Salud

Tratamientos alternativos para la neuropatía diabética

El Dr. Christopher J. Blanco con la paciente Rosemary Vega quien estuvo a punto de perder el pie porque además de diabetes también padecía de falta de circulación.
El Dr. Christopher J. Blanco con la paciente Rosemary Vega quien estuvo a punto de perder el pie porque además de diabetes también padecía de falta de circulación. rkoltun@elnuevoherald.com

Desde hace 41 años Rosemary Vega es diabética y nunca ha tenido mayores problemas. Sin embargo, en julio de este año, después de un día de playa, se dio cuenta de le sangraba el pie y que tenía un dedo infectado. En julio acudió al podiatra quien le recetó antibióticos para la infección del dedo.

Los antibióticos no detuvieron la infección que llegó hasta el hueso. Después de una segunda visita, el podriata la envió al South Miami Hospital a una cita con el Dr. Christopher Blanco, quien tuvo que amputarle el dedo el 24 de agosto.

A los 61 años Vega estuvo a punto de perder el pie porque también padecía de falta de circulación. Los médicos pensaron que no iba a sanar adecuandamente de manera que realizaron una aterectomía y una angioplastía para expandir los vasos sanguíneos del pie y devolverle la circulación. Al mes Vega había sanado totalmente.

Vega padece de neuropatía diabética, un tipo de daño en los nervios que por lo general afecta los pies y las piernas. Según el cirujano vascular Dr. Edgar Galinanes, esta condición es causada porque los niveles altos de azúcar dañan las fibras nerviosas en todo el cuerpo. La Asociación Americana de Diabetes dice que la misma afecta casi a la mitad de los diabéticos. Comienza con la sensación de hormigueo, entumecimiento y pérdida total de sensación, especialmente en las piernas.

“Si hubiera sentido la herida, hubiera podido hacer algo”, explica Vega. Desde entonces chequea regularmente sus pies a ver si hay heridas. Dice sentirse con suerte de no haber perdido el pie.

Galinanes explicó que en los últimos años el tratamiento para esa condición ha sido enfocado de manera multidisciplinaria. “La neuropatía diabética es lo que provoca el evento, pero se debe determinar qué otra cosa puede estar sucediendo. No se puede limitar el tratamiento a una sola especialidad. Eso es medicina del siglo pasado”.

La educación es clave para evitar las amputaciones. Todos los diabéticos deberían hacerse un chequeo anual con el podiatra y, además de usar zapatos cómodos, deben revisarse los pies.

“Por lo general los diabéticos no usan zapatos apropiados lo que hace que el pie trate de acomodarse a la forma del zapato y ponga presión en diferentes partes”, dijo.

También el factor tiempo es muy importante para evitar amputaciones. Si pasa más de un mes sin atenderse una herida en el pie o un una uña con problemas, aumentará el riesgo de que tenga que ser amputado.

“Lo primero es que las personas reconozcan que son diabéticas”, dice el Dr. Ignacio Rua, un cirujano cardiovascular del Miami Cardiac & Vascular Institute. Lo próximo es controlar la diabetes manteniendo el nivel se azúcar estable.

También es importante mantener un estilo de vida activo y saludable, dijo.

No se puede curar la neuropatía diabética como una condición independiente. Las personas con diabetes son más propensas a las obstrucciones de calcio en los vasos sanguíneos. Cuando se bloquean los vasos, la sangre no puede llegar a zonas como las rodillas, tobillos y dedos de los pies. Eso significa que los diabéticos no pueden combatir las infecciones y sanar como las personas que no tienen diabetes.

Los dispositivos para aterectomías como la angoplastía y “Roto-Rooters” son alternativas a un bypass quirúrgico. Ambos procedimientos abren las arterias y restauran el flujo sanguíneo. Galinanes dice que los avances de procedimientos vasculares han sido revolucionarios para las personas que sufren de diabetes. “Muchos de estos pacientes están enfermos y no podrían resistir las cuatro o cinco horas que dura un procedimiento de bypass quirúrgico”.

El “Roto-Rooter” lo que hace es abre un camino a través del calcio de manera que los globos cubiertos con medicamento puedan llevar los medicamentos directamente al lugar de la infección.

Loreto Cano, de 80 años, tenía bloqueos de calcio desde la rodilla hasta el tobillo que cortaban la circulación. Los médicos le dijeron que tenían que amputarle la pierna. Sin embargo, el Dr. Robert Beasley, director del Mount Sinai’s Vascular Center dijo que Cano no sobrebiviría una amputación de manera que lo sometieron a una aterectomía.

Una vez que el flujo sanguíneo es reestablecido, la recuperación con puede tomar desde varias semanas a varios meses, siempre que haya un un buen manejo de la herida. Después de tres meses del procedimiento para abrir las arterias, estas siguen abiertas.

“Una vez que la persona pierde una pierna, tiene un 50 por ciento de probabilidades de morir al año siguiente”, explica Beasly. “El escenario se complica si son muy mayores y diabeticos”.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2015, 1:20 p. m. with the headline "Tratamientos alternativos para la neuropatía diabética."

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