Campamento de para aprender Codificación
Este verano en vez de poner a su hijo en un campamento de fútbol, Josette Martínez decidió apuntarlo en una actividad diferente. Daniel juega fútbol el año entero, pensó Martínez así que este verano sería una buena oportunidad para afilar las habilidades de Daniel en un nuevo campo, el virtual.
“Hoy en día todo es computación, así que quisimos algo más educativo”, dice su madre.
Cada vez un mayor número de niños del Sur de la Florida, como Daniel, pasan el verano en aulas con aire acondicionado aprendiendo los primeros pasos de lo que para muchos sería abrumador –escribiendo códigos informáticos. Su inmersión comenzó de manera sencilla, jugando Minecraft, un juego de video donde los usuarios construyen un mundo con bloques 3D. Después aprendió a modificar ese mundo virtual a su gusto.
La importancia de saber codificar ya dejó de ser un secreto sólo de los ‘tekis’ de Silicon Valley. El año pasado, el Presidente Obama instó a los niños a que aprendieran a codificar y algunos famosos que no necesariamente parecen nerdos, como Shakira y Ashton Kutcher, han sido voceros de lo importante que es desarrollar esa habilidad en los adolescentes.
Este verano, en el sur de La Florida muchos educadores y empresarios unieron sus fuerzas para crear talleres de verano de programación para niños de todas las edades y grados usando las aulas y centros de cuidado infantil como sedes. Algunos de estos talleres eran de bajo costo o subvencionados, otros llegaron a costar hasta $2,000 por dos semanas de duración.
La gran mayoría llenaron sus cupos rápidamente a pesar de que muchos de los padres no sabían siquiera en qué estaban apuntando a sus hijos.
“Es abrumador para los padres”, dice Lyel Resner, director de k-12 de Flatiron School, una academia de codificación recién estrenada en la Ciudad de Nueva York. Esta última y la escuela Palmer Trinity en Palmetto Bay se unieron para ofrecer clases de codificación a los estudiantes de secundaria.
“Carecemos de dos cosas: pocos recursos y poca orientación, comentó.
De manera simple, la codificación es el lenguaje que indica a las computadoras lo que tiene que hacer, pero no es un idioma que alguien puede realmente hablar. Se trata de una mezcolanza de símbolos, números y letras que para el ojo no entrenado, más que una serie de instrucciones, parece como que un gato caminó por el teclado y eso fue lo que escribió.
Según los programadores, la mejor manera de aprender es usar el lenguaje, una, otra y otra vez. Esa es la filosofía de la mayor parte de los campamentos de programación. Los instructores de la academia pre-colegial, At CodeKids y Miami-Flatiron pasan solo unos minutos frente a la clase y enseguida comienzan a caminar por el aula para trabajar directamente con los estudiantes y ayudarlos en sus computadoras.
En esa misma academia pre-colegial, los chicos aprendieron “Ruby” uno de los lenguajes de programación. Un ejemplo de este lenguaje es: def initialize @field_pattern = /^.+?[^:/s]:
Por su parte las chicas de CodeElla, un campamento de programación en La Pequeña Habana, estudiaron “Python,” el cual luce así: label=symbol.sym.name.get(int(ast(0}, ast[0])
Conocer los lenguajes –el abra cadabra para los no programadores– es cada vez más importante ya que el uso de las computadoras y sistemas computarizados en nuestras vidas es cada vez mayor. Los sitios web, los parquímetros, los elevadores y los teléfonos inteligentes, por supuesto, tienen un lenguaje basado en un código. Usamos esos lenguajes cuando le damos a la letra “H” para escribir “Hola” o cuando le damos a la “P” para imprimir un documento PDF o cuando ordenamos papas fritas en GrubHub.
Hadi Partovi, el fundador de Code.org, nos aclara que la codificación es solo una pequeña parte del rompe cabezas. Incluso compara la codificación con la gramática y la ciencia de la computación con la Literatura Inglesa.
“La codificación en sí misma es una herramienta, pero usted necesita una educación más amplia para saber qué hacer con esa herramienta”, comenta Partovi.
Después de la primera semana de inmersión en el campamento CodeKids, Daniel no podía aun crear el próximo Instagram, pero recibió los conceptos de programación y el vocabulario para poder comenzar a crear. A partir de las modificaciones “mods” que le hicieron a Minecraft, los chicos más tarde desarrollaron ideas para crear una aplicación de moda y fueron capaces de idear su propio comienzo en la tecnología con el apoyo de dos programadores y un maestro de escuelas públicas.
“Lo que estamos enseñando aquí son los fundamentos de la computación y de la programación y cúmo encajan unos en otros”, comentó uno de los fundadores del campamento Richard Chimelis.
Daphne Cerrata, una de las participantes del campamento de 11 años pasó los primeros días tecleando en su tableta convirtiendo patrones matemáticos en formas de caleidoscopio rosas y púrpuras en un programa llamado Xaos. Daphne comenzó en CodElla el año pasado donde aprendió Python. La niña de 5to grado ya quiere aprender otros lenguajes.
“Soy tan joven, que cuando sea grande la tecnología habrá avanzado aún más y entonces sabré qué hacer en el futuro,” comentó Daphne, y espera que esa habilidad la ayude el día de mañana a crear su propio negocio de veterinaria donde espera poder conectar a los animales enfermos con la medicina que necesiten.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de julio de 2015, 0:11 p. m. with the headline "Campamento de para aprender Codificación."