Estudio de Sylvester quiere ayudar a los hispanos a combatir el cáncer
El cáncer es la principal causa de muerte entre las mujeres hispanas y la segunda entre los hombres hispanos; sin embargo, no existe una total comprensión de su experiencia como sobrevivientes de cáncer desde el momento en que completan el tratamiento primario.
Una nueva subvención del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) de $9.8 millones por seis años, ayudará a los investigadores del Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami y de Mays Cancer Center de UT Health San Antonio, a remediar esa brecha en el trabajo científico y explorar por qué los sobrevivientes hispanos de cáncer a veces enfrentan mayores desafíos mientras luchan por recuperarse.
Los hispanos, por ejemplo, tienen el doble de probabilidades de morir de cáncer de hígado que los blancos no hispanos y las mujeres hispanas tienen 2.5 veces más probabilidades de morir de cáncer de cuello uterino o de estómago.
El estudio del NCI, llamado “Avanzando Caminos (Leading Pathways): The Hispanic /Latino Cancer Survivorship Study”, analizará cómo los factores sociales, culturales, conductuales, biológicos, psicológicos y psicosociales influyen en la calidad de vida de los hispanos después de sus diagnósticos y a medida que se adaptan a ser sobrevivientes de cáncer.
“Lo que sucede después de que los hispanos reciben su tratamiento primario ha sido más impreciso para nosotros”, dice Frank Penedo, investigador principal del estudio.
“En este estudio no estamos analizando uno o dos factores de los sobrevivientes de cáncer hispanos. Estamos analizando múltiples factores “que podrían promover mejores resultados de salud”, dice Penedo, profesor de psicología y medicina y director asociado de supervivencia de cáncer de Sylvester.
Penedo dice que los sobrevivientes hispanos tienen más probabilidades de reportar un nivel socioeconómico más bajo y un nivel educativo más bajo que sus pares. El acceso a la atención, la falta de seguro médico, la alfabetización en salud y las barreras del idioma, que pueden limitar la capacidad de los hispanos para acceder a sistemas médicos complejos, se analizarán en el estudio de supervivencia, explica.
Los investigadores también esperan que el estudio arroje más luz sobre por qué los pacientes hispanos con cáncer tienen más probabilidades de sufrir fatiga, depresión y una peor calidad de vida, menciona Penedo.
Aproximadamente el 45 por ciento de todas las muertes por cáncer en Estados Unidos podrían prevenirse potencialmente con la adopción de estilos de vida más saludables, de acuerdo con la Sociedad Americana de Cáncer.
También se explorarán factores culturales como por qué algunas mujeres hispanas tienden a priorizar sus responsabilidades domésticas y el cuidado de sus hijos sobre el cuidado de su propia salud, lo que resulta en un diagnóstico tardío del cáncer, dice Penedo.
“Nuestro estudio nos brindará información importante que podemos usar para ayudar a los futuros sobrevivientes latinos de cáncer, a sanar, recuperarse y reducir las posibilidades de que el cáncer regrese”, dice la Dra. Amelie G. Ramírez en un comunicado. Es la coinvestigadora principal del estudio en Health Science Center de la Universidad de Texas en San Antonio y directora asociada de alcance y participación de cáncer de Mays Cancer Center.
En el estudio participarán investigadores con experiencia en salud pública, psicología clínica, oncología clínica, disparidades en la salud, genética, mecanismos bioconductuales y psicooncología.
Lo que también distingue este estudio, menciona Penedo, es su alcance. Investigaciones anteriores sobre supervivencia hispana que él y otros han realizado, han involucrado muestras pequeñas de 100 a 200 personas.
Pero este estudio reclutará a 3,000 hispanos sobrevivientes de cáncer, en áreas geográficas y demográficas distintas. Sylvester atraerá a participantes de un área de seis millones de personas que es 44 por ciento hispana, siendo los de ascendencia cubana el grupo más grande.
En la región de Mays Center, el 69 por ciento de los 4.9 millones de residentes son latinos, siendo los mexicoamericanos el grupo predominante. Casi la mitad de los residentes del área hablan español como idioma principal.
Tanto la población de Florida como la de Texas tienen factores de estrés similares que pueden afectar a los pacientes, como la preocupación por el estatus migratorio y los niveles más bajos de educación, pero debido a que las dos áreas son demográfica y culturalmente únicas y tienen diferentes mezclas genéticas, es posible que “pueda haber diferencias en los hallazgos” del sur de Florida y de Texas, explica Penedo.
“Parte del desafío es que gran parte de la investigación financiada en el pasado involucró muestras relativamente pequeñas de pacientes en comunidades específicas”, dice. “Lo importante es que este es el primer estudio que involucra a un gran número de personas en el contexto de la supervivencia”.
En agosto, Sylvester comenzará a reclutar a 1,500 participantes de su propia carga de casos de sobrevivientes hispanos de cáncer y del Registro de Cáncer del Estado de Florida; Mays reclutará a 1,500 supervivientes de cáncer del sur de Texas de su grupo de casos de pacientes y del Registro de Cáncer de Texas.
Aunque los cubanoamericanos son la población hispana predominante en el sur de Florida, representan apenas el 4 por ciento de la población hispana de Estados Unidos.
“No queríamos que este fuera un estudio exclusivamente cubano y mexicano”, menciona Penedo. Para aproximar más la distribución de varios grupos hispanos dentro de la población de Estados Unidos, el 50 por ciento de los participantes serán mexicoamericanos y el 50 por ciento será de otros grupos hispanos.
Dentro del otro 50 por ciento de la muestra, el 45 por ciento de los reclutados será de ascendencia centroamericana y sudamericana, el 35 por ciento cubanoamericano y el 20 por ciento puertorriqueño.
Aproximadamente el 75 por ciento de los participantes serán de comunidades urbanas y el 25 por ciento provendrá de áreas rurales.
A los participantes se les dará seguimiento durante un período de tres años y se unirán al estudio de seis años en momentos escalonados, dice Penedo.
Durante esta fase del estudio, dice, los investigadores solo estudiarán a los sobrevivientes de tumores de cáncer sólidos y se enfocarán en pacientes con cáncer de estómago, colorrectal, hígado, pulmón, mama, cuello uterino, riñón y próstata.
Dichos cánceres se encuentran entre los más prevalentes entre los hispanos y existen disparidades entre su frecuencia en hispanos y no hispanos, dice Penedo.
Si los investigadores pueden obtener fondos adicionales, esperan seguir a los sobrevivientes de cáncer de cinco a diez años después de su tratamiento y ampliar el estudio para incluir otras formas de cáncer en los hispanos, dice Penedo.
El nuevo estudio se basará en la investigación sobre el cáncer que tanto Penedo como Ramírez realizaron como parte de Redes en Acción (Networks in Action), una red nacional de latinos contra el cáncer creada por Ramírez y financiada por el NCI.
Redes documentó el impacto de la navegación del paciente: tener a alguien que ayude a estos desde el diagnóstico hasta el tratamiento. “Se trata de llevar a los pacientes a los puntos de atención adecuados de manera oportuna”, dice Penedo, quien ha trabajado con Redes durante los últimos diez años.
En un estudio de 2020 de 288 sobrevivientes de cáncer hispanos realizado en Chicago y San Antonio, Ramírez y Penedo encontraron que los sobrevivientes de cáncer hispanos que tenían un navegador que llamaba regularmente y ofrecía apoyo y materiales adaptados culturalmente, tenían una mejor calidad de vida relacionada con la salud que aquellos con navegantes más pasivos.
La red también ha promovido la capacitación de la fuerza laboral para aumentar el número de científicos con experiencia trabajando con la comunidad hispana, y ha llevado a cabo una campaña de información y concientización para los hispanos sobre el cáncer.
“Redes sentó las bases para gran parte del trabajo que vamos a hacer ahora en el estudio”, dice Penedo.
El estudio de Avanzando Caminos llega en un momento en que se espera un aumento de 142 por ciento en los casos de cáncer entre los hispanos para el 2030.
Eso es en parte un reflejo del crecimiento de la población hispana, que es el grupo minoritario más grande en Estados Unidos, y del envejecimiento de una población que históricamente ha sido más joven, dice Penedo.
Causas de muertes en mujeres hispanas, 2017*
1. Cáncer 22%
2. Enfermedad del corazón 19.6%
3. Accidente cerebrovascular 6.4%
4. Alzheimer 5.7%
5. Lesiones no intencionales 4.9%
Causas de muertes en hombres hispanos, 2017
1. Enfermedad del corazón 20.3%
2. Cáncer 19.4%
3. Lesiones no intencionales 11.5%
4. Accidente cerebrovascular 4.7%
5. Diabetes 4.7%
*Las personas de origen hispano pueden ser de cualquier raza
Source: Centers for Disease Control and Prevention
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2021, 3:30 p. m. with the headline "Estudio de Sylvester quiere ayudar a los hispanos a combatir el cáncer."