Salud

Pobre salud dental vinculada con muchas enfermedades

La Dra. Rosie Roldan, directora del centro pediátrico dental de Nicklaus Children's Hospital, explica que las caries son contagiosas. Si hay caries en el diente de leche, hay más probabilidad de que las tenga en el diente permanente. En la foto junto a Oriannis Portales (de 5 años), y su madre Yaima Romero, después de una visita al dentista.
La Dra. Rosie Roldan, directora del centro pediátrico dental de Nicklaus Children's Hospital, explica que las caries son contagiosas. Si hay caries en el diente de leche, hay más probabilidad de que las tenga en el diente permanente. En la foto junto a Oriannis Portales (de 5 años), y su madre Yaima Romero, después de una visita al dentista. cjuste@miamiherald.com

Más de 750 niños, mayormente menores de cuatro años, visitan la sala de operación de Nicklaus Children’s Hospital anualmente debido a una causa que se puede prevenir: caries.

“No es poco usual que llevemos a un paciente de 12 meses de edad a sala de operación ya que ha sido afectado por caries”, dice la Dra. Rosie Roldan, directora del centro dental pediátrico de Nicklaus Children’s Hospital.

Los padres a menudo creen que los dientes de leche sencillamente se van a caer y no dan prioridad a su cuidado. Pero los dientes de leche guardan el espacio para los dientes permanentes, dice Roldan. Lo que los padres pueden no saber es que las caries son contagiosas. Si hay caries en el diente de leche, hay más probabilidad de que tenga caries en el diente permanente.

Los dientes permanentes de un adulto son muy importantes para mantener una buena salud física. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), cerca de una tercera parte de los adultos estadounidenses tienen caries sin tratar. Los estudios han demostrado que las personas con enfermedades periodontales tienen una mayor incidencia de ciertas enfermedades, incluyendo cáncer de seno, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Los padres pueden tener un buen comienzo protegiendo los dientes de leche. Los médicos recomiendan que los niños visiten a un dentista a los 12 meses de edad, dice Roldan. El niño puede ser colocado en un plan de prevención para evitar o prevenir caries hasta que el niño pueda ser tratado en una silla dental en lugar de en una sala de cirugía.

Los bebés y niños pequeños menores de tres años son tratados para caries en la sala de cirugía porque no se pueden sentar quietos. Esta es la única manera de que un dentista pueda utilizar una herramienta manual.

Pero los padres pueden seguir algunos consejos para prevenir las caries en un niño. Roldan sugiere que limiten la frecuencia de alimentos con azúcar o los carbohidratos, lo que provoca que surjan bacterias, fermenten y produzcan el ácido que crea las caries.

“Algunos niños caminan por ahí con sus botellas o vaso con sorbeto durante todo el día y solo toman un poco a la vez”, dice Roldan. “Lo que están haciendo es mojando constantemente los dientes en azúcar o carbohidratos y alimentando las bacterias”.

Roldan recomienda reducir la frecuencia de meriendas o dulces. Permita que el niño coma dulce o postre luego de la comida y entonces espere un par de horas hasta que los niveles de ácido en la boca del niño se reduzcan antes de permitir que el niño vuelva a comer dulce.

Los padres deben también darle agua al niño en lugar de jugos, bebidas deportivas u otras bebidas azucaradas, explica Roldan. Los niños deben tomar agua del grifo en lugar de agua embotellada, que a menudo no contiene fluoruro, un compuesto que puede reducir las caries en los dientes.

Reducir las meriendas y las bebidas azucaradas no solo ayudará a los dientes del niño sino que puede prevenir que el niño esté sobrepeso u obeso, comenta Roldan.

Según Roldan, la salud de la familia del niño es también una preocupación. Ya que las caries son contagiosas, las bacterias detrás de ellas pueden transferirse a través de los utensilios de comida, los juguetes que se ponen en la boca de un integrante de la familia con caries o limpiando un chupete con la boca.

“Si los hermanos o los padres tienen caries, las probabilidades son de que el niño también las tendrá”, dice Roldan.

Los adultos también pueden tomar medidas para ser proactivos con su salud oral. Los estudios han demostrado que los adultos que siguen las recomendaciones del gobierno para la actividad física son también menos propensos a sufrir enfermedades periodontales.

Observada mayormente en adultos, la enfermedad periodontal es resultado de infección e inflamación de las encías, de acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). En su etapa temprana, llamada gingivitis, las encías pueden inflamarse, enrojecer y sangrar. En su modo más serio, llamado periodontitis, las encías se encojen, se puede perder hueso y el diente puede aflojarse o hasta caerse.

De acuerdo con el CDC, cerca del 50 por ciento de los adultos de 30 años o más en Estados Unidos tienen enfermedad periodontal. Ese número aumenta según la edad, con 70 por ciento de adultos de 65 años o más que tienen la enfermedad.

“La enfermedad periodontal es llamada la enfermedad silenciosa porque puede que no sepa que la tiene”, dice el Dr. David Genet, periodoncista con práctica en Aventura. “Puede que no tenga síntomas al principio. Para cuando los tenga, la enfermedad está en una etapa muy avanzada, lo que la hace difícil de tratar.

Los pacientes con diabetes pueden ser más propensos a infecciones debido a los altos niveles de glucosa, causando un sistema inmunológico debilitado, dice la Dra. Melissa Franco, médico del Baptist Health Medical Group. Esto puede tener como resultado más inflamación, enfermedad de la encía o caries.

Hay también varios medicamentos que pueden predisponer a las personas a tener la boca seca, comenta Franco. Con la pérdida de saliva, se forman más bacterias en la boca y puede predisponer a alguien a tener más enfermedades dentales y de la encía. El estrés puede ser también un factor de riesgo debido al aumento en inflamación cuando una persona está bajo tensión.

Para mantener una buena salud oral, cepíllese dos veces al día y utilice hilo dental una o dos veces diariamente, dice Genet. Además, visite al dentista regularmente y, de ser necesario, a un periodoncista que pueda diagnosticar enfermedad periodontal lo suficientemente temprano como para prevenir que avance la misma.

Las investigaciones demuestran también que el ejercicio, mantener hábitos saludables de alimentación y la salud cardiovascular, pueden ayudar a combatir la enfermedad de las encías. Deberíamos tratar de hacer ejercicio de tres a cinco días a la semana durante 30 a 45 minutos, o un total semanal de 150 minutos, comenta Genet.

Genet indica que los estudios han demostrado que los niveles de proteína reactiva C, un marcador para la inflamación de vasos sanguíneos, disminuyen en las personas que han tenido una cantidad adecuada de ejercicio. Reducir la inflamación significa que una persona reduce el riesgo de enfermedad periodontal inflamatoria.

“La salud oral es definitivamente parte de la salud de un paciente”, dice Franco. “Las personas lo ven por separado, salud médica y salud dental. Pero realmente están muy vinculadas”.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2016, 11:07 a. m. with the headline "Pobre salud dental vinculada con muchas enfermedades."

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