Células madre 101, una guía para los neófitos
La semana pasada hice mi historia con el PRP o Plasma Rico en Plaquetas. Hoy voy a referirme a las células madre. Lo primero en argumentar es que siempre he estado persiguiendo la excelencia: si tienes algo bueno, busca algo mejor y este es el caso entre las células madre y el PRP. El PRP es bueno; las células madre son excelentes.
Las células madre son estructuras celulares presentes en la mayoría de los tejidos, capaces de identificar un área en problemas, trasladarse a esta y empezar a producir unas sustancias maravillosas llamadas citoquinas y factores de crecimiento. Ambas son capaces de controlar el estado inflamatorio del área afectada y hacer retornar las células a su estado inicial. Es algo parecido a la fuente de la juventud mencionada por el conquistador español Ponce de León hace casi 500 años.
El doctor Kaplan, uno de los padres del uso de células madre, postuló hace más de 20 años que las células madre sustituían a las células dañadas. Hoy sabemos que esto no es totalmente cierto, sino que estimulan el crecimiento de aquel sector afectado.
Volviendo a la historia, mi PRP de hace 15 años ─que a propósito no difiere mucho de la actual─ era capaz de mejorar a un número determinado de pacientes con enfermedades artríticas dolorosas en articulaciones como la rodilla y la columna. Sin embargo, no era menos cierto que no surtía efecto en otro grupo de pacientes aun cuando se repitiera varias veces. Recuerdo que hace 10 años escribí un artículo donde probé científicamente mi observación en más de 150 pacientes.
Entonces empecé a utilizar la fuente de células madre más fácil de obtener en aquel entonces. Ya les expliqué que literalmente todas las estructuras tienen células madre; el problema es cuál de aquellas que las contengan en una cantidad aceptable podemos colectar sin causar daño al organismo. Dos estructuras estaban y están disponibles: la grasa y la médula ósea o tuétano.
Su recolección es relativamente fácil para una persona entrenada. En aquel entonces nadie colectaba el tuétano para su uso posterior y solo unos pocos cirujanos plásticos utilizaban la grasa para la liposucción. No era como ahora que hacerse una “lipo” es tan corriente como un root canal (o tratamiento de conducto radicular). Entonces me especialicé en la colección de médula, de la cual hasta hoy uso una técnica de mi propiedad; y aunque no hubiera nadie en el mundo con la historia y el número de casos que he realizado, consideré que no era necesario gastar tiempo y dinero en patentizarla. Del mismo modo que lo hiciera el doctor Brenen, padre de la vacuna: estos descubrimientos deben ser propiedad universal.
La respuesta ante las células autólogas, que es el nombre de aquellas que pertenecen al individuo, no se hizo esperar. No solo los casos que no respondían al PRP, respondían a las células madre autólogas, sino incluso todos los casos respondían mejor y por un período más largo que cuando usábamos PRP; ya que este había que repetirlo varias veces. Sin embargo, ambas opciones seguían siendo varias veces superiores a la clásica utilización del esteroide cortisona: las células 50 veces más potentes; el PRP, 25.
Hace 4 años siguiendo mi patrón de excelencia fui el primero en la ciudad de Miami en introducir el uso de los derivados de células madre de placenta. Recuerden que expliqué que estas células están en todos los tejidos, ¡pues en nuestra placenta al nacer existen en grandes cantidades! Este tipo de células madre son superiores en aquellos pacientes mayores de 45 años y no requieren de un procedimiento invasivo en el paciente para colectarlas.
Su efectividad y versatilidad ha ido sustituyendo a las células del propio paciente, haciendo el procedimiento más rápido y más seguro. Además de brindar la posibilidad de un post procedimiento sin dolor.
El doctor Ramón Castellanos es doble board certificado en manejo del dolor, ortopedia y rehabilitación; graduado en Cornell University, New York. Es pionero en tratamientos con células madre y biológicos. Tratamos dolores (calcañal, rodilla, cadera, lumbago y ciática). Para programar una consulta, llame al 305-250-2355. Síganos en FB usastemcell, y en todas las redes sociales, o en nuestra página web usastemcell.com. Pueden comunicarse con el Dr. Castellanos a través de stemdoc305@gmail.com