Nuevo y controversial medicamento para el Alzheimer está dirigido a personas con deterioro cognitivo leve
Aduhelm, un nuevo medicamento para el Alzheimer, da esperanza a personas con deterioro cognitivo leve -problemas de memoria, atención y lenguaje que van más allá de los cambios esperados con el envejecimiento normal.
Luego de que inicialmente estaba indicado para cualquier persona que padeciera demencia, la Food and Drug Administration (FDA) ahora especifica que este medicamento puede ser recetado a personas que padezcan de deterioro cognitivo leve o a personas en etapas tempranas de Alzheimer, quienes fueron el grupo original en el que se basó el estudio.
Sin embargo, esta limitación en su recomendación plantea algunas preguntas. ¿Qué significa un diagnóstico de deterioro cognitivo leve? ¿Aduhelm es apropiado para todas las personas con deterioro cognitivo leve o solo para algunas? Y, ¿quién debería decidir qué pacientes califican para el tratamiento: los especialistas en demencia o los médicos de atención primaria?
Hay cierta controversia en relación a Aduhelm ya que su efectividad no ha sido probada, tiene un alto costo (aproximadamente $56,000 al año, sin incluir los gastos de relacionados con imágenes e infusiones mensuales) y sus posibles efectos secundarios son significativos: 41% de los pacientes en los ensayos clínicos del medicamento experimentó hinchazón y sangrado del cerebro.
Además, un comité asesor de la FDA recomendó enfáticamente que no se aprobara Aduhelm, y el Congreso está investigando el proceso que llevó a que la FDA tomara esta decisión. Medicare está evaluando si debería cubrir el medicamento y el Departamento de Asuntos de Veteranos se ha negado a hacerlo en la mayoría de las circunstancias.
Los ensayos clínicos para Aduhelm excluyeron a personas mayores de 85 años; los que toman anticoagulantes; los que habían sufrido un derrame cerebral; y aquellos con enfermedades cardiovasculares o insuficiencia renal o hepática, entre otras afecciones. Si esos criterios se aplicaran ampliamente, el 85% de las personas con deterioro cognitivo leve no calificarían para tomar el medicamento, según una nueva carta de investigación publicada en el Journal of the American Medical Association.
Dadas estas consideraciones, seleccionar cuidadosamente a los pacientes con deterioro cognitivo leve que puedan responder a Aduhelm se está “convirtiendo en una prioridad”, dijo el Dr. Kenneth Langa, profesor de medicina, gestión y políticas de la salud en la Universidad de Michigan.
“Uno de los problemas más importantes con los que estamos lidiando desde la aprobación de Aduhelm es: ‘¿Se administrará este medicamento a los pacientes adecuados?’”.
Esto es lo que las personas deben saber sobre el deterioro cognitivo leve según una revisión de los estudios de investigación y las conversaciones con los principales expertos.
¿Qué es deterioro cognitivo leve?
El deterioro cognitivo leve por lo general está en el límite entre la cognición normal y la demencia. Pero esto puede resultar engañoso. Aunque una cantidad significativa de personas con deterioro cognitivo leve eventualmente desarrollan demencia -por lo general Alzheimer-, muchas no lo hacen.
Los síntomas -por ejemplo, dificultad con la memoria o la planificación a corto plazo-, suelen ser sutiles, pero persistentes y representan una disminución del cómo se funcionaba anteriormente.Sin embargo, es posible que una persona con la afección todavía esté trabajando o conduciendo y parezca completamente normal. Por definición, el deterioro cognitivo leve deja intacta la capacidad de una persona para realizar las actividades diarias de forma independiente.
De acuerdo una docena de estudios realizados por la Academia Americana de Neurología y publicados en el 2018, el deterioro cognitivo leve afecta casi a un 7% de las personas entre las edades de 60 a 64 años, 10% de aquellos entre 70 y 74 años y 25% de los que tienen entre 80 y 84 años.
¿Qué causa el deterioro cognitivo leve?
El deterioro cognitivo leve puede ser causado por un proceso biológico (la acumulación de las proteínas amiloides -beta y tau- y cambios en la estructura del cerebro) vinculado a la enfermedad Alzheimer. De acuerdo con un estudio de 2019, entre un 40% y 60% de las personas con deterioro cognitivo leve muestran evidencia de patologías en el cerebro relacionadas con el Alzheimer.
Pero estos síntomas también pueden ser causados por otros factores, incluidos pequeños accidentes cerebrovasculares; condiciones mal manejadas como diabetes, depresión y apnea del sueño; reacciones a los medicamentos; enfermedad de tiroides; y pérdida auditiva no reconocida. Cuando se tratan estos problemas, se puede restaurar la cognición normal o prevenir un mayor deterioro.
Cuatro subtipos de la condición
Durante la última década, los expertos han identificado cuatro subtipos de deterioro cognitivo leve. Cada subtipo parece tener un riesgo diferente de progresar hacia el Alzheimer, pero no se han establecido estimados precisos.
Se cree que las personas con problemas de memoria y múltiples problemas médicos que presentan cambios en su cerebro a través de pruebas de imagen son las que corren mayor riesgo. “Si las pruebas de biomarcadores convergen y muestran anomalías en amiloide, tau y neurodegeneración, puede estar bastante seguro de que esa persona con deterioro cognitivo leve muestra inicios de Alzheimer y la misma seguirá evolucionando”, dijo el Dr. Howard Chertkow, presidente de Neurología Cognitivo e Innovación en Baycrest, un centro académico de ciencias de la salud en Toronto que se especializa en el cuidado de adultos mayores.
¿Cómo se diagnostica la condición de deterioro cognitivo leve?
Por lo general, este proceso comienza cuando los adultos mayores dicen a sus médicos que “algo no está bien con la memoria o el proceso del pensamiento”, lo que se conoce como una queja cognitiva subjetiva. Las pruebas cognitivas breves pueden confirmar si existe evidencia objetiva de deterioro. Otras pruebas pueden determinar si una persona aún puede realizar sus actividades diarias con éxito.
Pruebas neuropsicológicas más sofisticadas pueden ser útiles si no hay certeza sobre los hallazgos o si es necesario evaluar mejor el alcance del deterioro. Pero “hay una escasez de médicos con experiencia en demencia (neurólogos, geriatras, psiquiatras geriátricos”, que puedan realizar evaluaciones integrales, dijo Kathryn Phillips, directora de investigación de servicios de salud y economía de la salud en la Facultad de Farmacia de la Universidad de California-San Francisco. .
El paso más importante es realizar un historial médico detallado que documente si ha ocurrido una disminución en el funcionamiento e investigar las posibles causas, como patrones de sueño, problemas de salud mental y manejo inadecuado de condiciones crónicas que necesitan atención.
El deterioro cognitivo leve “no es necesariamente fácil de detectar, porque el pensamiento y la memoria de las personas cambian con el tiempo [con la edad] y la pregunta sería, “’¿Es esto algo más que eso?’”, dijo la Dra. Zoe Arvanitakis, neuróloga y directora de la Clínica Rush Memory de la Universidad Rush en Chicago.
Se necesita más de una serie de pruebas para descartar la posibilidad de que alguien haya tenido un desempeño deficiente debido a que estaba nervioso, le faltaba sueño o tuvo un mal día. “La administración de pruebas a las personas a lo largo del tiempo puede hacer un buen trabajo para identificar quién en realidad ha tenido una disminución y quién no”, dijo Langa.
¿Cuál es el progreso del deterioro cognitivo leve?
El deterioro cognitivo leve no siempre progresa hacia la demencia, y tampoco lo hace rápidamente. Pero esto no se comprende bien. Y los estimados de la progresión varían, de acuerdo a si los pacientes son atendidos en clínicas especializadas en demencia o en clínicas médicas comunitarias y por cuánto tiempo se les ha dado seguimiento.
Una revisión de 41 estudios encontró que el 5% de los pacientes tratados en entornos comunitarios cada año desarrollaron demencia. Para aquellos atendidos en clínicas de demencia, por lo general, pacientes con síntomas más graves, la tasa fue del 10%. La revisión de la Academia Estadounidense de Neurología encontró que después de dos años se observó que el 15% de los pacientes tenían demencia.
La progresión hacia la demencia no es el único camino. Se ha descubierto que una gran parte de los pacientes con deterioro cognitivo leve (del 14% al 38%) tienen una cognición normal después de realizarle más pruebas. Otra porción permanece estable a lo largo del tiempo. (En ambos casos, la razón podría ser a que se han tomado en cuenta factores de riesgo subyacentes, por ejemplo, falta de sueño, o diabetes, o enfermedad tiroidea mal controladas). Otro grupo más de pacientes fluctúa, a veces mejorando y a veces disminuyendo, con períodos de estabilidad en entre ellos.
“Realmente es necesario seguir a las personas a lo largo del tiempo, hasta 10 años, para tener una idea de lo que les está sucediendo”, dijo el Dr. Oscar López, director del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Pittsburgh.
El factor Alzheimer
Según los expertos, solo personas con deterioro cognitivo leve asociado con la enfermedad de Alzheimer deben ser considerados para tratamiento con Aduhelm. “Lo que debe preguntarle a su médico es: ‘¿Tengo DCL [deterioro cognitivo leve] debido a la enfermedad de Alzheimer?’”, dijo Chertkow.
Debido a que este medicamento está dirigido al amiloide, una proteína pegajosa que es un sello distintivo del Alzheimer, la confirmación de la acumulación de amiloide mediante un PET análisis o una punción lumbar debe ser un requisito previo. Pero la presencia de amiloide no es determinante: se ha descubierto que un tercio de los adultos mayores con cognición normal tienen depósitos de amiloide en el cerebro.
Debido a estas complejidades, “creo que, para el lanzamiento temprano de un fármaco complejo como este, el tratamiento debe ser supervisado por especialistas, al menos inicialmente”, dijo Petersen de la Clínica Mayo. Arvanitakis de la Universidad Rush estuvo de acuerdo. “Si alguien está realmente interesado en probar este medicamento, en este momento recomendaría que lo haga bajo el cuidado de un psiquiatra o neurólogo o alguien que realmente se especialice en cognición”, dijo.
KHN (Kaiser Health News) es la redacción de KFF (Kaiser Family Foundation), que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud. Junto con Análisis de Políticas y Encuestas, KHN es uno de los tres principales programas de KFF. KFF es una organización sin fines de lucro que brinda información sobre temas de salud a la nación.