Educación tradicional y tecnología combinadas tienen futuro
No hace mucho tiempo que los maestros se paraban frente a la pizarra para impartir una clase. Hoy en día entras a un aula y ves a los muchachos escribiendo en tabletas y computadoras personales, grabándose y resolviendo problemas de matemáticas en YouTube.
El uso de la tecnología en las aulas ha creado lo que llamamos espacios de enseñanza “combinada” –una combinación de la clase tradicional donde el maestro instruye a los estudiantes y el aprendizaje en línea. Una investigación del National Education Policy Center demuestra que esta combinación aún no genera resultados muy mensurables aunque también se sabe que es muy difícil medir la efectividad de este aprendizaje porque hay muchas maneras y las formas varían de escuela en escuela. Los que están a favor opinan que los resultados de esta estrategia educacional no se puede medir en los resultados de los exámenes.
En las escuelas públicas de Miami-Dade y Broward este tipo de aprendizaje está en estado experimental. Las autoridades afirman que los estudiantes se sienten más estimulados con el uso de la tecnología, pero que es muy difícil poner esos resultados en una hoja de cálculo. “Para nosotros en Broward aún no es cuantificable”, dice Guy Barmoha, director de matemáticas, ciencias y talentos de las Escuelas Públicas de Broward. “Éste es el tercer año solamente de D-5” (un programa para los niños de quinto grado donde cada niño tiene una computadora portátil). “No me gusta hacer predicciones sobre cuál va a ser el resultado si no ha pasado suficiente tiempo”.
Pero le parece que están en la dirección correcta.
“Hoy en día la vida es así. Casi nada se hace cara a cara”, continúa. “Hacemos cosas en el Internet a nuestro paso. Si no le ofrecemos esas mismas situaciones a los estudiantes no estamos haciendo lo correcto”.
En Miami, Lisa Hauser ha ejercido los dos tipos de enseñanza en la secundaria y en la Escuela Virtual de la Florida. Ahora enseña en la academia iPrep nombre que se le ha dado a la iPreparatory Academy, una de las escuelas públicas imán de Miami-Dade. Los estudiantes de la iPrep, tienen computadoras portátiles que les ha dado la escuela y reciben clases en línea rodeados de un ambiente rico en tecnología.
En la clases de pre cálculo y álgebra II de Hauser, los estudiantes reciben la conferencia en línea proveniente de la Escuela Virtual de la Florida y ella trabaja como guía revisando que los alumnos estén siguiendo la clase, aclarando dudas y respondiendo preguntas. “Casi nunca doy una conferencia.”Los estudiantes van a su propio paso en las aulas y en la casa. Claro que hay un límite de tiempo, pero si quieren ir más rápido lo pueden hacer”.
A Hauser le gusta la combinación de métodos más que cada uno por separado. “Pienso que es más flexible y le permite al maestro dedicarse a una instrucción más individual y al estudiante asimilar la materia en el tiempo que necesite”.
“Las conferencias en vivo son más difícil para aquellos estudiantes que se quedan rezagados pues no pueden escuchar la lección de nuevo. A la escuela virtual, sin embargo, le falta el componente humano”, continuó Hauser. En la enseñanza virtual existen sesiones de discusión y espacios para conversar sobre el tema que se imparte, pero no es lo mismo que estar sentado al lado de otro estudiante y discutir y argumentar los problemas.
“En la enseñanza combinada, los estudiantes que están más adelantados pueden trabajar más rápido y los que necesitan más tiempo tienen la oportunidad de revisar la clase o ir más despacio, sin quedarse completamente atrás.”
Al principio, el problema más común es que enfrentan los estudiantes es que les cuesta trabajo tener que hacer las cosas solos, tener la responsabilidad de entrar a la clase en línea y tomar notas, dice Hauser. “No tienen a una persona que los esté monitoreando o que los ayude a digerir la información”.
Ericka Koenigsberg de Pinecrest se graduó del iPrep en el 2015. Se unió a la escuela en el tercer año después de pasar por una escuela que se especializa en la dislexia, y una escuela de secundaria tradicional.
“Tuve que ajustarme y eso me tomó un tiempo. Tienes que aprender el lenguaje. Yo no sabía lo que era un Google Doc o Edmodo dice. “Y es muy fácil quedarse atrás si no estás consciente de lo que estás haciendo”.
“Pero me gustó’, dice. “Me motivó mucho y lo que más me gustó fue la combinación de los dos aprendizajes porque no tenía idea de cómo era. Podía lo mismo estar revisando algo en línea que escribiendo sobre un video que acababa de ver en YouTube o trabajando en algo de matemáticas en la Academia Khan. Era algo nuevo todos los días que me mantenía motivada y me hacía sentir responsable pues tenía que estar atenta y mantener el ritmo día tras día”.
A la mamá de Ericka, Debby Koenigsberg, le gustó el estilo de enseñanza para su hija porque vio que su hija podía trabajar a su paso, detenerse, repasar y escuchar la conferencia las veces necesarias en vez de la monotonía de una conferencia en un aula. Lo que más le gustó es que “Ericka podía controlar el aprendizaje. No es ideal para muchos niños pero muy bueno para algunos”.
Carol Vila, directora de tecnología del Colegio Jesuita Preparatorio de Belén en Miami, supervisa el programa de iPad 1:1 de casi 1500 estudiantes desde 6to a 12no. Algunos maestros usan la enseñanza combinada, otros el modelo de inversión del aula.
En el modelo de inversión los maestros usan videos de YouTube, podcasts hechos por ellos mismos, presentaciones de PowerPoint y Keynote así como libros en línea y videos. Asignan tareas a los estudiantes y al día siguiente el maestro discute el material, responde preguntas y se asegura que los estudiantes hayan aprendido el concepto, comenta Vila.
“Los maestros me comentan que les es más conveniente que el método tradicional de clases, tareas y revisión porque al tener más tiempo se cubre más materia. Si preparas bien la clase puedes reducir a un día lo que darías en dos”, explica Vila.
Por otra parte, sigue diciendo Vila, la tecnología es muy atractiva para los estudiantes. Los mantiene interesados y trabajando. También los maestros que usan esta metodología obtienen mejores calificaciones en las encuestas porque los mismos alumnos se sienten más interesados en la materia y más estimulados a trabajar. Para ellos los maestros que usan estas herramientas saben más.
Barmoha, maestro de las Escuelas Públicas del Condado de Broward, terminó su tercer ciclo del programa 1:1 para niños del 5to grado que ahora se practica en 80 escuelas. Afirma que la calidad del aprendizaje es muy rica y que la infusión de tecnología ayuda y motiva a los chicos que suelen aburrirse en clases. “Si no logras motivar a los chicos tienes un problema. Es algo que hemos tenido que enfrentar los maestros desde que existen las escuelas”, dice. “Siempre hay niños que no hacen la tarea y vienen a la clase sin estar preparados”.
“Los estudiantes sin motivación no quieren sentarse en un pupitre a repetir un ejercicio 50 veces, ni tampoco quieren que les digas lo que tienen que hacer. Pero si cambias el aula y haces que la sesión de trabajo sea entretenida y le muestras en la clase lo divertido que puede ser poder aplicar ese conocimiento, entonces los motivas a que lleguen a la casa y quieran prepararse para la discusión del próximo día”, comenta Barmoha.
“A veces son los maestros los que tienen miedo al cambio y piensan que sólo pueden llegarle a un alumno si lo tienen en frente,” continúa. “Va a tomar un tiempo cambiar la cultura de los maestros y de los padres” dijo.
Lo más importante es que los muchachos salgan preparados para la universidad y listos para decidirse por una carrera. “No estamos hablando de calificaciones, se trata lo que ellos pueden hacer, cómo pueden aprender y cómo la tecnología los puede ayudar,” añade. “Las calificaciones no definen a un estudiante. Les estamos enseñando habilidades que no se pueden medir en un examen de lectura o de matemáticas”.
La enseñanza combinada
Speak Up, una iniciativa de Project Tomorrow, una organización sin fines de lucro para la educación, realizó una encuesta en más de 8,000 escuelas en los Estados Unidos en el 2014. Los resultados los detallamos a continuación.
▪ Los estudiantes que recibieron enseñanza combinada usan la tecnología con más frecuencia que los que han sido educados en aulas tradicionales. Además de usarla en clases, estos estudiantes están más inclinados a controlar el aprendizaje fuera de la escuela mediante el aprovechamiento de aplicaciones móviles, buscando videos para hacer la tarea, usando el correo electrónico para enviar preguntas a sus profesores y publicando contenido creado por ellos mismos.
▪ Los estudiantes que como parte del aprendizaje escolar tuvieron acceso a la tecnología son más sofisticados en el uso de recursos y herramientas digitales.
▪ El aprendizaje en línea ha ido en aumento y sólo un 27 por ciento de las escuelas no ofrecen cursos en línea. El interés por estas clases también ha aumentado. El 24 por ciento de los estudiantes de secundaria quieren tomar los cursos en línea lo que representa un crecimiento del 8 por ciento comparado con el 2013.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de julio de 2015, 0:03 p. m. with the headline "Educación tradicional y tecnología combinadas tienen futuro."