Cómo preparar a los estudiantes discapacitados para el futuro
El verano es una época muy ocupada para los estudiantes de tercer año de escuela secundaria. Se están preparando para despedirse de la escuela tal como la conocen y están buscando información de universidades, visitando campus y tratando de averiguar qué universidad se adapta a sus necesidades.
La planificación es una parte importante de este proceso, pero para los padres y tutores de estudiantes con discapacidades, esto es especialmente cierto.
Como profesor e investigador en educación especial, he trabajado con muchos estudiantes con discapacidades en transición a la universidad. Los que suelen tener más éxito después de la escuela secundaria son los que estaban preparados para abogar por sí mismos, que podían buscar los servicios y apoyos necesarios y que podían manejar las múltiples demandas de ser independientes.
Todas estas son destrezas que pueden, y deben, enseñarse a nivel de escuela intermedia y secundaria. Ya sea para comprender la discapacidad y los derechos legales de su hijo o para averiguar qué acomodos y hábitos de estudio funcionan mejor, la preparación es clave.
Una amplia gama de discapacidades en los campus universitarios
De acuerdo con un informe de 2016 del Departamento de Educación de Estados Unidos, aproximadamente el 11 por ciento de todos los estudiantes universitarios informan tener una discapacidad, en comparación con el seis por ciento casi dos décadas antes. Ya que unos dos tercios de todos los estudiantes que recibieron servicios de educación especial en la escuela secundaria no revelaron su discapacidad a una universidad, es probable que la cantidad real de estudiantes con diversidad funcional en los campus sea mucho mayor.
La mayoría de estos estudiantes tienen lo que a menudo se llama discapacidades “no visibles”, que incluyen discapacidades de aprendizaje, trastorno por déficit de atención / hiperactividad y, en aumento, trastornos de salud mental como ansiedad o depresión.
Los estudiantes con trastornos del espectro autista también asisten a la universidad con más frecuencia que hace una década. Y en algunos campus, están surgiendo programas para estudiantes con discapacidades intelectuales.
Un cambio en el estatus legal
Muchos de estos estudiantes reciben servicios de educación especial durante algunos (o todos) sus años escolares desde kindergarten hasta duodécimo grado.
Para muchos, estos servicios se ofrecen bajo la Ley de Educación para Personas con Discapacidades de 2004 (IDEA). IDEA requiere una educación gratuita y apropiada, en el ambiente menos restrictivo, que satisfaga las necesidades individuales de los estudiantes. Un equipo de profesionales trabaja con la familia o los tutores del estudiante para desarrollar un Programa de Educación Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés). El IEP describe las fortalezas y necesidades del estudiante, establece metas anuales y determina qué modificaciones podrían ser necesarias para ayudar al estudiante a alcanzar esas metas.
Otros estudiantes con discapacidades no necesitan IDEA. Ellos cualifican para servicios bajo la Sub parte D de la Sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973, que es una ley de derechos civiles (no una ley de educación especial) que prohíbe la discriminación por motivos de discapacidad.
Sin embargo, en ambos casos, los servicios terminan con la graduación. Los servicios de educación especial y el apoyo e instrucción individualizados requeridos por IDEA no están disponibles en la universidad.
A nivel universitario, los estudiantes con discapacidades pueden estar cubiertos por una parte diferente de la Ley de Rehabilitación. (La subparte D de la Sección 504 cubre los grados K-12, mientras que la subparte E cubre la educación postsecundaria). La subparte E protege a los estudiantes universitarios con discapacidades contra la discriminación y requiere que se les proporcione igualdad de acceso a todos los aspectos del programa académico y las instalaciones, siempre que el estudiante es admitido a la universidad y mantiene la elegibilidad para permanecer inscrito, sin tener en cuenta su discapacidad.
Si es admitido, y si el estudiante desea recibir acomodos, debe buscar servicios para discapacidades y proporcionar a la universidad la información requerida sobre la naturaleza de la discapacidad y cómo afecta el acceso al entorno físico o al aprendizaje. A menudo llamados “documentación”, los requisitos específicos varían según el tipo de discapacidad y, a menudo, la universidad a la que asiste el estudiante.
Es importante tener en cuenta que es decisión del estudiante buscar y utilizar servicios a nivel universitario. Pero también es importante saber que los estudiantes deben identificarse a sí mismos con alguna discapacidad o, de lo contrario, no serán elegibles para los servicios; la universidad no necesita buscar estudiantes.
Cómo se pueden preparar las familias
Hay varias cosas que las familias pueden hacer para prepararse para la vida después de la escuela secundaria. La siguiente lista no es exhaustiva. Cada estudiante con alguna discapacidad tiene necesidades y preguntas únicas que deben abordarse.
Sin embargo, en general, los estudiantes y sus familias deben:
▪ Aprender más sobre la discapacidad y las características únicas del estudiante. Al salir de la escuela secundaria, el estudiante debe comprender sus propias fortalezas, preferencias y debilidades, poder abogar por sí mismo, utilizar y ajustar estrategias de aprendizaje que funcionen para él y tomar decisiones de vida de forma independiente.
▪ Participar activamente en el proceso del IEP o de la sección 504 y ser integrantes activos del equipo que desarrolla y supervisa el plan individualizado. Los estudiantes a menudo quedan fuera de este proceso, pero deben incluirse tan pronto como sea apropiado y en la mayor medida posible, según las habilidades del estudiante.
▪ Aprender sobre las necesidades de acomodo. Los estudiantes y las familias pueden trabajar con maestros individuales para solicitarlo y configurarlo. La escuela secundaria es un buen momento para que un estudiante aprenda a monitorear qué es útil y qué no. Aprender cuales adaptaciones son realmente necesarias será una habilidad importante en la universidad o en la vida laboral.
▪ Hacer la transición de cualquier modificación a la instrucción, exámenes o calificaciones, y enfóquese en el uso de estrategias de aprendizaje. Los cambios en los métodos de enseñanza y las pruebas generalmente no se proporcionan después de la escuela secundaria.
▪ Trabajar en las destrezas de manejo del tiempo. El día universitario está mucho menos estructurado que el día de la escuela secundaria. Esto crea muchas oportunidades interesantes para los estudiantes, pero también desafíos. Los estudiantes deben estar preparados para manejar este tiempo libre de manera productiva e independiente.
Investigar los apoyos para personas con discapacidades que se ofrecen en diferentes universidades. La sección 504 solo requiere que las universidades garanticen el acceso y prohíban la discriminación, pero muchas universidades brindan servicios y apoyos más amplios. Esto puede tener un efecto en las universidades que desea visitar o a las que interese solicitar.
Una opción emocionante
Una vez que sepa lo que traerá la vida después de la escuela secundaria, puede hacer aún más para prepararse: Conozca los requisitos de documentación para la universidad que eligió, póngase en contacto con los servicios para personas con diversidad funcional y hable sobre las adaptaciones y apoyos necesarios, y de ser necesario, piense en las necesidades de transporte y el acceso a medicamentos o médicos.
Pero lo más importante es esperar el desafío que tiene por delante. La universidad presenta una opción interesante y viable para los estudiantes con discapacidades. Con preparación en la escuela secundaria (y sabiendo qué hacer cuando llegue al campus), los estudiantes con diversidad funcional pueden tener éxito en la universidad, o en cualquier cosa que elijan después de la escuela secundaria.
El autor es profesor de Educación, Decano Asociado de Asuntos Académicos, Universidad de Connecticut
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de agosto de 2021, 9:00 a. m. with the headline "Cómo preparar a los estudiantes discapacitados para el futuro."