La prediabetes debe tomarse en serio
Si usted es prediabético, actúe ahora para prevenir la diabetes.
Ricardo Banderas, de 66 años y residente de Miami, siempre se consideró una persona saludable. No tenía problemas de peso, hacía ejercicios varias veces al mes y disfrutaba del pan, el arroz y las papas. Luego de un examen físico de rutina hace un par de años supo que tenía prediabetes.
“Me preocupé mucho”, dice Banderas. “Gracias a Dios mi familia no tiene historial de diabetes pero conozco las consecuencias y el daño que puede hacer a la salud”.
Con prediabetes, los niveles de azúcar en la sangre son más altos que los valores normales pero no tan altos como para ser clasificado con diabetes. El valor normal en ayunas de azúcar en sangre es menor a 100. El valor para prediabetes es de 100 a 125 y el valor para diabetes es de 126 o más.
“Mientras las personas se mantengan en el valor límite, palabra que ya no nos gusta utilizar, parece que no tienen el mismo riesgo de problemas de salud como los diabéticos”, dice el Dr. Ronald Goldberg, director asociado de asuntos médicos del Instituto de Investigación de Diabetes de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami.
Por lo general, con el tiempo la mitad de los prediabéticos desarrollarán diabetes, aunque algunos se mantendrán en esa zona durante décadas, menciona. “Estas personas deben ser identificadas y monitoreadas porque la diabetes puede desarrollarse silenciosamente con el tiempo y producir otros riesgos de salud”, comenta Goldberg.
No hay síntomas específicos de alerta, pero los pacientes pueden sentir más sed, pérdida de peso o más ganas de orinar con más frecuencia, dice la Dra. Tessey Jose, endocrinóloga de Cleveland Clinic en Weston.
“Usualmente, la mayoría de las personas no presentan síntomas, pero si sucediera, deben ser evaluados”, comenta.
Los factores de riesgo para la prediabetes y la diabetes son los mismos. Tener sobrepeso, no hacer ejercicio y tener un historial familiar de la enfermedad, dice la Dra. Anaisys Ballesteros del Baptist Health Primary Care en Miami. La etnicidad también juega un rol. “Los hispanos tienen un mayor riesgo comparado a otros grupos étnicos”, expresa.
Otros factores de riesgo incluyen problemas de salud tales como presión sanguínea alta y comer muchos carbohidratos y azúcar, lo que contribuye a ganar peso. “Tener sobrepeso u estar obeso es muy frecuente en este país. Pienso que esa es la razón por la que vemos tanta prediabetes que acaba en diabetes Tipo 2”, dice Ballesteros.
Un paciente a riesgo debe solicitar de su médico primario no solo una prueba de sangre en ayunas que mide, ese día, el nivel de azúcar en sangre, conocida también como glucosa, sino también una Prueba de hemoglobina A1C que arroja un resultado promedio de los niveles de glucosa durante los tres meses anteriores.
“Es importante que si un paciente está a riesgo, el médico tome medidas adicionales. Y si el médico no lo hace entonces el paciente debe solicitarlo”, dice Ballesteros. “Ese examen adicional puede salvar vidas”.
Hacer un diagnóstico temprano puede evitar complicaciones importantes de salud más adelante. “La diabetes no se puede curar pero se puede controlar”, dice.
La Asociación Americana de Diabetes recomienda que si tiene un diagnóstico de prediabetes, pierda peso, aumente la actividad física moderada como caminar, evalúe los factores de riesgo que contribuyen a enfermedades cardiovasculares, incluyendo la presión sanguínea alta y niveles altos de colesterol, y si fuma, busque apoyo para dejarlo.
En el estudio del Programa de Prevención de Diabetes, financiado por los Institutos Nacionales de la Salud, Goldberg y otros investigadores analizan cómo los cambios en estilo de vida, incluyendo la reducción de calorías y el aumento de ejercicio, así como la medicación, influyen en pasar de prediabetes a diabetes. El estudio utiliza una dieta reducida en grasa para disminuir las calorías y aumenta la actividad física moderada a 150 minutos por semana.
“Si para perder peso se hacen cambios agresivos al estilo de vida, podría reducir casi un 60 por ciento las posibilidades de desarrollar diabetes, particularmente a corto plazo, en los primeros tres años”, dice Goldberg.
En el estudio, Metformin, un popular medicamento que se utiliza para bajar el nivel de azúcar en la sangre en personas diabéticas ayudó en un 30 por ciento de los casos durante los primeros tres años. La pregunta es si se debe exponer a los prediabéticos a un tratamiento permanente con este medicamento y a sufrir complicaciones cuando puede que solo la mitad acabe desarrollando diabetes, dice Goldberg.
“Hasta que se pueda demostrar que la administración a largo plazo de un medicamento para la prediabetes pueda beneficiar a largo plazo la salud de un paciente, en vez de solo mantener el nivel de azúcar un poco más baja que antes, no se debería comenzar su uso”, explica.
Generalmente, los pacientes con prediabetes deben tener una dieta baja en carbohidrato, dice el Dr. Tessey Jose, de Cleveland Clinic. “Nos gusta enviarlos a un nutricionista, pero el problema es que a veces una compañía de seguro no quiere pagar por ello. Lo que solemos recomendar es a la hora de comer, si utiliza un plato de nueve pulgadas, la mitad del plato sea de vegetales, una cuarta parte de proteínas y la otra cuarta parte de carbohidratos complejos”, explica.
Entre los ejercicios recomendados están cualquier actividad aeróbica, con o sin pesas. Si están comenzando, pueden iniciar caminando 30 minutos al día, cinco días a la semana, dice el Dr. Jose. Los niveles de azúcar en la sangre se deben monitorear cada seis meses. Si los niveles bajan de 100, no abandone los buenos hábitos, comenta. “Aunque los niveles estén controlados todavía existe el riesgo de desarrollar prediabetes y/o diabetes en el futuro, por lo que les aconsejaría continuar ejercitándose y mantener buenos hábitos de alimentación”, expresa Jose.
Banderas comenzó a hacer ejercicio entre tres y cuatro veces a la semana y redujo el tamaño de las porciones, luego de ser diagnosticado con prediabetes; añadió una porción semanal de pescado y vigila regularmente su nivel de azúcar en la sangre.
“Luego del diagnóstico, comencé a cambiar algunas cosas lentamente”, dice Banderas. “No es fácil cambiar malos hábitos de un día a otro, pero busqué maneras e reducir el riesgo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2014, 3:56 p. m. with the headline "La prediabetes debe tomarse en serio."