Salud

Ella y el placer


Para resultar efectivos, la experiencia recomienda respetar el lugar deseado y el tiempo necesario.
Para resultar efectivos, la experiencia recomienda respetar el lugar deseado y el tiempo necesario. MCT

Son esos toques, caricias, besos, contactos que producen placer y excitación antes, durante y después. Dedos, manos, lengua, pieles, plumas.., configuran algunos de los instrumentos del variado y estimulante juego amoroso. En todo el cuerpo y especialmente en los contactos eróticos se disparan goces, alegrías, estremecimientos, amores: excitación.

Para resultar efectivos, la experiencia recomienda respetar el lugar deseado, el tiempo necesario y en la forma esperada. Cada uno tiene un cómo, un cuándo y un dónde propios. Pero no se trata de insistir siempre en lo mismo, ya que las zonas sensibles se agotan y es mejor explorar lo nuevo.

La clave para acertar es mantener la comunicación abierta con tu pareja. Lo que a ti te gusta, él puede no saberlo a menos que tú se lo cuentes y eso puede producir placer o desagrado. La información de ida y vuelta echa por tierra los viejos pruritos y permite escribir el decálogo de la pareja sexualmente receptiva.

Si le guiñas un ojo, si él te descalza cuando llegas cansada, si frota tu espalda al bañarte, si tú le das unas palmaditas excitables... son maneras de estar el uno con el otro, de mostrarle las ganas, de quererlo, de entrar en el juego que puede desencadenar un crescendo, o no. No todos los juegos han de acabar consumando el acto sexual. Saber que no están obligados, que a veces sí llegarán a consumarlo, a veces no, de acuerdo con el gusto de los dos, libera el deseo para nuevas y más atrevidas caricias.

En realidad, la mujer que sabe lo que quiere y lo pide gozará más y mejor con el hombre al que le da gusto complacerla. No es extraño que los hombres consideren trabajosos esos juegos, o que se quejen y se resistan a prolongarlos de acuerdo con el deseo femenino. Acostumbrados a hacerlo a su propio gusto, es habitual que consideren que resulta un trabajo ocuparse de los deseos femeninos.

Sin embargo, es la caricia, el toque, los variados e intensos estímulos del juego erótico que crece lo que a las mujeres les produce un intenso placer que puede llevarlas al goce del orgasmo. • 

La Dra. Blasco es médico, sexóloga y psicoanalista y autora de ‘Camino al orgasmo’ y ‘Menopausia una etapa vital’. dsb@doctorasoniablasco.com, http://hablemosdesexodoctora soniablasco.blogspot.com/

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de octubre de 2014, 2:00 a. m. with the headline "Ella y el placer."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA