Maternidad después de los 40
Luego de nueve años, tres rondas de tratamientos de fertilidad y $90,000 en costos médicos, Grace va a tener a su primer bebé a los 53 años.
Cuando tenía 20 y 30 años estaba en la universidad, viajando y siguiendo una carrera en teatro y cine. Después de cumplir los 30 decidió congelar sus óvulos en caso de que decidiera tener un bebé. A mediados de los 30, su mamá enfermó.
“La vida sucede y el tiempo vuela”, comenta. “Tuve que cuidar a mi mamá. Para cuando podía comenzar el proceso de tratar de tener un bebé, ya estaba en los 40”.
Grace se sometió a fertilización in vitro, un tratamiento de fertilidad que involucra fertilizar un óvulo con espermatozoides en un laboratorio e implantar el embrión en el útero. Tiene ahora cinco meses de embarazo.
“Es un sentimiento hermoso”, dice. “He tenido pequeños arrepentimientos. He pensado que debí haber priorizado mejor cuando tenía 20 años. Pero nunca perdí la esperanza de que esto sucedería”.
Las mujeres han estado retrasando el parto por las pasadas décadas debido a múltiples razones, incluyendo seguir estudios universitarios y carreras profesionales. De acuerdo con los Informes Nacionales de Estadísticas Vitales del 2010 de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), las tasas mujeres primerizas menores de 30 años y de 35 a 39 ha disminuido, y ha aumentado entre mujeres de 30 a 34 y de 40 a 44 años.
Pero según las mujeres envejecen, se hace cada vez más difícil quedar embarazadas.
De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, la fertilidad en las mujeres comienza a disminuir a los 32 años y a declinar sustancialmente luego de los 37.
“Los hombres producen espermatozoides nuevos todos los días”, dice el Dr. Dibe Martin, especialista en medicina materno-fetal en el South Miami Hospital’s Center for Women and Infants. “Las mujeres nacen con un número fijo de óvulos y esos óvulos se mantienen latentes en los ovarios hasta la ovulación”.
Los óvulos envejecen según las mujeres envejecen y la cantidad y la calidad de los óvulos disminuye también. El conteo bajo de óvulos y la disminución de la calidad contribuye a la infertilidad. Los problemas de fertilidad también afectan a los hombres.
“Las personas hablan usualmente sobre los problemas de fertilidad entre las mujeres, pero en ocasiones no hay nada malo con la mujer”, dice el Dr. Salih Yasin, director de obstetricia y seguridad del paciente de Women’s Hospital Center en Jackson Memorial Hospital. “Al igual que las mujeres necesitan óvulos saludables para tener un bebé, los hombres necesitan espermatozoides saludables”.
Los factores masculinos –conteo bajo de espermatozoides, no espermatozoides o una deficiente motilidad de los espermatozoides (la habilidad del espermatozoide para moverse)– contribuyen al 40 por ciento de los casos de infertilidad entre parejas, de acuerdo con Yasin.
Los médicos determinan que las parejas son infértiles si no han concebido luego de un año de relaciones sexuales regulares sin control de natalidad, o seis meses para parejas de 35 años o más.
Los tratamientos de fertilidad para las mujeres incluyen inseminación artificial, un procedimiento en que se inserta esperma directamente en el útero de la mujer, las trompas de Falopio o el cuello del útero, utilizando un catéter; medicación de fertilidad para inducir a la ovulación y fertilización in vitro.
“La fertilización in vitro es una buena herramienta para ayudar a las parejas a quedar embarazadas, pero primero necesitan una buena evaluación para averiguar por qué no se embarazan”, dice el Dr. George Attia, director de UHealth Reproductive and Fertility Center.
Condiciones médicas subyacentes como infección o daño en las trompas de Falopio o anormalidades en el útero o cuello del útero, pueden afectar la fertilidad independientemente de la edad. Según las mujeres envejecen, aumenta la posibilidad de desarrollar condiciones médicas que pueden interferir con el embarazo, tales como diabetes y presión sanguínea alta.
“Las mujeres que retrasan parir hasta después de los 45 años, terminan necesitando estudios especializados para asegurar que su cuerpo está suficientemente saludable para tener un bebé”, dice el Dr. Ramon Ferra, director médico de Mount Sinai Ob/Gyn Group.
“En mi caso, realizaron estudios de la cabeza a los pies”, dice Grace. “Fue estresante.”
Como regla general, se considera que las mujeres que quedan embarazadas a los 35 años o más tienen embarazos de alto riesgo porque pueden haber complicaciones: tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión gestacional, sufrir abortos, partos múltiples y partos antes de término. Hay también un mayor riesgo de que los bebés nazcan con trastornos genéticos como síndrome Down.
“La meta de toda mujer embarazada es tener un bebé que nazca saludable de una madre saludable”, dice Yasin. “Las mujeres tienen que saber en lo que están entrando cuando se someten a tratamientos de fertilidad.”
Yasin comenta que la tasa de éxito de la fertilización in vitro es de entre 15 a 50 por ciento, dependiendo de la edad de la mujer, la causa de la infertilidad y las condiciones médicas subyacentes.
“Creo que una de las partes más difíciles es el aspecto psicológico cuando no ocurre el embarazo”, dice Attia. “Tenemos que ser muy honestos y directos con nuestros pacientes y ayudar a manejar las expectativas, porque la desilusión es muy grande si no están mentalmente preparadas para la posibilidad de no lograr el embarazo.”
Los médicos sugieren que las parejas programen las citas de preconcepción para prepararse para el embarazo y decepciones potenciales. Los médicos también sugieren que las mujeres busquen cuidado prenatal regular y consejería.
“Para mí, la parte más difícil es que aun cuando usted trate y quede embarazada, el producto final no siempre es exitoso debido a todos estos riesgos”, dice Martin.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2015, 0:00 p. m. with the headline "Maternidad después de los 40."