La mente puede ayudar a combatir la obesidad y otros hábitos de mala alimentación
Resulta ser que la mayoría de nosotros hemos estado comiendo conscientemente desde hace tiempo y sin saberlo hemos sido parte de uno de los temas médicos actuales.
Unos porque dan las gracias antes de cenar, otros porque hacen un minuto de silencio antes de saborear un rico plato de lechón asado. Al hacerlo, está prestando atención plena al acto de comer o, por lo menos, está en el camino correcto.
“Esta atención o conciencia plena cuando se come”, explica el Dr. Ashwin Mehta, director médico de Integrative Medicine del Memorial Healthcare System, “es considerada como una nueva ciencia en la medicina convencional occidental pero, en realidad, es una ciencia tan antigua como los albores de la humanidad. Muchas tradiciones culturales tienen una historia muy rica en la práctica de incorporar diferentes estilos de atención plena”.
En general ese estado de conciencia plena ocurre sin prejuicios y se practica de diferentes maneras, como por ejemplo, a través de ejercicios de respiración o de visualización guiada o a través de prácticas de devoción, de meditación o simplemente de escribir un diario. “Todas estas son muy similares en su beneficio fisiológico”, dice Mehta.
Esto resulta muy importante porque la comunidad médica ha descubierto que estas prácticas pueden ayudar a regular el tamaño de la cintura, ya que el metabolismo quema calorías más eficientemente. Mehta y otros, como Scott Rogers, director del programa de alimentación consciente de la University of Miami School of Law, fomentan la práctica de comer plenamente consciente para combatir la obesidad.
Comer conscientemente no es una dieta, ni tampoco otro novedoso programa de ejercicios.
“Puede que las personas tengan mucha información acerca de cómo comer bien, pero es un reto llevarlo a la práctica. Estar plenamente consciente de lo que estamos haciendo en ese momento ayuda a trabajar con los obstáculos que se interponen y no nos dejan hacer lo que debemos”, dijo Rogers.
Entonces, ¿cómo podemos incorporar la práctica de comer plenamente conscientes en nuestra vida?
Coma más despacio y disfrute los sabores. El cerebro tendrá tiempo de registrar que está lleno y no dejará que coma en exceso.
Disfrute el silencio. Concéntrese en el acto de comer. Evite distracciones como la TV y la mesa de trabajo y evite comer mientras conduce.
“Cuando estamos estresados o preocupados, tendemos a comer alimentos ya sean dulces o salados y con más alto contenido de grasas sin darnos cuenta”, dice Rogers. “Una de las ventajas de comer plenamente consciente es que puede identificar esos momentos y suprimir el impulso de comer. La clave es estar conscientes de las sensaciones y no solo pensar en hacerlo sino también controlar nuestro comportamiento”.
También hay parte de ciencia detrás del proceso.
“El cuerpo humano funciona de dos maneras extremas: una es respondiendo al estrés liberando adrenalina y cortisol, y la otra ocurre cuando estamos descansando o digiriendo una comida, dice Mehta. “Unas de la razones por las que la concientización del acto de comer funciona es porque nos permite ver en cuál de los extremos nos encontramos y actuar acorde”.
“El cuerpo es muy inteligente en la forma en que asigna sus recursos. Cuando estamos estresados envía más sangre a los músculos, huesos y a los órganos de acción. Cuando nos sentamos a comer, nuestro cuerpo envía el flujo de sangre a los órganos digestivos”, dice Mehta.
“Hoy en día se consume un 25 por ciento de los alimentos mientras se está en movimiento ya sea en vehículos, aviones o trenes. Esa cifra es alarmante. Cuando come en el escritorio de trabajo, está realizando otras tareas y por lo tanto no está concentrado en lo que está comiendo. La asimilación de los nutrientes no es tan efectiva porque el cuerpo está aun respondiendo al estrés”, dice Mehta.
Además, las investigaciones han demostrado que practicar la atención plena en actos como respirar profundamente, hacer las cosas más lentamente y estar conscientes, aumentan la actividad de las células encargadas de la defensa del sistema inmunológico. La atención plena también puede cambiar la estructura de los genes para proteger el ADN, que puede aliviar algunos de los problemas asociados con el envejecimiento, dice Mehta.
“Sabemos que las personas que practican la meditación logran aumentar la actividad natural de las células T... lo cual es un beneficio tremendo para la salud”.
▪ Traiga compasión a la mesa (para usted mismo). “La conciencia plena no significa que debemos resistir sino ser capaces de abarcar y sostener más sensaciones y sentimientos que a veces compiten”, dice Rogers.
▪ La conciencia plena corrobora que tus sentimientos son normales. El punto es saber reconocer que esos sentimientos son la tentación que te lleva a comerte la barra de chocolate a tu alcance cuando sabes que realmente deberías eludir los dulces.
“La clave no es convencerte de no hacerlo sino aprender a conducir ese impulso a comer algo sin que sea por impulso.
@HowardCohen
Consejos para comer plenamente conscientes
El Dr. Ashwin Mehta, director médico de Integrative Medicine del Memorial Healthcare System, y Scott Rogers, director del programa de atención conciente de la University of Miami School of Law, sugieren las siguientes prácticas para promover comer más sanamente:
▪ Respirar profundamente, es lo primero y más importante. “Enfocarse en la respiración es la mejor manera para comenzar a practicar la atención conciente”.
▪ No haga un juicio. Muchos se frustran cuando no pueden controlar la mente durante la meditación y se rinden. El remedio está en no enfocarse en despejar la mente o en controlar los pensamientos. “El primer paso es ser un observador pasivo de la mente”.
▪ Use platos más pequeños para que la apariencia de porciones más pequeñas sea substancial.
▪ Coma más despacio.
▪ No coma en el escritorio o en el carro.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2016, 7:50 a. m. with the headline "La mente puede ayudar a combatir la obesidad y otros hábitos de mala alimentación."