Salud

Mano a mano con las células madre

Dr. Ramón Castellanos
Dr. Ramón Castellanos

La historia de las células madre parece salida de un libro de ciencia ficción. Primero, han pasado inadvertidas por varias décadas a pesar de que suponíamos que alguna “célula” era la encargada de reparar los tejidos dañados o enfermos. Después, han entrado en nuestras vidas como una tormenta, para quedarse.

Existen diferentes tipos de células madre, todo depende de su origen y cada una se comporta o sea es completamente diferente en su apariencia y funcionamiento a las otras. Las de usted reciben el nombre de autólogas, las hay de embriones, de placenta y de sangre del cordón umbilical.

Al principio las investigaciones se dirigieron a células madre de fetos y embriones en lugar de focalizarse en las de cada individuo, esto en parte se entiende por la comodidad de tener unas células embriorarias criopreservadas “a mano” en lugar de extraer células de personas todos los días.

Pero esta decisión de los investigadores hace ya casi dos décadas causo el mayor estigma y rechazo a las células madre, una controversia mortal para el desarrollo de esta maravilla científica. La opinión pública se dividió entre conservadores –que abogaban por no destruir un embrión o potencial de una futura persona en aras de investigaciones– y liberales que abogaban por lo contrario, argumentando la necesidad de encontrar solución a enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y la esclerosis múltiple, de un pequeño embrión queu “todavía no era una persona”.

Dos décadas después, una decisión presidencial de George W. Bush de impedir que los embriones continuaran como objeto de investigación –y de su contrapartida Barak Obama de revertir esta decisión presidencial– aun estamos esperando las promesas de los investigadores y científicos que trabajan con embriones de encontrar la cura a estas enfermedades.

Sin embargo, para aquellos que decidimos pasarnos al bando de las células adultas y/o autólogas –en el cual me incluyo yo y mi Instituto Stem Cell Miami–, esta ultima década ha sido prodigiosa en éxitos. Estos incluyen dos premios Nobel para mis colegas John B. Gurdon y Shinya Yamanaka por el descubrimiento de las células IPS derivadas de células adultas.

Para mí y mi Instituto ha representado la aplicación clínica en más de dos mil pacientes, tratados con sus propias células para regenerar , reconstruir y reparar daños de los cartílagos de las rodillas (más de la mitad hemos trasplantado las células a ambas rodillas), hombros, caderas, muñecas y manos, tobillos. Hace dos años hemos empezado por primera vez dentro y fuera de Estados Unidos a reparar y reconstruir los tejidos dañados en su columna vertebral, ya sea en la lumbar, cuello o espalda con una respuesta o éxito muy similar a una operación de fusión con barras, tornillos y cajas de titanio.

La mayor razón e incentivo para implantarse células madre no solo es el grado de éxito sino la total ausencia de efectos colaterales y rechazo, algo muy común en cualquier cirugía, además, que el implante se realiza con sedación (algo parecido al dentista) y no con anestesia general. Más de la mitad de nuestros pacientes no pueden o no desean arriesgarse a una cirugía.

Para una consulta gratis con el equipo de StemCell Miami o más información, llame al 305-598-7777. Para hacer comentarios o preguntas sobre células madre escriba a stemdoc305@gmail.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2016, 3:49 a. m. with the headline "Mano a mano con las células madre."

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