayor parte de las escuelas en Estados Unidos cerraron a causa de las precauciones por el COVID-19, los niños y adolescentes tuvieron que adaptarse rápidamente al aprendizaje virtual, lo que significa más tiempo sentados y más tiempo de pantalla. Salir con amigos después de clase o en los fines de semana se convirtió en algo del pasado mientras los oficiales de salud solicitaban medidas de distanciamiento social.
La última pandemia ocurrió hace más de 100 años, mucho antes de que el tiempo en pantalla se convirtiera en algo conocido. Aunque en la pasada década se ha estudiado las implicaciones en la salud del aumento del tiempo frente a una pantalla entre la gente joven, los efectos de pasar mayor tiempo en línea como un substituto del aprendizaje en la escuela aún no ha explotado.
Sin embargo, médicos en muchos campos como la medicina física, la psicología y la oftalmología ya están identificando señales y síntomas que pueden indicar tendencias futuras de cómo el aumento del tiempo frente a las pantallas para el aprendizaje virtual, combinado con una reducción de interacción personal, está afectando la vida de las personas jóvenes.
El Dr. Ronald Tolchin, director médico de Miami Neuroscience Institute’s Spine Center (parte de Baptist Health Medical Group), dice que sentarse, especialmente por largos períodos de tiempo, como se hace en el aprendizaje virtual no es nada óptimo.
“Estamos hechos para caminar, cambiar de posiciones”, dice. “Los niños se sientan por más de cinco horas a la vez”, comenta. Antes de la pandemia, dice, “se movían a diferentes clases, caminando, tomando descansos, corriendo, teniendo recesos y gimnasia. Ahora están sentados en frente de una computadora, se fatigan y sus músculos se entumecen y les da dolor de cuello y espalda superior”.
Tolchin dice que la falta de buena postura al estar sentados por largo tiempo, afecta los flexores de la cadera que se acorta y puede producir dolor en la cadera, espalda y cuello.
RECOMENDACIONES PARA LOS PADRES
▪ Asegúrese de que los pies estén planos en el piso mientras están sentados, manteniendo la espalda contra el espaldar de la silla. Sus caderas y rodillas deben estar dobladas en un ángulo de 90 grados y el tronco de su cuerpo debe estar recto. Una banqueta con ángulo para el pie puede también ayudar si sus pies no alcanzan el suelo, como si usara una silla de comer. Libros o una caja pueden utilizarse como un substituto de una banqueta para los pies si no puede gastar en el mismo.
▪ Limite el tiempo de estar sentado en la silla de 20 a 30 minutos de una vez. Tome una pausa. Camine alrededor y estírese. Las zancadas le ayudarán a estirar los flexores de su cadera. Coloque la mano sobre su cabeza y dóblela gentilmente para cada lado para estirar los músculos en su cuello.
▪ Use, si puede, una silla alta ajustable con un diseño ergonómico. Debe tener un pequeño apoyo lumbar o una curva. Si lo necesita, utilice una toalla enrollada y colóquela entre su espalda y el espaldar de la silla para soporte. Sus codos deben descansar en una altura natural en el descanso de brazos de la silla.
▪ El monitor de su computadora debe estar al nivel de los ojos o justo debajo del nivel de los ojos para que tenga una posición neutral en el cuello.
▪ Trabaje en una mesa o un escritorio, no en un sofá o en una cama. Su cuerpo necesita apoyo adecuado.
“Pienso que es importante estar conscientes de que hicimos cambios importantes en nuestro estilo de trabajo y tenemos que adaptarnos, tenemos que incluir ejercicio porque pasamos más tiempo sentados que antes”, dice Tolchin.
Recomienda ejercicio cardiovascular regularmente, así como técnicas de relajación para ayudar a reducir el estrés.
“Es importante practicar algunas técnicas de relajación, donde usted se estire y respire profundo para reducir el estrés y los niveles de ansiedad. Somos seres sociales y nos han eliminado mucha de la socialización. Los niveles de estrés están altos, el tiempo en interiores es alto, el tiempo de estar sentados es mucho mayor. Incluso la meditación sería buena. Un padre puede hacer esto con sus niños y enseñar con el ejemplo”, dice.
CUELLO DE TEXTO
Tolchin dice que muchos de sus pacientes jóvenes están en sus celulares o tabletas cuando toman un descanso de la computadora entre sesiones de aprendizaje en línea. Dice que a menudo están mirando hacia abajo en sus dispositivos, causando mayor tensión en el cuello.
“Independientemente del dispositivo que esté utilizando, debe subirlo al nivel de los ojos donde mantiene su cuello neutral en lugar de mirar hacia abajo para que no desarrolle lo que se llama “cuello técnico”. (También conocido como cuello de texto.)
Tolchin dice que últimamente está viendo a más pacientes jóvenes a través de telemedicina. Se quejan de dolor en el cuello y espalda por estar sentados por muchas horas al día frente a una pantalla.
“Estoy viendo adolescentes con dolor de espalda y dolor de cuello especialmente en las pasadas semanas, y también adultos. Veo un aumento en el número de personas que vienen con dolor de cuello y espalda relacionado a la postura”, dice. “Creo que es una epidemia. Pienso que veremos más y más.”
ESCRITORIO DE PIE
Él ofrece a sus pacientes los consejos mencionados arriba junto a hojas impresas de ejercicios de estiramiento. También recomienda a sus pacientes que coloquen una alarma en sus teléfonos como recordatorio de levantarse y estirarse. Recomienda utilizar un escritorio de pie, que él usa en el trabajo y cuyo costo, dice, comienza en unos $300 por una versión de tope de mesa.
“Apoyo totalmente este tipo de alternativa”, dice. “Un escritorio de pie le permite cambiar de posición de estar sentado a estar de pie. Lo importante es utilizar zapatos con buen soporte que tengan suela de goma, que sean acojinados”, comenta, si se opta por un escritorio de pie. “Si no, puede utilizar una alfombra de goma bajo sus pies para evitar el dolor de espalda y la fatiga en las piernas”.
Explica que la forma alternativa de crear un tipo de escritorio de pie que sea amigable al presupuesto es colocar el monitor de la computadora sobre un cajón, una caja resistente o libros que deben colocarse sobre una mesa o escritorio.
“Lo importante es mantener el nivel del monitor a nivel de los ojos o justo por debajo”, comenta. “Asegúrese de que el monitor esté de 20 a 26 pulgadas de sus ojos.”
FUERTE PARA LOS OJOS
La Dra. Luxme Hariharan, oftalmóloga pediátrica de Nicklaus Children’s Hospital, a quien sus pacientes llaman “Dr. Lux”, dice que notó un aumento de visitas virtuales de niños y adolescentes cuyos padres estaban preocupados por sus hijos y la recién nombrada fatiga visual o irritación a causa de largas horas frente a la computadora por las clases en línea.
“Son largas horas en la computadora a las que no están acostumbrados, a causa de todo el aprendizaje virtual”, comenta Hariharan. “Y cuando toman descansos, jugarán videojuegos o mirarán sus teléfonos. Así que ese era el problema: las horas en línea eran muy largas en dispositivos”.
Ella creó una consigna llamada BLINK 20-20-20 como estrategia para ayudar a pacientes a reducir la fatiga e irritación de los ojos por el uso prolongado de dispositivos electrónicos.
Hariharan dice que las dos razones principales por las que sucede la irritación del ojo en tiempo de pantalla prolongado es la resequedad de la superficie ocular a causa de la disminución de la tasa de pestañeo y debido a enfocar prolongadamente en pantallas que están cerca de sus ojos.
“Pestañear es nuestra lubricación natural para el ojo. Así que cuando no está pestañeando tanto las lágrimas se evaporan y usted tendrá irritación de la superficie, y es ahí donde puede experimentar ojos rojos y sensación de quemazón”, dice.
“La otra parte de esto es la fatiga visual”, explica, “porque usted está enfocando sobre ‘foco cercano’ por mucho rato y es ahí que desarrolla dolor de cuello y de cabeza porque sus músculos cercanos están sobre enfocados.”
Hariharan dice que la mayoría de las personas pestañean de 20 a 25 veces por minuto, pero cuando se están usando dispositivos o haciendo algo en la computadora, se disminuye de cinco a siete veces por minuto.
“La disminución de la tasa de pestañeo (superficie ocular) y los sobre utilizados músculos de los ojos para el enfoque cercano están causando muchos de estos síntomas”, dice.
Ella señala que no hay suficiente evidencia o datos para apoyar el que los espejuelos con cristales azul claro y los filtros pueden reducir los efectos de la fatiga en los ojos.
“Asegúrese de buscar las investigaciones sobre ello y hable con nosotros, sus oftalmólogos, antes de que compre algo como eso”, aconseja.
Hariharan dice que su departamento estaba recibiendo un influjo de llamadas para fines de abril, con una mayoría de quejas sobre irritación de los ojos.
“En las circunstancias actuales, cuando tenemos muchas reuniones virtuales y llamadas por Zoom, lo mejor que se puede hacer es dividir el tiempo y asegurarse de que está tomando pausas y que sus ojos estén lubricados. Estas son técnicas que puede usar si está estancado con estar frente a la computadora por horas”, dice.
El lado mental
El Dr. Alan Delamater, director de la división de psicología clínica en el departamento de pediatría de University of Miami Mailman Center for Child Development, explica que más tiempo de pantalla combinado con más tiempo en el hogar, cobra un precio emocional en los niños y adolescentes.
“Con confinamiento prolongado en el hogar hay consecuencias sobre la salud tanto mental como física”, comenta.
“Más y más tiempo en la pantalla significa menos actividad física y mayor comportamiento sedentario”, explica. “Creo que los padres y sus hijos necesitan sentarse y hablar sobre cómo estructurar su día. Muchos adolescentes están ahora por su cuenta en la casa. Los padres han tenido que ayudar a sus hijos a tener una estructura razonable”.
Recomienda leer, hacer algún tipo de actividad física y establecer hábitos saludables de sueño.
“Los padres y los niños deben tener una comunicación abierta sobre cómo van a usar el tiempo, pero deben poner límites al tiempo de pantalla. Los padres deben saber también lo que hacen sus hijos mientras están en línea”, advierte.
Dice que los niños y adolescentes están experimentando mayor irregularidad en sus patrones de sueño debido al aumento en el tiempo frente a una pantalla. “Esto era un problema incluso antes del COVID”, comenta.
Delamater explica que el tiempo en el teléfono tarde en la noche y los videojuegos antes de ir a la cama afectan el cerebro. Añade que el tiempo excesivo en línea también aumenta el riesgo de estar sobrepeso, y dice que pasar más tiempo en el hogar causa irregularidades en la dieta, llevando a menudo a comer más meriendas.
Dice que la falta de interacción personal con los pares también ha tenido un precio en niños y adolescentes.
“La disminución en el contacto social es muy significativo para los niños”, dice. “No pueden tener el tiempo social en persona al que están acostumbrados, particularmente con los amigos. No hay sustitución para la socialización en persona”.
Delamater dice que numerosos estudios han demostrado que demasiado tiempo de los niños frente a la pantalla produce estrés, depresión, pobre desarrollo de destrezas sociales y nieles bajos de aprovechamiento académico.
“Pero a causa de esta pandemia, los niños pasan más tiempo frente a una pantalla”, añade.
Dice que la cantidad promedio de tiempo recreacional frente a una pantalla entre los adolescentes es de siete horas diarias y que los preadolescentes (edades de ocho a 11) promedian unas 3.6 horas al día.
“El tiempo máximo diario de las guías de la Academia Americana de Pediatría y de la Organización Mundial de la Salud es de dos horas”, explica.
Dice que las personas jóvenes, igual que los adultos, tienen miedos válidos sobre el virus, de ser infectados o que personas amadas sean infectadas. Aconseja a los padres a preguntar a sus hijos sobre sus preocupaciones y escuchar lo que tengan que decir. Le recomienda a padres o cuidadores que utilicen fuentes confiables cuando comunican a sus hijos información relacionada al COVID-19.
“Con mayor exposición a los integrantes de la familia, hay un conflicto mayor”, añade. “Los padres y los hijos no están acostumbrados a pasar tanto tiempo juntos.”
“Claramente es un tiempo desafiante”, dice, “pero también es un tiempo para estar más cerca de sus hijos porque esto es algo que siempre van a recordar, el pasar por esta pandemia”.