Hermanos inician negocio para recaudar fondos para Diabetes Research Institute Foundation
Cuando Aiden Ramsankar, de 12 años, fue diagnosticado con diabetes tipo 1 en 2019, su familia se sorprendió. Sin embargo, su hermana Ava vio una oportunidad.
Hija de un empresario, ella y su hermano vendían fidget spinners (hilanderas) y limonada de puerta en puerta en su vecindario. Tras el diagnóstico de su hermano, inició Sweet Sentiments.
Sweet Sentiments hace dinero organizando picnics para ocasiones especiales como aniversarios o cumpleaños. Los hermanos reciben instrucciones de los clientes y trabajan con ellos para diseñar un picnic temático según sus especificaciones. Los picnics suelen oscilar entre ocho y diez personas y se realizan al aire libre en parques públicos. Luego, los niños donan las ganancias a la Diabetes Research Institute Foundation, parte de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami.
“Vi a mi tío, hizo un picnic y pensé que era realmente genial”, dice Ava Ramsankar, de 13 años. “Pensé que podría hacer eso y recaudar dinero para la diabetes tipo 1”.
La diabetes tipo 1, que suele afectar a niños y adultos jóvenes, es una enfermedad autoinmune en la que el páncreas no produce insulina o produce muy poco. Las personas con diabetes tipo 1 deben controlar constantemente su nivel de azúcar en sangre.
Para Aiden, los desafíos de vivir una vida con diabetes tipo 1 surgieron haciendo deportes.
“Antes de la diabetes tipo 1 podía hacer deportes libremente”, comenta. “Luego, con la diabetes tengo que salir del campo para que mis padres pinchen mi dedo rápidamente para asegurar de que pueda seguir jugando”.
Ahora usa un dispositivo de monitoreo de glucosa fabricado por Dexcom, que monitorea continuamente los niveles de azúcar en sangre y envía las lecturas al teléfono de sus padres, lo que significa que no tiene que salir del campo a menos que sea una emergencia.
Aunque la tecnología moderna ha facilitado la vida, todavía no existe cura. Aproximadamente entre el cinco y el diez por ciento de los 34 millones de personas diagnosticadas con diabetes en Estados Unidos tienen diabetes tipo 1.
Cuando los hermanos estaban decidiendo a quien donar las ganancias de Sweet Sentiments, se decidieron por la Diabetes Research Institute Foundation debido a su enfoque en encontrar una cura.
“Tengo un trabajo y es perder mi trabajo”, comenta Sean Kramer, director ejecutivo de la Fundación. “Y la única forma en que eso va a suceder es si los investigadores obtienen la financiación que necesitan y pueden encontrar una cura”.
Alrededor del 40 por ciento de esa financiación proviene de familias individuales que organizan eventos como los picnics de Sweet Sentiments.
El Dr. David Baidal, profesor asistente de medicina de la Fundación, trata a pacientes que tienen formas avanzadas de diabetes tipo 1 y realiza investigaciones sobre la enfermedad.
“Aproximadamente 1.6 millones de estadounidenses tienen diabetes tipo 1 y es una enfermedad muy costosa que puede poner en peligro la vida”, explica Baidal. “Lo único que permite que la investigación avance es la financiación. Les debemos a los pacientes una cura para esta devastadora enfermedad”.