Salud

La pandemia y los recortes a los impuestos han empeorado la solvencia de Medicare

Mientras el sistema de Medicare se apresuraba a responder a la pandemia de COVID-19, que ha afectado de manera desproporcionada a los estadounidenses mayores y médicamente frágiles, algunas de sus propias vulnerabilidades financieras quedaron al descubierto.

Las últimas proyecciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso muestran que el Fondo Fiduciario de Seguro Hospitalario de Medicare, que financia las hospitalizaciones, será insolvente para el 2024, dos años antes de una proyección de la CBO realizada en mayo, antes de que se tuvieran en cuenta los efectos de la pandemia.

Al mismo tiempo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid tomaron una serie de medidas para brindar mejor atención a los adultos mayores durante la pandemia, incluyendo un mayor acceso a los servicios de telemedicina y ofrecer más opciones de planes para quienes viven en áreas rurales. La administradora de CMS, Seema Verma, calificó los cambios como “un regalo del cielo para los pacientes y proveedores”, ya que permiten que “las personas sean tratadas en la seguridad de su hogar”.

Los beneficiarios de Medicare, que también incluyen a adultos jóvenes con discapacidades a largo plazo, tienen cobertura para las pruebas de COVID-19 y las pruebas de anticuerpos sin obtener una orden de su médico y sin costo para ellos. Si se aprobara una vacuna, Medicare la cubriría sin costo compartido para las personas inscritas en los planes tradicionales de Medicare y Medicare Advantage.

La pandemia, la eliminación del impuesto de la Administración Trump impacta a Medicare

Pero la pandemia definitivamente ha afectado el programa de Medicare. A medida que los estadounidenses perdieron sus trabajos y se recortaron sus horas y salarios, ingresó menos dinero de los impuestos sobre la nómina, la principal fuente de financiación de la Parte A de Medicare. Medicare Parte A paga las estadías en el hospital, los centros de rehabilitación, las instalaciones de enfermería especializada y los servicios de cuidados paliativos y de atención domiciliaria .

Sin embargo, las hospitalizaciones prolongadas y extremadamente costosas para algunos pacientes de COVID-19 suscritos a Medicare, se han visto compensadas por la elección de los pacientes de Medicare de renunciar a cirugías electivas y a otros cuidados durante la pandemia.

Aun antes de que la pandemia se extendiera por todo Estados Unidos, el Fondo Fiduciario de Seguro Hospitalario de Medicare estaba en problemas.

“La pandemia es sin duda un factor que contribuye más allá de varios cambios legislativos firmados en los últimos años por la administración Trump”, dice David Lipschutz, director asociado del Center for Medicare Advocacy.

Entre ellos se encuentran los recortes de impuestos de 2017 y la derogación del “impuesto Cadillac” sobre los planes de salud de alto costo pagados por el patrono.

“Todos los cambios tuvieron el efecto indirecto de disminuir los ingresos o aumentar el gasto, acelerando el camino hacia la insolvencia”, comenta Tricia Neuman, vicepresidenta senior de KFF, una organización sin fines de lucro con sede en Washington que se enfoca en temas de salud. “La aceleración [del calendario de insolvencia] se debe a la pandemia”.

El fondo fiduciario de Medicare puede ser insolvente para el 2024

La insolvencia no significa que el Fondo Fiduciario del Seguro Hospitalario se quebrará en 2024, pero sí significa que saldrá más dinero del que ingresará, una situación que no es sostenible y que requerirá decisiones difíciles por parte del Congreso y del próximo presidente.

Según las proyecciones de la CBO, el fondo podría cubrir alrededor del 95 por ciento del gasto de la Parte A en 2024, pero después de eso solo tendría suficiente dinero para cubrir alrededor del 80 por ciento.

Entre las posibles soluciones se encuentran reducir los beneficios o los pagos de la Parte A, aumentar la edad de elegibilidad de Medicare, reducir los pagos a los proveedores o planes de Medicare, aumentar los impuestos sobre la nómina o encontrar alguna otra forma de aumentar los ingresos. El fondo ha estado al borde de la insolvencia varias veces en el pasado, pero el Congreso siempre se ha movido para apuntalarlo.

En una medida para ayudar a los trabajadores durante la pandemia, la administración Trump firmó una orden ejecutiva en agosto para diferir el pago del 6.2 por ciento del impuesto sobre la nómina que los empleados pagan para financiar el Seguro Social, pero eso significa que si sus patronos aplazaran estos impuestos los cheques de pago de los empleados se reducirían del 1 de enero al 30 de abril del próximo año, cuando los impuestos diferidos tendrían que ser reembolsados. El 1.45 por ciento de la porción de Medicare de los impuestos sobre la nómina no se ve afectada por el aplazamiento.

En una conferencia de prensa en agosto, Trump dijo que, asumiendo que gane en noviembre, “terminaremos con ese impuesto. Lo terminaremos “, lo que generó preocupaciones de que en lugar de hacer que la exención fiscal sea permanente solo para los impuestos sobre la nómina del Seguro Social, estaba apuntando a la porción de Medicare del 1.45 por ciento. Cualquier cambio permanente en los impuestos sobre la nómina requeriría la aprobación del Congreso.

“Asumiendo lo peor, podría significar un impacto directo en la fuente de financiamiento principal de Medicare”, dijo Lipschutz. “Escucharemos más sobre esto cuando el Congreso vuelva a trabajar, presumiblemente en el nuevo año”.

La telemedicina podría extenderse

También se habla de hacer permanentes los nuevos beneficios de telemedicina, que actualmente solo se aplican durante la pandemia. Pero a algunos analistas les preocupa que las visitas de telemedicina puedan usarse cada vez más para reemplazar las visitas en persona a los proveedores.

“La telemedicina debe complementar, no suplantar”, dice Lipschutz. “Por un lado, ha sido un salvavidas para algunos y obviamente ayudó a la gente, pero hay una brecha digital en este país”.

Es posible que algunas personas mayores no sean conocedoras de la tecnología o no tengan un teléfono celular o una computadora. Otros pueden tener equipos que son demasiado viejos para manejar visitas de telemedicina, están demasiado enfermos para usar sus computadoras o pueden estar preocupados por todo el proceso.

“Para los adultos mayores, el acceso a internet de banda ancha, la tecnología de teléfonos inteligentes y la facilidad para usarlos pueden ser un problema”, dice Natalie Kean, abogada senior de Justice in Aging, que se enfoca en las necesidades de los beneficiarios de Medicare de bajos ingresos que también son elegibles para Medicaid.

Aquellos con dominio limitado del inglés enfrentan el obstáculo adicional de necesitar un intérprete para participar en telemedicina, comenta.

“Sabemos que muchos adultos mayores con inglés limitado son reacios a pedir un intérprete. Están acostumbrados a depender de los integrantes de su familia para manejar su cuidado y es posible que esas personas no estén accesibles durante la pandemia”, menciona Kean. Ahora, comenta, es posible que simplemente eviten una cita de telemedicina.

Una encuesta de AARP a adultos estadounidenses mostró una creciente familiaridad con la telemedicina; el 74 por ciento de los que estaban interesados en tales servicios dijeron que lo usarían para una visita de rutina al médico y el 85 por ciento expresó que lo usarían para renovar recetas.

Sin embargo, los encuestados de 65 años o más citaron la falta de acceso a una computadora e internet de alta velocidad, así como su falta de conocimiento de la tecnología, como barreras que les impedirían utilizar los servicios de telemedicina.

“Hay mucha presión para que la flexibilidad de la telemedicina sea permanente. Pero decimos, más despacio. Creo que necesitamos una discusión y un análisis más exhaustivo antes de hacerlo permanente”, dice Lipschutz.

“Es importante asegurarse de que los pacientes siempre tengan una opción”, comenta Kean.

Las reglamentaciones de Medicare cambian como resultado del COVIDOtros cambios en las reglas de Medicare, puestos en vigencia por el Cares Act, incluyen la provisión de un suministro de 90 días de medicamentos cubiertos por la Parte D para los afiliados que lo soliciten y más libertad para obtener servicios cubiertos por Medicare de proveedores fuera de la red, farmacias e instalaciones, de ser necesario.

Los planes Medicare Advantage tampoco pueden cobrar más a los afiliados afectados por la emergencia médica si salen de la red de lo que esperarían pagar por la atención dentro de la red.

El CMS también ha renunciado al requisito de una hospitalización previa de tres días antes de recibir cobertura en un centro de enfermería especializada.

“Las flexibilidades de Medicare fueron bienvenidas. Nos gustaría ver más de ello “, dice Kean.

Cuidado de salud en el hogar necesario luego del COVID

Otro problema que puede salir a la superficie a medida que los beneficiarios de Medicare que estaban gravemente enfermos por el coronavirus se recuperen es la atención médica en el hogar. Después de largas estadías en el hospital, algunos pacientes necesitan volver a aprender a caminar y realizar otras tareas básicas.

Medicare no brinda cobertura para los cuidadores familiares y la ayuda para bañarse, comer, y otros cuidados solo está disponible a través de asistentes de atención médica en el hogar, proporcionados a través de agencias de servicios de salud en el hogar, certificadas por Medicare.

“Incluso antes de la pandemia, se reducía el acceso a un espectro completo de servicios de salud en el hogar, en particular a los asistentes”, comenta Lipschutz. Desde que golpeó la pandemia, dice, ha sido aún más difícil acceder a estos servicios.

“Cuando la cobertura de Medicare no está disponible o se niega injustamente, los beneficiarios a menudo no pueden pagar el cuidado en el hogar que necesitan”, dice el Centro de Defensa de Medicare en una declaración. Los asistentes en el hogar pueden costar hasta $3,000 al mes.

La pandemia llega en un momento en que el número de cuidadores no remunerados ya estaba aumentando. Un estudio de la National Alliance for Caregiving y AARP encontró que la cantidad de cuidadores familiares que brindan atención a adultos o niños con necesidades especiales aumentó en 9.5 millones de 2015 a 2020.

El estudio encontró que ahora más jóvenes están brindando atención y los hispanos son el grupo más joven que cuida a un adulto con una edad promedio de 43.3 años. El estudio también mostró que los hispanos experimentan impactos financieros más adversos, como dificultad para pagar las cuentas, que los blancos no hispanos, cuando se desempeñan como cuidadores.

“La pandemia ha puesto de relieve los obstáculos que enfrentan los cuidadores familiares al tratar de protegerse a sí mismos y a sus seres queridos”, dice Yvette Peña, vicepresidenta de AARP que se ocupa de problemas multiculturales.

Entre las recomendaciones del Center for Medicare Advocacy se encuentra la creación de un nuevo beneficio de asistente de salud en el hogar, independiente dentro de la estructura existente de Medicare.

La suscripción abierta comienza el 15 de octubreCon el período de inscripción abierta para Medicare que comienza el 15 de octubre, los beneficiarios deben considerar sus factores de riesgo de COVID-19 y otras necesidades relacionadas con la pandemia al tomar sus decisiones.

Con más de 40 planes Medicare Advantage disponibles en Florida, además de las opciones de comprar un seguro Medigap junto con el Medicare tradicional, es más importante que nunca considerar cuidadosamente las decisiones de cobertura. El costo del tratamiento COVID-19 dependerá del tipo de cobertura que tenga la persona.

Durante los últimos dos meses, SHINE (Serving Health Insurance Needs of Elders), un programa gratuito administrado por el Departamento de Asuntos de Envejecientes de Florida, ha visto un aumento en las llamadas de personas mayores que han perdido sus trabajos o piensan que están en peligro de perder sus trabajos.

“Ya tienen 65 años, así que quieren saber qué cubre Medicare”, dice Kathleen Sarmiento, directora de SHINE Medicare / Medicaid de Alliance for Aging en el sur de Florida. “SHINE ha estado recibiendo aproximadamente 20 llamadas diarias de personas que ingresan a Medicare por primera vez y quieren que los guiemos sobre cómo funciona todo, y también de personas que ya tienen Medicare y desean cambiar su cobertura”.

Ullmann dice que durante la pandemia espera ver a más personas mayores que no se han inscrito previamente en la Parte B de Medicare porque tenían seguro médico a través de sus patronos, inscribirse en esa cobertura, que paga médicos, análisis de laboratorio, sillas de ruedas y otros equipos médicos, servicios hospitalarios para pacientes ambulatorios y algunos servicios de atención médica en el hogar.

Las personas mayores que han perdido su empleo o se están jubilando y las que ingresan o salen de un centro de enfermería especializada no tienen que esperar el período de inscripción abierta para modificar su cobertura, pero otros sí lo requieren.

“Si las personas están nerviosas por sus finanzas, es posible que quieran cambiar a un plan Medicare Advantage, que tiende a ser menos costoso que el Medicare tradicional”, dice Ullmann.

Pero Neuman, de Kaiser, comenta que una estadía en el hospital durante la pandemia podría no ser necesariamente menos costosa para un miembro del Plan Advantage.

Un análisis de KFF al principio de la pandemia encontró que, si bien los costos de desembolso para los pacientes del Plan Advantage por estadías de tres días en el hospital, serían menores que los desembolsos de los pacientes tradicionales de Medicare, se podría esperar que al menos la mitad de los afiliados al Plan Advantage paguen más por estadías hospitalarias de cinco días o más.

Más del 72 por ciento de los afiliados de Advantage están en un plan con un componente de costo compartido más alto para una estadía hospitalaria de 10 días que el deducible hospitalario para Medicare tradicional, según KFF.

“Nos sorprendió”, dice Neuman sobre el análisis.

Algunos planes Medicare Advantage ahora renuncian a los costos compartidos y los copagos por estadías en el hospital para el tratamiento de COVID-19. “Es importante que todos los que tienen Medicare sepan cuáles son sus copagos”, comenta Sarmiento.

Mimi Whitefield puede ser contactada en mimiwhitefield@gmail.com

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