Salud

Menos invasivo el nuevo tratamiento para cáncer de próstata

Al centro el Dr. Dipen Jaysukhial Parekh, jefe del departamento de urología y director de cirugía robótica de UHealth, muestra el proceso de terapia focal.
Al centro el Dr. Dipen Jaysukhial Parekh, jefe del departamento de urología y director de cirugía robótica de UHealth, muestra el proceso de terapia focal. CORTESÍA

Después del cáncer de piel, el de próstata es el más común entre hombres en Estados Unidos.

Nuevos tratamientos para eliminar el cáncer de próstata están llegando a hospitales y centros médicos en Miami y a través de Estados Unidos.

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En octubre del 2015, la Administración de Medicamentos y Alimentos finalmente aprobó el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU, por sus siglas en inglés), para tratar el cáncer de próstata, casi dos décadas después de ser aprobado por agencias reguladoras en países de Asia y Europa.

Dicen los médicos que el procedimiento, de dos horas de duración, es mínimamente invasivo. Los pacientes regresan al hogar el mismo día y pueden seguir con sus actividades normales. El tratamiento de HIFU puede ser parcial, focalizado en los tejidos dañados, o total, si el cáncer está afectando toda la próstata.

En lugar de utilizar radiación, HIFU utiliza energía de ultrasonido para destruir el tejido afectado. Las ondas de ultrasonido están dirigidas al área de la próstata en que se encuentra el cáncer, entonces la temperatura en la parte superior de la sonda de inserción se aumenta a 90 grados Celsius para destruir el tejido enfermo. El tejido en la parte de afuera de la lesión se mantiene intacto.

Además del cáncer de la piel, el cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común entre los hombres, con cerca de 240,000 casos nuevos reportados cada año, de acuerdo con la Sociedad Americana de Cáncer.

El Dr. George Suárez, urólogo de Miami, ha realizado sobre 2,000 procedimientos de HIFU en pacientes en lugares que han recibido aprobación de agencias reguladoras, incluyendo México, Canadá y la República Dominicana.

Ha estado asistiendo a la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) por varios años en el diseño de pruebas clínicas para que este procedimiento fuera aprobado en Estados Unidos. Suárez dice que la tecnología HIFU se ha utilizado desde 1950, pero esas aplicaciones originales se utilizaban para el tratamiento de tumores cerebrales.

A mediados de la década de 1990, los investigadores médicos se dieron cuenta de que el HIFU puede tratar también el cáncer de próstata, utilizando los mismos métodos. Suárez supo sobre ello durante una conferencia en Europa a principios del 2000.

“Es un tipo de cáncer en que los tratamientos disponibles eran de alguna manera devastadores”, explica. “Era cirugía radical u ocho semanas de radiación. En ambos casos resultaba en una alta incidencia de impotencia e incontinencia urinaria. El tratamiento era peor que el mismo cáncer”.

En el 2003, ordenó una máquina de ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) para una universidad médica privada en la República Dominicana y comenzó a tratar pacientes allí. Un año más tarde, la compañía HIFU original, llamada ahora SonaCare Medical, le solicitó que se involucrara asistiéndoles en diseñar pruebas clínicas de FDA para utilizarse en Estados Unidos. Él es cofundador de SonaCare y fue parte de la junta directiva de la compañía hasta su reciente renuncia para regresar a la práctica.

Un artículo publicado en el 2014 en SFGate, portal electrónico de San Francisco Chronicle, dice que Suárez invirtió $3.3 millones en la compañía.

Él había comentado a Chronicle: “Invertí en ello porque creo en ello”, dice, pero no quiso confirmar dicha cifra.

Suárez declinó comentar, cuando se le preguntó sobre ello la pasada semana, aludiendo que un acuerdo de confidencialidad le impedía discutir su inversión en la compañía.

Las pruebas clínicas llevaron a la FDA a aprobar el tratamiento en octubre.

Suárez trata unos 20 pacientes al mes en su práctica de International HIFU Center en South Miami. El costo de un tratamiento es $25,000. Suárez dice que la probabilidad de necesitar un segundo tratamiento es poco común.

Antes de la aprobación de la FDA, las compañías de seguro usualmente no cubrían el costo del tratamiento, afirmando que era experimental. Con la aprobación de FDA, los seguros aun no lo cubren, pero pueden hacerlo en el futuro.

De los 240,000 hombres que son diagnosticados anualmente con cáncer de próstata en Estados Unidos, una tercera parte seleccionará la cirugía, una tercera parte seleccionará radiación y el resto se decidirá por otra cosa. HIFU puede ser utilizado para tratar casos en que falla la radiación y para segundas recurrencias.

Un examen de sangre del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) se realiza tres meses luego del procedimiento para verificar si el cáncer ha regresado, y luego se realiza cada cuatro meses durante cinco años y cada seis meses de ahí en adelante.

“El resultado es que tenemos un tratamiento efectivo que ofrece una cura, sin comprometer la calidad de vida y la dignidad de hombres que desean preservar la intimidad sexual y la función urinaria”, dice Suárez. “Hay pocas cosas en las que puedo pensar que sean peores para un hombre que la impotencia y la incontinencia mientras intentan sobrevivir el cáncer de próstata”.

Carl Sola, residente de South Miami, no podría estar más de acuerdo. Es un antiguo paciente de Suárez que fue diagnosticado con cáncer de próstata hace 12 años. El próximo mes celebrará su cumpleaños 70.

Al principio, no deseaba recibir ningún tratamiento porque fue testigo de los efectos de la cirugía de próstata en su tío, que quedó impotente y utilizando pañales para adultos a causa de la incontinencia urinaria.

“Dije que no que no lo haría. Prefería arriesgarme”.

Su esposa le dijo que él no tenía el derecho de decidir eso. Recuerda que ella le preguntó: “¿Y yo, los cinco hijos y los ocho nietos?”.

Él no tenía idea de qué hacer hasta que leyó un artículo en el Miami Herald sobre Suárez y el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU).

“Dije que mejor hacía algo antes de que me golpeara más fuerte”.

Sola se reunió con Suárez y poco después viajó a la República Dominicana, donde Suárez lo trató con HIFU. Pagó $20,000 de su bolsillo, ya que el seguro no cubrió el tratamiento.

“El día después del tratamiento, fui a cenar a un restaurante con mi esposa. Regresé a casa la siguiente mañana y el lunes fui a trabajar. No perdí ni una gota de sangre. Ni una gota. No es cirugía, es un procedimiento”, comenta.

Recientemente tuvo otra revisión y biopsia de la próstata.

“Limpio”, dice, “12 años limpio. Puedo tener una erección. Puedo aguantar la orina. Puedo hacer el amor a mi esposa”.

Dice que ha hablado con muchos hombres, abogando por este procedimiento.

“Mi tío es seis años mayor que yo”, dice. “Somos como hermanos. Y me duele ver cómo está, por la desgracia de no saber algo que hubiese evitado que esté en esa condición. Es un caparazón del hombre que era. No quiere salir de la casa porque tiene que usar un Pamper”.

La próstata es una pequeña glándula del tamaño de una nuez. Sola dice que la suya estaba tan inflamada que tenía más del doble del tamaño normal.

La próstata está en una cápsula. El cáncer usualmente se extiende a los nódulos linfáticos si sale de su cápsula, “y entonces se acaba”, dice Sola. “Ya no lo puedes detener cuando llega a los nódulos linfáticos, puede surgir en cualquier lugar”.

Dice que el suyo se detectó justo a tiempo, antes de que el cáncer saliera de la cápsula.

En enero, el Departamento de Urología y el Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami, han estado utilizando como tratamiento de preferencia, la terapia focal, una forma de ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU). La diferencia principal es que la terapia focal no funciona si la próstata está totalmente afectada.

“Al haber mejorado la detección de cáncer en la próstata, podemos utilizar ese conocimiento para ofrecer terapia focal y tratar solo el cáncer que es peligroso a la próstata”, dice el Dr. Dipen Jaysukhial Parekh, director del departamento de urología de la Universidad de Miami y director de cirugía robótica.

Parekh recomienda a personas con cáncer de próstata en estado avanzado, que se sometan a cirugía o a radiación. Hasta el momento, ha tratado a siete hombres usando terapia focal y dice que una importante barrera para los pacientes es pagar $20,000 de su bolsillo, ya que el seguro no lo cubre por ser una nueva tecnología.

La Junta Americana de Urología recomienda que todos los hombres mayores de 50 años se realicen pruebas para la detección de cáncer de próstata. Si hay historial familiar de cáncer de próstata, entonces debería ser a los 40. Si los resultados son positivos, deben conocer lo más posible sobre las opciones de tratamiento.

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