Aquellos que se retiren temprano deben tomar en cuenta atención médica subsidiada
Para aquellas personas que se jubilan temprano y que aún no son elegibles para Medicare, el costo de las primas del seguro médico puede ser tan aterrador como una película de miedo en octubre.
Según un informe publicado por eHealth, la prima promedio para una persona de 55 a 64 años en 2020 fue de $784 al mes y el deducible promedio de la póliza fue de $4,364 al año.
La inscripción abierta para la cubierta de 2021 a través del Mercado de Seguros Médicos se extiende desde el domingo 1 de noviembre hasta el martes 15 de diciembre de 2020, y cubre a partir del 1 de enero de 2021. Con una planificación creativa de ingresos, los que se retiren temprano pueden ahorrar dinero en sus primas y aun así satisfacer sus necesidades de ingresos.
Esta es la manera de hacerlo:
Cuando se inscribe en el Mercado para la cubierta de seguro médico, deberá proporcionar información sobre su hogar y los ingresos previstos para el próximo año de cubierta. Si sus ingresos declarados se encuentran entre el 100 por ciento y el 400 por ciento del nivel de pobreza federal según su hogar, entonces será elegible para “créditos fiscales para primas”. Estos subsidios son, efectivamente, un pago anticipado de la prima que el gobierno hace en su nombre a la compañía de seguros durante el año de cubierta.
Los ingresos del hogar se definen como los ingresos brutos ajustados modificados, más los beneficios del Seguro Social no sujetos a impuestos y los intereses exentos de impuestos. La elegibilidad para hogares individuales tiene un tope de aproximadamente $51,000 de ingresos declarados (aproximadamente $69,000 para parejas).
Sus ingresos determinan la elegibilidad para los subsidios, no los activos, por lo que puede tener activos de jubilación sustanciales y aún ser elegible para los subsidios. El truco es asegurarse de que sus ingresos se mantengan por debajo del umbral y al mismo tiempo satisfagan sus necesidades de flujo de efectivo.
Por ejemplo, suponga que Jack y Diane se jubilaron recientemente a la edad de 62. Tienen una necesidad de gasto de $100,000 por año para cubrir su estilo de vida, gastos fijos e impuestos sobre la renta.
Son dueños de una casa por valor de $500,000. Tienen planes 401(k) con un total combinado de $1,000,000 y Jack tiene una Roth IRA con $100,000. Diane heredó hace años una cuenta de inversión sujeta a impuestos de $500,000 con acciones y bonos apreciados que rinden $12,500 por año en dividendos e intereses. Ahora son elegibles para solicitar beneficios del Seguro Social de $40,000 por año.
Supongamos que Jack y Diane eligen cubrir sus necesidades de gasto de $100,000 solicitando sus beneficios del Seguro Social y luego retirando $5,000 por mes de sus 401(k).
Reciben $100,000 de ingresos en efectivo, pero los ingresos declarables para los subsidios de atención médica serían $112,500 ($60,000 de distribuciones 401(k), $40,000 de beneficios del Seguro Social y $12,500 de intereses y dividendos reinvertidos).
No serían elegibles para ningún subsidio y sus primas estimadas serían de $2,072 por mes ($24,865 por año).
Ahora, supongamos que Jack y Diane eligen retrasar los beneficios del Seguro Social durante al menos el próximo año. En cambio, distribuyen $40,000 de sus 401(k). Para cubrir los $60,000 restantes de necesidad venden $50,000 de acciones dentro de la cuenta de inversión gravable de Diane que resulta en una ganancia de capital de $10,000 y retiran las ganancias. Por último, retiran $10,000 de Jack’s Roth IRA.
Reciben $100,000 de ingresos en efectivo, pero los ingresos declarables para los subsidios de atención médica serían $62,500 ($40,000 de distribuciones 401(k), $22,500 de intereses, dividendos y ganancias de capital).
Según la Calculadora del Mercado de Seguros Médicos de Kaiser Family Foundation, la segunda estrategia de ingresos produciría $1,563 por mes en créditos fiscales para las primas, lo que dejaría a Jack y Jill pagando $509 por mes en primas de seguro médico o el seis por ciento de sus ingresos para gastar, en comparación con el 25 por ciento de sus ingresos para gastar bajo el primer plan de ingresos. Ambos planes generan $100,000 de ingresos para gastar, pero el segundo plan les ahorra $18,752 por año en primas de seguros. Es dinero real que se puede gastar en viajes o en una gran compra.
La estrategia no está exenta de peligros.
Caer por el llamado “acantilado de los subsidios” es el más extremo de ellos. Si sus ingresos reales para el año de cubierta son mayores que los ingresos declarados, estará sujeto a una recuperación de una parte de los créditos fiscales para las primas que reciba. En algunos casos, esto podría ser el 100 por ciento de los créditos, lo que resultaría en una sorpresa fiscal muy aterradora cuando presente sus impuestos para el año de cubierta.
Para mitigar el riesgo de que esto suceda, trabaje con un Planificador Financiero Profesional Certificado y un Contable Público Autorizado para ejecutar proyecciones de ingresos durante la inscripción y durante todo el año de cubierta para garantizar una alta probabilidad de éxito.
Dan Mathews es un planificador financiero profesional certificado y miembro de Financial Planning Association of Greater Kansas City. Es un administrador de patrimonio privado de Creative Planning en Overland Park.