Textos y ‘tuits’ como herramientas educativas
El profesor Andres Caiaffa logró integrar a Google, Twitter y los SMS en la cultura del aula.
“Debemos cambiar con los estudiantes”, dice Caiaffa. Este profesor de la Escuela de Enfermería Benjamín León en Miami Dade asegura que todo lo que rodea a sus alumnos está relacionado con el Internet, así que “aprovecho que a ellos les gusta estar conectados y que les gusta estar en línea”.
Caiaffa no es el único. Muchos educadores de colegios y universidades han integrado los celulares y los medios sociales en el currículo que imparten.
Una política que se instauró en el otoño del 2014 en las escuelas K-12 del Sur de la Florida conocida con el nombre de Traiga su propio dispositivo permite que alumnos y maestros usen los aparatos electrónicos durante las clases “para mejorar la experiencia de aprendizaje”. “Los profesores del Colegio de Miami Dade, La Universidad de la Florida y la Universidad de Miami también han ido adoptando este cambio y piden a sus alumnos que usen sus dispositivos.
“Eso me acerca a mis estudiantes”, dice Caiaffa. Ellos han aprendido a usar Twitter para seguir las clases y los textos para comunicarse directamente con él. “Les pido que usen el teléfono para buscar información, que busquen fuentes de información confiables que sean fidedignas. Si tienen acceso a sus teléfonos durante la clase pueden encontrar las respuestas correctas de inmediato. No hay excusas para no saber”.
Por su parte Stewart Pulley, profesor de la Escuela de Aviación del Colegio de Miami Dade, ha hecho que el uso de Twitter sea un requisito en su clase. Sus alumnos deben enviarle ‘tuits’ de la clase al menos una vez por semana.
El uso de los celulares como herramienta de enseñanza es ya bastante usual, aunque la preocupación es que sean una distracción para aquellos estudiantes que no se pueden concentrar.
Estudios sobre el tema revelan que los estudiantes que son muy activos en los medios sociales y que usan los celulares en clase tienen notas más bajas que los que no lo usan.
Un estudio reciente de J.H. Kuznekoff, profesor asistente de comunicación de la Universidad de Miami en Ohio, reveló que el impacto de la tecnología en la retención de los estudiantes varía y depende en gran medida en cómo esos estudiantes usan el celular; si para discutir o investigar el material que se les está presentando en clases o si están buscando una lugar donde comer pizza después de la clase.
El estudio también reveló que aquellos estudiantes que no estaban enviando mensajes de textos, ni ‘tuits’ sacaban notas mejores (10 a 17 por ciento mejor). Tenían mayor retención de la información (70 por ciento más) y eran capaces de tomar mas notas (50 por ciento).
Pero, y esto es importante, los estudiantes que envían textos y ‘tuits’ para intercambiar información de lo que está pasando en la clase tuvieron los mismos resultados que aquellos que no usaban el teléfono.
“En vez de levantar la mano, enviaban y se intercambiaban mensajes de texto con el maestro”, comentó Kuznekoff. En el estudio participaron 140 estudiantes del primer año de la Universidad de Ohio.
De acuerdo al estudio el 95 por ciento de los chicos de 24 años tiene un celular y el 97 por ciento de la población envía mensajes de textos. Además, los muchachos de esa edad envían o reciben alrededor de 100 mensajes al día y más de 3,200 al mes lo que representa el doble de los mensajes que intercambian los que tienen entre 25 y 34 años.
Más de una docena de maestros y profesores que fueron entrevistados en los condados de Miami-Dade y Broward dicen que los celulares tienen una función muy importante en las aulas.
“Si no los aprovechas no estás haciendo bien tu trabajo”, dice Eric Marchall, maestro de ciencias de sexto y séptimo grado de la escuela Nautilus Middle School de Miami Beach. El le pide a los alumnos que usen sus teléfonos para hacer presentaciones y para investigar durante la clase. “La posibilidad de poder buscar y comprobar una información es crucial”, dice.
Por su parte Lissette Burns, profesora de artes e idiomas de esa misma escuela afirma que el uso de los celulares es imprescindible para sus alumnos ya que solo tiene 5 computadoras para más de 20 estudiantes.
Lo difícil, dice Michael Levinson, maestro de Western High School en Davie, es tratar de controlar lo que hacen con el teléfono en la clase: “Sabemos que muchos maestros dejan que los estudiantes usen sus teléfonos en el aula para hacer búsquedas o investigar, pero la tentación de meterse en los medios sociales y tomarse fotos constantemente es mucha. La mayoría de estos niños no pueden controlarse. Muchos de estos chicos no pueden guardar el celular y esto crea mucha distracción”.
Alex Hernández, estudiante de último año de ciencias políticas en la Universidad Internacional de la Florida, entiende muy bien esa preocupación. “Yo, por ejemplo, uso el teléfono par grabar la clase y paso la mayor parte del tiempo jugando en la computadora. A no ser que me interese el tema de la clase. En ese caso hago sufrir al profesor porque lo cuestiono todo. Los que estudiamos ciencias políticas nos creemos que lo sabemos todo”.
Este artículo utilizó comentarios publicados en el Public Insight Network, una comunidad en línea que está de acuerdo con que sus opiniones sean distribuidas en las redes del Miami Herald y WLRN. MiamiHerald.com/insight.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de julio de 2015, 0:30 p. m. with the headline "Textos y ‘tuits’ como herramientas educativas."