Salud

Reconstrucción del seno utilizando la propia grasa. Una buena alternativa

Rachelle Duchatelier y el Dr. Joshua Lampert.
Rachelle Duchatelier y el Dr. Joshua Lampert.

Cuando a Rachelle Duchatelier le diagnosticaron cáncer en el seno izquierdo hace siete años, optó por una mastectomía doble y una reconstrucción del mismo. Pero nunca estuvo contenta como sentía el tacto o como se veían sus implantes. Incluso a veces siente dolor.

“Siempre me ha gustado verme bien y mantenerme en forma”, dijo Duchatelier de Miramar. “’Pero no estaba nada feliz con los resultados”.

Por recomendación de un amigo, en 2019 buscó a un cirujano plástico y reconstructivo con sede en Aventura que le realizó un procedimiento llamado injerto de grasa. El mismo supone recolectar grasa de otra parte del cuerpo de la paciente y luego inyectarla en el pecho para recrear los senos.

En su caso, hubo que quitar los implantes y reemplazarlos con expansores mamarios, recolectar y luego inyectar la grasa alrededor de los nuevos implantes y, finalmente, reconstruir los pezones. (En realidad, tuvo que recolectar grasa dos veces).

Eliminar la grasa de la zona del vientre

Como parte de la recolección de grasa, el Dr. Joshua Lampert le ofreció la posibilidad de someterse a un tipo de liposucción (abdominal etching), que elimina los depósitos de grasa del área del abdomen, seguido de la formación de la pared abdominal para crear una figura que resaltara los músculos abdominales. Dos tratamientos cosméticos en uno, por decirlo de otra forma.

La liposucción abdominal, dice Lampert, es en realidad “un procedimiento relativamente simple. Y como ya estamos trabajando en el área mejora el resultado”.

Al igual que Lampert, la mayoría de los cirujanos plásticos utilizan el injerto de grasa como un tipo secundario de procedimiento de reconstrucción para suavizar las imperfecciones de los implantes. Sin embargo, un médico de Miami, se ha especializado en el proceso de utilizar injertos de grasa para una reconstrucción mamaria completa.

El Dr. Roger K. Khouri dice que sus pacientes, muchas de ellas enfermeras y médicos, están descontentas con los implantes. “Se quejan de que los senos están fríos, entumecidos y duros como una piedra”, dice. “No se ven naturales”.

Khouri no deja los implantes debajo de la piel. En cambio, gradualmente “resta” volumen del implante mientras agrega grasa recolectada para compensar la diferencia. Al final, no hay implante, pero la paciente acaba con un seno construido con sus propios tejidos. Esto requiere dos o tres sesiones.

“Esto no se puede hacer de un día para otro”, dice Khouri. “Sin embargo, las que lo han hecho están muy contentas con los resultados”.

Muchos de sus pacientes viajan desde fuera del estado. Una de ellas es Joanna Townsend, enfermera en Idaho, a quien le diagnosticaron cáncer hace tres años. Nunca se sintió cómoda con los implantes de silicona y después de varios meses de investigación decidió dirigirse venir a la Florida para que le reconstruyeran los senos.

Su primer injerto fue en enero. Los dos últimos, retrasados por el COVID-19, fueron en julio y septiembre. Khouri recogió primero grasa del vientre y muslos, luego de otras áreas del cuerpo incluidas las caderas y el costado. Ella dice que desearía haber sabido que esto era posible antes de haberse realizado los implantes iniciales.

“Cuando te quitas los senos, afecta tu vida de muchas maneras”, dijo Townsend, de 43 años. “Pero incluso después del primer [injerto], ya no me sentía como la novia de Frankenstein. Podía dormir de costado o boca abajo. Fue increíble”.

El injerto de grasa existe desde hace años

El injerto de grasa, técnicamente conocido como transferencia de grasa autóloga, no es nuevo. Aparece en la literatura médica desde hace décadas, y no solamente para el área de los senos.

Así es como funciona: el tejido graso se extrae del cuerpo, generalmente de áreas donde es más abundante como muslos, nalgas o abdomen, mediante liposucción. Las nuevas técnicas de liposucción le han dado a los cirujanos un mejor control, lo que les ha permitido poder sacar las células de grasas lentamente y con menos presión.

“Es menos trauma para las células grasas”, dice Lampert, lo que, a su vez, le da a estas células una mayor probabilidad de sobrevivir en el sitio de transferencia.

Una vez que se extraen las células grasas, se purifican y procesan para prepararlas para inyectarlas. Este es un paso importante, ya que del mismo depende la supervivencia de las células grasas en su nueva ubicación. (Debido a que las células grasas pueden morir y ser absorbidas por el cuerpo, los cirujanos a menudo extraen más de las necesarias). Una vez que se tratan estas células grasas, se inyectan en el área del seno.

Cuando los cirujanos utilizan injertos de grasa para complementar los implantes existentes, suele ser un procedimiento único. Para la reconstrucción completa de los senos se necesita sacar la cantidad de grasa adecuada de manera que se pueda acumular volumen lentamente. Estos procedimientos se llevan a cabo a lo largo de varios meses.

Ayuda a pacientes que han tenido mastectomías parciales

En muchos sentidos, los injertos de grasa son ideales para quienes se han sometido a lumpectomías o mastectomías parciales.

“En los casos de asimetría leve, podemos abordar eso de manera bastante hermosa”, dice el Dr. Devinder Singh, cirujano reconstructivo de senos del Sylvester Comprehensive Cancer Center en la Universidad de Miami.

Pero en las manos quirúrgicas adecuadas y en las condiciones adecuadas, también puede funcionar para cirugías más radicales, como una mastectomía.

Uno de los atractivos del procedimiento es que es seguro y mínimamente invasivo, y por lo general se realiza de forma ambulatoria.

“A los pacientes les gusta que sea mínimamente invasivo”, dice el Dr. Harry Salinas, cirujano de reconstrucción de senos del Miami Cancer Institute, parte de Baptist Health South Florida. “La recuperación es bastante rápida y el dolor suele ser principalmente en el área de la liposucción”.

Él dice que puede tomar de tres a seis meses para que la paciente termine con el tamaño real de sus senos, una vez que se reduzca la hinchazón y ocurra la reabsorción de grasa.

El injerto de grasa, dicen algunos cirujanos, no es para todos. El Dr. Jonathan Weiser, cirujano plástico y reconstructivo de Memorial Healthcare Systems en el condado de Broward, descubrió que en los pacientes que se han sometido a radiación, los resultados del procedimiento pueden ser menos predecibles. Los pacientes delgados también pueden ofrecer menos opciones para la recolección de grasa.

“Hay que tener al candidato adecuado en la situación adecuada”, dijo.

Khouri, sin embargo, dice que ha podido trabajar con todo tipo de pacientes. La clave está en la técnica de liposucción. Además, advierte, “nunca se debe injertar más de lo que el receptor puede absorber”, agrega.

Para Duchatelier, el injerto de grasa con el que complementó sus nuevos implantes le ha dado un impulso a la confianza en sí misma.

“Cuando me miro ahora, me siento bendecida”, dice. “Me ha ayudado a convertir lo negativo en positivo”.

Susan Komen Miami / Fort Lauderdale Virtual Más que Pink Walk

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