Salud

Los hombres también recurren al botox

Después: no más rollos después de hacerse el tratamiento de CoolSculpting, una máquina que congela y mata las células de grasa.
Después: no más rollos después de hacerse el tratamiento de CoolSculpting, una máquina que congela y mata las células de grasa.

Desde el 2000, la cantidad de hombres que se someten a procedimientos mínimamente invasivos ha aumentado un 70 por ciento.

Recostado sobre la almohada, James Provencher cierra los ojos y respira profundo. No estaba nervioso por la aguja de media pulgada, calibre 27, con que la Dra. Lisa D. Grunebaum, cirujana plástica de la Universidad de Miami, estaba a punto de pinchar su cara. De hecho, el residente de Miami Beach, de 30 años de edad, compara la experiencia del Botox con una pedicura.

“Es muy relajante”, dice Provencher, quien sentado en la sala de tratamiento de Grunebaum en la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, recibe una inyección llamada Voluma para rellenar las mejillas y una inyección de Botox para prevenir arrugas.

En los pasados diez años, ha tenido 15 procedimientos cosméticos.

Aunque Provencher puede parecer muy joven para haberse sometido a múltiples procedimientos de cirugía plástica, es parte de una tendencia creciente en el mundo de la cirugía cosmética: el aumento en la cantidad de hombres que están rellenando las líneas faciales, removiendo los “rollitos” y afirmando la barbilla.

De acuerdo con la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, la cantidad de hombres que se han sometido a tratamientos mínimamente invasivos de procedimientos estéticos –como Botox–, aumentó 67 por ciento del 2000 al 2014, que son las estadísticas más recientes disponibles.

Eso se suma a más de un millón de hombres que se sometieron a procedimientos cosméticos en el 2014. Los cinco más populares son: Botox (siete por ciento más que en el 2013), remoción de vellos con láser, peeling químico con microdermoabrasión y relleno de tejidos blandos. Los procedimientos tienden a ser rápidos, con tiempo mínimo de recuperación y de efectos secundarios (para mantenerlo por lo bajo si así lo desea) y no son muy costosos, haciendo que la industria resulte atractiva para los hombres, dice la Dra. Leslie Baumann, dermatóloga cosmética de Miami y columnista de Miami Herald.

Además, señala Baumann, las tecnologías han evolucionado mucho desde la época en que envolvían un vendaje alrededor del cuello y cara hasta recolectar líquido drenado, forzando a los pacientes a hibernar durante semanas.

En los pasados años, Baumann ha notado un incremento en la cantidad de hombres que llegan donde ella para inyecciones faciales, para rellenar las líneas de la barbilla y la mandíbula. Los hombres representan el 80 por ciento de los pacientes que trata para disolver la grasa de la barbilla, utilizando un producto llamado Kybella, forma sintética de una sustancia que se produce en el cuerpo y que, cuando se inyecta, descompone y recicla los ácidos grasos.

De acuerdo con Baumann, los efectos secundarios son mínimos, lo que hace que el procedimiento sea amigable en comparación con años atrás cuando “era muy difícil pasar sin que las otras personas supieran”, comenta.

Eso trae a la atención algo que es común y que ella ha observado entre sus clientes masculinos: los hombres más que las mujeres, tienden a mantener en secreto los procedimientos de cirugía estética. Con estos tipos de inyecciones, aunque usted no querrá ir a un evento formal o tener reuniones importantes en persona por las primeras dos semanas, el principal efecto secundario es la inflamación “como si hubiese ingerido demasiada sal”.

Baumann, quien realizó pruebas clínicas hace cuatro años para la aprobación de Kybella por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), aprobada por la agencia en junio pasado, dice que la línea de la mandíbula es muy importante en el tema de cómo los hombres perciben su atractivo. Otro procedimiento popular se conoce como Ultrashape, que afirma los costados y elimina los “rollitos”, y la cirugía de ginecomastia que reduce una condición llamada comúnmente “senos masculinos”.

“Hemos visto resultados extraordinarios. El cuerpo vuelve a su sitio en un período de cuatro a seis semanas”, explica.

El tiempo de inactividad y los efectos secundarios para un tratamiento no invasivo llamado CoolSculpting, una máquina que congela y mata las células de grasa, eran tan leves que el Dr. Carlos Wolf, socio de Miami Plastic Surgery y certificado en cirugía plástica facial y cirugía reconstructiva y otorrinolaringología, dice que corrió 40 millas en bicicleta el día después de que se le removieran los “rollitos”. Wolf, quien escribe una columna para el Miami Herald, experimentó algún adormecimiento, pero no sufrió dolor, según comenta.

“Es un procedimiento continuo: usted no tiene que dejar de hacer lo que hace normalmente”, dice. Wolf se sometió un viernes al procedimiento no invasivo y el lunes regresó al trabajo. Eso hace tres años y medio y los “rollitos” no han regresado.

Wolf considera este tipo de tecnología el “mejor procedimiento” para él: Usted paga de $3,000 a $5,000 para verse y sentirse mejor, sin anestesia o estadía en el hospital. Siendo Wolf un cirujano plástico por 30 años, el residente de West Kendall ha visto una gran cantidad de cirugías plásticas con resultados desastrosos. Su recomendación: No escatime en hacer investigación.

“Lo que es desafortunado sobre la explosión de los procedimientos no invasivos es que usted ve a idiotas que tienen el dinero para establecer un negocio y contratan médicos pagándoles el doble, y los médicos no saben lo que están haciendo porque, todo lo que tomaron fue un curso de fin de semana”, dice.

Al igual que Wolf, Baumann considera la cirugía estética como algo que balancea la salud de una persona y no una obsesión insulsa. Sin embargo, hay personas que no saben hasta dónde, Baumann le llama el “síndrome de la alfombra roja”, haciendo alusión a las celebridades de Hollywood que lucen estirados, permanentemente sorprendidos o sencillamente irreconocibles.

Aunque pagar $2,000 por algo que le permite reducir la cintura sin esforzarse en el gimnasio pueda ser algo tramposo, si ofrece felicidad, que produce confianza, puede mejorar en general la calidad de vida.

En la oficina de Grunebaum de la Universidad de Miami, la cirujana plástica observa la cara de Provencher, de 30 años de edad (que parece tener 20), e inyecta las mejillas con Voluma. Un médico que conoce lo que hace, sabe que no debe inyectarle muy arriba, comenta mientras introduce la aguja en la piel, porque usted no desea feminizarlo.

“Es algo tan rápido y fácil que puede lograr tanto”, dice Provencher. “Usted luce fresco después de una semana de los tratamientos”.

Otros clientes populares de la cirugía estética son personas que hacen ejercicio vigoroso. Los aficionados del acondicionamiento físico a menudo pierden peso en la cara, lo que los hace lucir mayores, dice. Y Provencher no desea eso.

Otro aspecto que le gusta a Provencher de la cirugía estética son los nuevos hábitos de su cara cuando reacciona emocionalmente a algo.

“Ahora cuando sonrío, mis cejas no se suben” comenta, mientras bromea con que eso le ayudará a prevenir futuras arrugas. Los pacientes de cirugía plástica pierden el hábito de mover la cara en formas que comúnmente producen arrugas. De hecho, ahora no pueden hacer algunos movimientos.

Por ejemplo: Mientras sostiene la aguja de Botox entre las cejas de Provencher, Grunebaum le pide que “arrugue la cara como si estuviera enojado” en preparación para el procedimiento.

Y aunque puede ser natural para un médico imitar el movimiento que desea que el paciente realice, tanto Grunebaum como Provencher intercambian una carcajada; ninguno de ellos puede arrugar la cara.

Las cinco principales cirugías cosméticas mínimamente invasivas para los hombres:

▪  Botox: 411,913

▪  Remoción de vellos por láser: 191,816

▪  Microdermoabrasión: 157,285

▪  Exfoliación química: 98,629

▪  Relleno de tejidos blandos: 92,949

Fuente: 2014 Informe de Estadísticas de Cirugías Plásticas de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos

Los cinco procedimientos quirúrgicos entre los hombres durante el 2014:

▪  Rinoplastia: 54,680

▪  Cirugía de párpados: 29,402

▪  Reducción de senos: 26,175

▪  Liposuccón: 24,327

▪  Cirugía facial: 11,851

Fuente: 2014 Informe de Estadísticas de Cirugías Plásticas de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de marzo de 2016, 7:45 a. m. with the headline "Los hombres también recurren al botox."

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