Salud

Buena alimentación y ejercicios para combatir la diabetes

Emilio Avilés III, perdió 35 libras desde que fue diagnosticado con diabetes. Cambió drásticamente la dieta y corre todos los días.
Emilio Avilés III, perdió 35 libras desde que fue diagnosticado con diabetes. Cambió drásticamente la dieta y corre todos los días. wmichot@miamiherald.com

Durante años Emilio Aviles III sabía que debía hacer más ejercicios y comer menos. Pero no fue hasta que los niveles de azúcar subieron excesivamente y tuvo que correr a la sala de emergencias que este pastor de 36 años se dio cuenta de que su vida tenía que cambiar, y de inmediato.

“Tengo esposa y dos niños de 1 y 3 años. Me di cuenta de que tenía que estar y de que ellos contaban conmigo”, dice Avilés.

Después de ser hospitalizado el 30 de junio con los niveles de azúcar en 600 -lo que puede ocasionar un coma diabético- Avilés fue diagnosticado con diabetes Tipo 2 y tuvo que comenzar a utilizar insulina. Lo que sucedió después de su hospitalización muestra la importancia de la dieta y el nivel de actividad física para combatir la enfermedad.

Después de cuatro meses había perdido 35 libras -de 235 a 200. Corre cuatro o cinco días por semana, por lo general temprano en la mañana antes de ir a la oficina. Por recomendación de un amigo Avilés quiere correr un maratón de manera que está corriendo entre 5 y 10 millas diarias.

En cuanto a la dieta “me suprimido todas las bebidas azucaradas”; también ha evitado los platos típicos de la comida puertorriqueña, ha añadido vegetales y, sobre todo, ha reducido las porciones. “Tuve que acostumbrarme a comer menos porque antes tenía un gran apetito”, dice Avilés.

Pero aún más importante, pudo dejar de utilizar la insulina después del primer mes de estos cambios. Sus niveles de azúcar han bajado a menos de 100.

Según su médico, la Dra. Agueda Hernández, directora médica del Baptist Health Primary Care Family Medicine Center, “en términos del control de la diabetes ha tenido un cambio como de la noche al día desde que vino al hospital”.

Avilés explica que la crisis diabética que tuvo fue “un aviso. Gracias a Dios, estoy vivo”. Según la American Diabetes Association cerca de 1.7 millones de personas en los EEUU son diagnosticadas con diabetes cada año, pero se estima que más de una cuarta parte de los 30 millones de personas que tienen la enfermedad no están diagnosticados.

Como tantas personas que están a riesgo, Avilés había ignorado los síntomas más comunes: boca seca, sed contínua, orinar frecuentemente y niveles de azúcar al límite. El historial familiar es otro de los indicadores y el padre de Avilés es diabético.

La pre diabetes y la diabetes son diagnosticadas por pruebas de sangre entre otros factores. Un diagnóstico así requiere algo más que unos niveles anormales de azúcar en la sangre.

Con la diabetes Tipo 2, la forma más común, el cuerpo no procesa adecuadamente la insulina. En la diabetes Tipo I, diagnosticada principalmente en niños y jóvenes adultos, el cuerpo no produce insulina.

“La diabetes Tipo 2 se puede prevenir” explica la Dra. Hernández. “No digo que sea fácil, pero definitivamente es posible”. Continúa diciendo que “la dieta y el ejercicio son extremadamente importantes. Indistintamente de si comienza a utilizar medicamentos, cambiar el estilo de vida es imperativo, hacer ejercicios regularmente y utilizar alimentos naturales”.

Para aquellos que piensan que deben comprar en una sola sección del supermercado les digo “que no existe la comida para diabéticos como tal”, explica Marina Chaparro, dietista registrada y educadora certificada en diabetes del Joe DiMaggio Children’s Hospital en Hollywood.

Los estudios realizados por el National Diabetes Education Program han mostrado que “aquellos a riesgo de padecer diabetes pueden prevenir o retrasar la enfermedad perdiendo del 5 al 7 por ciento de su peso, en caso de que estén sobrepeso. Eso significa entre 10 y 14 libras si la persona pesa unas 200 libras”.

“El mayor factor de riesgo para desarrollar la diabetes es la obesidad”, dice Chaparro, quien padece de diabetes Tipo I. Y para quienes ya la padecen “la nutrición es uno de los pilares para controlarla. La nutrición afecta directamente los niveles de azúcar en la sangre”.

La correlación entre obesidad infantil y la diabetes es cada vez más preocupante. Según los Centers for Disease Control and Prevention, en los últimos 30 años la obesidad infantil se ha más que duplicado en los niños y cuadriplicado en los adolescentes.

“La Primera Dama, Michelle Obama, está en lo correcto con la iniciativa de educar a los niños y animarlos a que se pongan en movimiento”, explica Hernández. “Es mucho más fácil hacerlo a esa edad que más tarde en la vida”.

Rupert Cabrera, de 65 años, está de acuerdo en lo difícil que es cambiar hábitos de vida. Fue diagnosticado con diabetes Tipo 2 hace 5 años. Su médico generalista intentó ayudarlo con medicamentos pero no funcionaban y tenían que seguir aumentándole las dosis. Desde hace 11 meses Cabrera comenzó a asistir al Diabetes Research Institute, que forma parte de la University of Miami Health System.

Los niveles de azúcar de Cabrera, que llegaron a estar entre 300 y 400, han bajado a 150-160. Ha recibido ayuda de la dietista registrada Amy Kimberlain y ha perdido 10 libras de peso en los últimos seis meses. También hace ejercicios en una máquina y camina varias veces a la semana.

“Soy cubano y vine a los Estados Unidos a los 11 años”, cuenta Cabrera. “Uno crece comiendo cierto tipo de comidas. Tuve que dejar el café cubano y dejar de comer pan -lo que hacía regularmente”. También ha tenido que mantener a raya los dulces.

“No queremos ofender la herencia cultural de cada cual”, explica Kimberlain, quien ayuda a los pacientes a reducir la ingesta de carbohidratos y realizar comidas más saludables.

Cabrera dice que ahora su dieta incluye más pescados y vegetales, pero admite que llevar a cabo esos cambios no ha sido facil. “Me encanta comer. Cuando estoy en mi casa es fácil. Cuando salgo a comer fuera trato de comer lo mejor que puedo”.

Los dietistas insisten en que se planifiquen las ocasiones especiales ya que puede que se coma un postre o más carbohidratos de los que debe. Debe ajustar la insulina o la alimentación. “Estas decisiones las hace cada cual diariamente”, dice Chaparro quien también es portavoz de la National Academy of Nutrition and Dietetics.

Cabrera está de acuerdo. “Mi hermana murió por complicaciones de la diabetes. Toma tiempo acostumbrarse, pero trato de mantenerme en forma”.

Kimberlain señala que controlar la diabetes es como correr un maratón. Y aconseja: “escuche a su doctor. Yo pude haber prevenido esto si hubiera escuchado a mi médico años atrás”.

Cómo desarrollar un estilo de vida saludable

Eliminar las bebidas azucaradas, incluyendo las sodas, limonada, té frío con azúcar, bebidas deportivas y jugos. “Si las personas leyeran las etiquetas se espantarían de la cantidad de azúcar que hay en un jugo”, dice Hernández. “Es mucho mejor comerse la fruta”. Si quiere una bebida, tome agua, té o café sin azúcar y con leche baja en grasa, dijo Chaparro.

Reduzca las porciones. El departamento de Agricultura de los EU tiene un sitio en Internet llamado Choose My Plate que incluye guías sobre porciones y recomienda que su plato contenga la mitad de frutas y vegetales, un cuarto con proteínas y el cuarto restante con granos (incluye una porción de lácteos).

Escoja una variedad de colores. Trate comer más vegetales sin almidón como el kale, espinacas, tomates, brócoli, coliflor, pepino, cebolla y espárragos.

Coma arroz integral en vez de arroz blanco y granos enteros que tienen mayor cantidad de fibra lo que ayuda a que la digestión sea más lenta. Los alimentos ricos en fibra lo hecn sentir lleno y ayudan a que los niveles de azúcar no se disparen. Aún así debe vigilar las porciones. Los vegetales que contienen almidón, especialmente las patatas, contienen carbohidratos que se liberan rapidamente lo que causa un aumento en los niveles de azúcar.

Obtenga proteína de fuentes menos grasas, incluyendo pollo, pavo, solomillo, o lomo de cerdo o carne con poco contenido de grasa (Chaparro sugiere que sea 98% magra) al igual que la proteína que se obtiene de los granos, guisantes y nueces.

En la merienda, consuma proteína con 15 gramos de carbohidratos o menos, dice Chaparro. Algunas sugerencias son: una cucharada de mantequilla de maní con una manzana; cinco o seis galletas integrales con queso queso, zanahorias y media taza de humus.

Prepárese para los días de fiesta. Decida cómo va a balancear sus comidas. Podría comer almidón y evitar el postre, por ejemplo. Tenga en cuenta los carbohidratos.

Aumente el ejercicio y la actividad física. La Asociación Americana de Diabetes recomienda 30 minutos diarios de ejercicio aeróbico, entre moderado y fuerte, al menos cinco días a la semana. Trate de no pasar más de dos días seguidos sin hacer ejercicios. Si no ha hecho ejercicios comience poco a poco, divida el tiempo en pequeños segmentos y si es posible cambie de actividad.

Cómo desarrollar un estilo de vida saludable

▪ Eliminar las bebidas azucaradas, incluyendo las sodas, limonada, té frío con azúcar, bebidas deportivas y jugos. “Si las personas leyeran las etiquetas se espantarían de la cantidad de azúcar que hay en un jugo”, dice Hernández. “Es mucho mejor comerse la fruta”. Si quiere una bebida, tome agua, té o café sin azúcar y con leche baja en grasa, dijo Chaparro.

▪ Reduzca las porciones. El departamento de Agricultura de los EU tiene un sitio en Internet llamado Choose My Plate que incluye guías sobre porciones y recomienda que su plato contenga la mitad de frutas y vegetales, un cuarto con proteínas y el cuarto restante con granos (incluye una porción de lácteos).

▪ Escoja una variedad de colores. Trate comer más vegetales sin almidón como el kale, espinacas, tomates, brócoli, coliflor, pepino, cebolla y espárragos.

▪ Coma arroz integral en vez de arroz blanco y granos enteros que tienen mayor cantidad de fibra lo que ayuda a que la digestión sea más lenta. Los alimentos ricos en fibra lo hecn sentir lleno y ayudan a que los niveles de azúcar no se disparen. Aún así debe vigilar las porciones. Los vegetales que contienen almidón, especialmente las patatas, contienen carbohidratos que se liberan rapidamente lo que causa un aumento en los niveles de azúcar.

▪ Obtenga proteína de fuentes menos grasas, incluyendo pollo, pavo, solomillo, o lomo de cerdo o carne con poco contenido de grasa (Chaparro sugiere que sea 98% magra) al igual que la proteína que se obtiene de los granos, guisantes y nueces.

▪ Para la merienda, utilice proteína con 15 gramos de carbohidratos o menos, dice Chaparro. Algunas sugerencias son: una cucharada de mantequilla de maní con una manzana; cinco o seis galletas integrales con queso queso, zanahorias y media taza de humus.

▪ Prepárese para los días de fiesta. Decida cómo va a balancear sus comidas. Podría comer almidón y evitar el postre, por ejemplo. Tenga en cuenta los carbohidratos.

▪ Aumente el ejercicio y la actividad física. La Asociación Americana de Diabetes recomienda 30 minutos diarios de ejercicio aeróbico, entre moderado y fuerte, al menos cinco días a la semana. Trate de no pasar más de dos días seguidos sin hacer ejercicios. Si no ha hecho ejercicios comience poco a poco, divida el tiempo en pequeños segmentos y si es posible cambie de actividad.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2015, 8:51 a. m. with the headline "Buena alimentación y ejercicios para combatir la diabetes."

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