Salud

Trabajar de pie mejora la postura y la salud

<cutline_leadin>Marla Neufeld</cutline_leadin>, en su escritorio convertible que le permite trabajar de pie. Las investigaciones han demostrado que ponerse de pie o cambiar de posición a través del día contrarresta el efecto negativo de estar sentado.
<cutline_leadin>Marla Neufeld</cutline_leadin>, en su escritorio convertible que le permite trabajar de pie. Las investigaciones han demostrado que ponerse de pie o cambiar de posición a través del día contrarresta el efecto negativo de estar sentado. FOR THE MIAMI HERALD

Recientemente, cuando el abogado Chuck Lichtman, residente de Fort Lauderdale, caminaba con su esposa por su vecindario en los suburbios, vio a un hombre de edad similar a la suya, caminando en una posición encorvada.

“Ese no voy a ser yo”, le comentó Lichtman a su esposa. Al crear conciencia de que cumplirá 60 este año, Lichtman, socio en Berger Singerman, tomó medidas para mejorar la postura, incluyendo el comprar un escritorio elevado o para trabajar de pie.

Ahora, en vez de pasar sus largos días de trabajo leyendo y redactando, tomando llamadas telefónicas y participando en largas llamadas en conferencia sentado en una silla frente a su escritorio, Lichtman está haciendo su trabajo todo el día de pie y en zapatos cómodos.

“Trato de ser consciente de mi cuerpo”, dice Lichtman, de 59 años. “Ayuda a mi postura. Estoy feliz de haberlo hecho”.

Aunque las personas han venido trabajando de pie desde el tiempo de Leonardo Da Vinci, los escritorios elevados son un fenómeno relativamente reciente en los lugares de trabajo modernos, y han ganado popularidad en los últimos años. Actualmente, un mayor número de estudios médicos han encontrado que sentarse por períodos prolongados de tiempo, cinco y seis horas o más, puede provocar varias condiciones de salud, incluyendo obesidad, diabetes, condiciones del corazón, dolor de espalda y hasta cáncer. Los médicos hasta han denominado la condición “la enfermedad de estar sentado”, mientras otros la denominan “la papa del trabajo”, jugando con la frase “la papa del sofá”.

“Las investigaciones han demostrado que el ponerse de pie o cambiar de posición a través del día añadiendo esa actividad, contrarresta el efecto negativo o perjudicial de estar sentado”, dice el Dr. Ronald Tolchin, fisiatra en Baptist Center for Spine Care (centro para el cuidado de la columna vertebral) en Miami. “Las personas tienen la idea equivocada de que pueden sentarse todo el día y luego hacer ejercicio y estar bien, pero la investigación ha demostrado que ese no es el caso y que intercalar períodos de estar de pie, moverse de un lado a otro y levantarse del escritorio es la mejor forma de hacerlo”.

Los médicos no necesariamente recomiendan estar de pie el 100 por ciento del día de trabajo, sino más bien moverse, desplazarse, caminar e incluso sentarse por períodos cortos de tiempo. Eso es así porque el estar de pie todo el tiempo puede producir otros problemas médicos, como dolor en la rodilla y en las articulaciones. También recomiendan utilizar un tapete de gelatina bajo los pies o calzar zapatos cómodos.

Dicen los expertos que el estar de pie y moverse a través del día de trabajo puede quemar entre 300 y 500 calorías diarias, así como mejorar la postura, eliminar el dolor de espalda y hasta prolongar la esperanza de vida. A los únicos pacientes que Tolchin no les recomienda utilizar escritorios elevados es a los pacientes de mayor edad con cambios artríticos importantes en las rodillas, caderas o tobillos.

En respuesta a la demanda, cada vez más compañías, como Relax the Back, están vendiendo escritorios elevados cuyos precios fluctúan entre $150 y $1,600 para el mejor modelo en esa línea. Algunos modelos son básicos, ajustándose a los escritorios existentes con la habilidad de subir o bajar, mientras que otros vienen equipados con trotadoras o bicicletas (aparentemente el estar solo de pie no es suficiente para algunos atletas que se ven forzados a tomar trabajos sedentarios, desean hacer ejercicios aeróbicos mientras contestan llamadas, escriben correos electrónicos y coordinan una llamada en conferencia).

La abogada Marla Neufeld es otra devota del escritorio elevado o de trabajar de pie. La abogada de 32 años y madre de bebés gemelos, adquirió su escritorio hace un año, luego de ver uno en la revista SkyMall durante un vuelo. “A principio pensé que era una broma”, dice Neufeld, quien trabaja en Greenspoon Marder, en Fort Lauderdale.

Neufeld comenzó a investigar sobre estos escritorios y descubrió que se hicieron populares por primera vez en California y que algunos de sus primeros usuarios incluían nada menos que a Leonardo Da Vinci, Ben Franklin, Winston Churchill y Vladimir Nabokov. “No estoy pintando la Mona Lisa, pero quizás inspira el trabajo legal creativo”, bromea Neufeld.

Ella encontró un escritorio ajustable en Amazon y pagó los $300 a $400 de su propio bolsillo, sin estar segura de si le gustaría. Lo ha estado utilizando desde entonces. A diferencia de Lichtman, Neufeld se mantiene de pie frente al escritorio medio día, manteniendo zapatos cómodos bajo el mismo. Ella dice que las personas que pasan por su oficina, toda acristalada, se detienen a menudo muy sorprendidos mientras la observan trabajar de pie.

Neufeld dice que pasó por un período de transición antes de sentirse cómoda con ese escritorio, algo sobre lo que se quejan algunos nuevos usuarios del mismo. “Tuve que aprender a desplazar mi peso”, dice. “El estar de pie era algo difícil a principio. Aprendí que no podía apoyarme en los talones. Descubrí que no es bueno estar sentado o de pie por mucho tiempo”.

Lichtman también encontró que la experiencia requiere que uno se acostumbre.

“Al principio estaba cansado y mis piernas estaban entumecidas”, dice y añade, “pero el ajuste no tomó mucho tiempo”.

Desde que Neufeld adoptó el uso del escritorio elevado, ha persuadido tanto a su padre y compañero abogado Barry Somerstein como a su esposo, Jason Neufeld, abogado en la práctica de lesiones personales, para que hagan el cambio.

Ella revela las mejorías que ha experimentado en su salud desde que utiliza el nuevo escritorio.

“La espalda me duele menos y tengo mejor circulación en las piernas”, dice Neufeld. “Definitivamente me siento menos aletargada durante el día. Realmente me gusta”.

John Shannon, fisiólogo del ejercicio en Memorial Healthcare Systems, está tan convencido de los beneficios de estos escritorios que es parte del creciente número de trabajadores de cuidado de salud que utiliza uno en la forma de escritorio rodante que mueven de un paciente a otro.

“Muchas compañías importantes están comenzando a estimular su uso”, dice Shannon. “Nuestro cuerpo está hecho para estar de pie. Después de todo nos adoptamos a estar en posición vertical”.

El dolor de la espalda baja de Shannon se ha disipado desde que comenzó a utilizar el escritorio elevado en ruedas, dice.

Comenta que aquellos cuyas compañías no permiten o promueven los escritorios elevados o para usar de pie, tienen otras opciones para mantenerse activos mientras están en el trabajo, tales como usar las escaleras, ponerse de pie cada 30 minutos, tratar de ponerse de pie y caminar cada par de horas. Y aquí algunas municiones que uno puede presentar a sus jefes para negociar uno de estos escritorios: el estar de pie aumenta el flujo sanguíneo no solo hacia las piernas sino también hacia el cerebro, dice; y esto libera un mayor nivel de energía, que se traduce en productividad.

Juan Ortega, editor de Sun-Sentinel para el Condado de Palm Beach, encontró que la apreciación de Shannon sonaba certera. Comenzó a utilizar un escritorio elevado a mediados de 2013 luego de comenzar a experimentar dolor de espalda a la edad de 34 años. El armó una versión de $25 de “hágalo usted mismo” que compró en IKEA y un día se presentó al trabajo con él. Desde entonces, ha estado de pie en el trabajo casi todo el tiempo, sentándose solo para leer un artículo o hablar por teléfono.

“Me tomó cerca de dos semanas el acostumbrarme”, dice Ortega. “Al principio me dolían las piernas. Ahora me siento con más energía y más alerta. Creo que seguiré usándolo siempre”.

Quiénes han utilizado un escritorio elevado:

Leonardo Da Vinci, artista que pintó la Mona Lisa.

Ernest Hemingway, novelista ganador del premio Pulitzer.

Virginia Woolf, escritora inglesa considerada como una de las principales escritoras modernistas del siglo 20.

Thomas Wolfe, uno de los principales novelistas estadounidenses de principios del siglo 20.

Vladimir Nabokov, novelista estadounidense nacido en Rusia.

Thomas Jefferson, autor de la Declaración de Independencia y tercer presidente de Estados Unidos.

Donald Rumsfeld, ex secretario del Departamento de la Defensa de Estados Unidos.

Charles Dickens, autor de Oliver Twist, David Copperfield, A Christmas Carol, Great Expectations, entre otros.

Michael Dell, hombre de negocios estadounidense y escritor.

Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, escritor, inventor y editor de periódicos.

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