En tiempos de coronavirus, las células madre son la mejor opción
Como era de esperar, muchas personas continúan sufriendo de una serie de padecimientos en medio de la epidemia de COVID-19. Por ejemplo, puede ser el dolor que provoca la artritis degenerativa de una articulación, como la rodilla, un desgarro de los tendones del hombro, o una hernia discal.
Lamentablemente, todo ha cambiado durante el desarrollo de la epidemia y nos vemos obligados al uso de las máscaras, el distanciamiento social y la desinfección constante de las manos.
El tratamiento del dolor también ha sufrido cambios durante la pandemia, específicamente las cirugías, ya sea la de reemplazo o las cirugías espinales. La cantidad de cirugías que no están incluidas como emergencias, y se les llama “electivas”, ha disminuido considerablemente por factores relacionados con el coronavirus.
Por ejemplo, la mayoría de los hospitales están utilizando las salas de recuperación para tratar a pacientes complicados de COVID-19. Y no siempre estos necesitan el uso de un respirador artificial, pero sí requieren de cuidados especializados. En estos momentos, la mayoría de las salas de los hospitales están ocupadas por pacientes afectados por el COVID-19; esto es algo indiscutible.
El riesgo de infectarse en una sala general o de recuperación ─para un paciente de cirugía electiva de rodilla, columna o cadera─ es muy grande al tomar en consideración la estadía de tres días en el hospital, como mínimo.
Para realizar un procedimiento de células madre, en nuestras oficinas, a cada paciente se le realiza, 48 horas antes, un test de COVID-19. Esto quiere decir que a todo aquel que se le realice un procedimiento estará libre de COVID-19 ese día. Por lo general, los procedimientos se realizan en un lapso de 10 a 25 minutos y en nuestros salones solo hay un paciente. Ningún paciente o empleado (y me incluyo yo mismo) que haya sido detectado como positivo al COVID-19 ha estado en nuestra oficina. Los riesgos de contaminación son remotos en extremo, si se les compara con los de un hospital.
Además, el riesgo de complicaciones es infinitamente menor, a diferencia de la cirugía; por lo tanto, los procedimientos de regeneración del cartílago ─ya sea con células madre autólogas, con células alógenas de placenta o productos biológicos─ son la mejor opción en tiempos de coronavirus. Y esto es así no solo por el margen de seguridad sino por su efectividad.
Es preciso tener en consideración que la población que padece de artritis ─ya sea en la rodilla, cadera u hombro así como la degeneración de los discos y hernias discales─ oscila entre los 50 y 80 años de edad. Y esta es la misma población que está bajo riesgo de complicarse y fallecer a causa del coronavirus.
Y nosotros comprendimos esto desde el principio. Y por esa razón, nos hemos mantenido durante toda la pandemia brindando nuestros servicios. Todos aquellos que padecen de dolores artríticos, ─ya sea de las rodillas, caderas u hombros─ como aquellos que sufren de dolores lumbares ─ya sea por degeneración, hernias o estenosis─ tienen como su mejor opción los tratamientos con células madre y productos biológicos en tiempos de coronavirus.
El doctor Ramón Castellanos es doble board certificado en manejo del dolor, ortopedia y rehabilitación; graduado en Cornell University, New York. Es pionero en tratamientos con células madre y biológicos. Tratamos dolores (calcañal, rodilla, cadera, lumbago y ciática). Para programar una consulta, llame al 305-250-2355. Síganos en FB usastemcell, y en todas las redes sociales, o en nuestra página web usastemcell.com. Pueden comunicarse con el Dr. Castellanos a través de stemdoc305@gmail.com