Las células madres ayudan a pacientes de otros países
Algo muy interesante sobre las células madres es su universalidad, con esto queremos decir que trabajan en nosotros a pesar de nuestro sexo, edad, etnia y país de nacimiento.
Hoy voy a contarles el caso de Eduardo, paciente de 80 años que viajó desde Guayaquil, Ecuador, el año pasado para tratarse con sus células madres adultas por una artritis de ambas rodillas.
Eduardo solía viajar hasta hace tres años por todo el mundo, pero sus problemas de rodilla le impidió hacerlo de nuevo. Dolores al caminar, hacían que tuviera que sentarse después de varios pasos, sus médicos en Ecuador no le daban una alternativa de curación y había decidido que la operación no era una opción para él. Además, Eduardo padecía de diabetes y había desarrollado una terrible enfermedad llamada neuropatía periférica asociada.
Toda esperanza estuvo perdida hasta que su terapeuta en Guayaquil le habló del Instituto StemCell Miami donde este doctor y pionero en células madre podría hacerlo caminar de nuevo.
En octubre del 2015 viajó de Guayaquil a Miami y se le implantaron células madre de medula ósea y derivadas de grasa en ambas rodillas.
Seis semanas después, Eduardo empezó a mejorar al punto que desapareció su dolor, recuperó el movimiento de las rodillas y la fuerza para caminar.
Tanta fue la mejoría, que Eduardo decidió que volvería a viajar, a finales de noviembre y principios de diciembre. Y viajó a China, Tailandia e India.
Como pueden imaginar viajar a estos países requiere largas caminatas. Y, para sorpresa de Eduardo, sus rodillas reconstruidas con células madre resistieron perfectamente no solo las caminatas sino subir y bajar escaleras incluyendo la Gran Muralla China. De vuelta a su país, el alivio de sus rodillas se mantuvo, no obstante su neuropatía diabética o sea el dolor quemante en la planta de los pies que había padeciso por los últimos 10 años desde que se le declaró diabetes.
Eduardo recordaba que en su visita al StemCell Miami y hablando conmigo y algunos de mis pacientes había visto tratar la neuropatía con células madre y había visto el éxito de este tratamiento, especialmente teniendo en consideración que sus médicos le habían dicho que era una enfermedad incurable. Después de hablar por teléfono conmigo, y de mandarle todos los estudios sobre neuropatía decidieron que también se realizaría tratamiento de células madre.
Había visto el testimonio de varios pacientes a través de los videos del canal de StemCellMiami en YouTube. Y estos hablaron de una mejoría casi increíble. De manera que viajó por segunda vez en enero de este año a implantarse células madre para la neuropatía.
Hace unos días, Eduardo nos hizo una teleconsulta a través de un sistema en vivo del Instituto para pacientes en el extranjero y estaba tan contento que no cabía en sí. La neuropatía periférica –que se acompañaba de dolores en los tobillos y pies, sensaciones de quemazón, calambre y electricidad– había desaparecido.
Para Eduardo no hay la menor duda de que el tratamiento con células madre autólogas representa el futuro de la medicina del siglo XXI.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2016, 0:28 a. m. with the headline "Las células madres ayudan a pacientes de otros países."