¿Tiene algún impacto la edad de la persona en la calidad de las células madre?
Una de las preguntas más frecuentes que encuentro en mi práctica de regeneración con células madre y que usted quizás se ha preguntado o podría hacerlo, en algún momento, es si la edad de la persona influye o tiene algún impacto en la calidad de las células.
El tema es fascinante, hasta ahora las células antólogas adultas pueden ser utilizadas en un amplio margen de edades. Se les ha utilizado exitosamente en niños y adolescentes, de los cuales he tenido una positiva respuesta, a decir verdad casi espectacular, debido a la vitalidad, tanto de las células derivadas de medula ósea o tuétano, como las derivadas de grasa.
Esta respuesta se mantiene hasta la cuarta década, donde empieza lentamente a disminuir hasta cerca de los 80 años. A partir de esta edad, vamos a experimentar una disminución de la funcionabilidad y la cantidad de células de la medula ósea tanto de su componente hematopoyético como su componente mesénquima.
Afortunadamente, nuestras células derivadas de grasa envejecen más lentamente y se mantienen con una calidad y cantidad aceptables por el resto de nuestras vidas. Tuve a una paciente de 101 años que se curó el hombro con una infusión en el mismo de sus propias células madre; tal vez no sea un resultado típico, lo que sí les aseguro es que pasará algún tiempo antes de encontrar otro centenario para corroborar que funcionan a esta edad.
Entonces, ¿cómo envejecen nuestras células? Similar a la mayoría de las células en nuestro organismo, estas poseen una estructura o “piernitas” llamadas telomeras. Cada vez que la célula se divide estas “piernitas” van a perder longitud, hasta que llegan a una longitud crítica, donde la célula no se puede dividir más y entra en un estado llamado senencia o muerte celular.
Esto refuta el planteamiento de que la célula normal es inmortal por el premio Nobel Alexis Carrel. El ciclo celular admite de 50 a 60 divisiones antes de que la célula entre en senencia o muerte celular. Este concepto se llevó al cine en la película de ficción Anacondas: la cacería de la orquídea sangrienta.
Si aún no está sorprendido mejor que se aguante para no caer: durante el proceso de fecundación y hasta el nacimiento nuestras células se dividen el 50 por ciento de las veces permisibles; o sea, que nacemos solo con un 50 por ciento de oportunidades para envejecer antes de que las nuestras células entren en senencia.
Es irónico que “nazcamos ya envejecidos” o que envejezccamos la mitad de nuestra vida antes de nacer. Creo haber aclarado que las células pueden utilizarse mientras no lleguen al estado de senencia y que, a la larga, es cierto que envejecen y se hacen menos efectivas.
Creo además haber tocado el interés de los lectores sobre los nuevos conceptos de envejecimiento y les prometo una interesantísima serie sobre este tema.•
Ramón Castellanos, MD, especialista en Regeneración Celular con Células Madre, Stem Cell Miami. Profesor Asistente de la División de Cirugía de la escuela de medicina FIU. Para más información stemdoc305@gmail.com o info@stemcellmia.com o llamar al (305) 598-7777.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de julio de 2015, 2:00 a. m. with the headline "¿Tiene algún impacto la edad de la persona en la calidad de las células madre?."