Los huesos deben desarrollarse desde joven
Agua acumulada en el piso, desniveles en el estacionamiento y terrenos irregulares provocan en estos días una nueva emoción en Sara Bahar: miedo.
Desde lo alto del asiento de su bicicleta, la mujer de 50 años, que se mantiene físicamente en forma, solía ver las inclinaciones como un reto, como algo positivo que el ferviente aficionado al gimnasio puede hacer por los músculos y el cuerpo. Pero hace cinco meses, mientras caminaba por un estacionamiento, Bahar sintió un dolor agudo en la cadera que hizo que perdiera el balance. La caída leve le produjo una fractura en el fémur izquierdo.
Diagnóstico: osteoporosis, una enfermedad del hueso que ha sido asociada con pacientes de mayor edad y mujeres posmenopáusicas. Bahar no cae en ninguna de esas categorías.
Mientras que la de ella fue el tipo de fractura que el Dr. Frank Buttacavoli, cirujano de Aventura’s Orthopedic Care Center, asocia más comúnmente con un accidente automovilístico, es el tipo de fractura que Buttacavoli y otro grupo de médicos del área de Miami tratan frecuentemente en mujeres que han sufrido incidentes de bajo impacto.
“Es un problema enorme. La densidad ósea en las mujeres de mediana edad a menudo es subtratada o ignorada. Necesita ser atendida regularmente”, dice el Dr. Rolando García, cirujano especialista en columna de Orthopedic Care Center en Aventura.
García explica que el índice de masa ósea alcanza su pico en mujeres a los 30 años. De ahí comienza a reducirse, y la tasa depende a menudo de múltiples factores incluyendo historial familiar y estilo de vida. El alto consumo de alcohol y fumar cigarrillos son comportamientos de alto riesgo que pueden acelerar la pérdida de masa ósea. Igualmente algunos medicamentos, tales como esteroides y procedimientos que reducen el estrógeno (histerectomías), producen también el debilitamiento de los huesos, dice.
De acuerdo con la Fundación Nacional de Osteoporosis, cerca de 54 millones de estadounidenses tienen osteoporosis y masa ósea baja. Los estudios sugieren que una de cada dos mujeres y hasta uno de cada cuatro hombres de 50 años o más sufrirá fractura de hueso a causa de la enfermedad.
“Esto no es solo el problema de su abuela”, dice el Dr. Charles Jordan, cirujano de trauma ortopédico de Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute en Baptist Health South Florida.
Señala que el sur de Florida está lleno de personas activas, que corren bicicleta, practican golf, juegan tenis, corren. De modo que, si los huesos se están haciendo cada vez más frágiles sin usted saberlo, no va a pasar mucho tiempo para que alguno se astille o rompa. Por esto la educación es particularmente importante, dice Jordan, enfatizando que apoya un movimiento existente en la comunidad ortopédica para comenzar a observar la densidad ósea en personas más jóvenes. Uno de los estudios administrados frecuentemente utiliza los rayos X para medir cuántos gramos de calcio y otros minerales del hueso se acumulan en un segmento del tejido. La prueba puede identificar masa ósea baja en una condición llamada osteopenia, precursora de la osteoporosis.
El hueso es tejido vivo, en crecimiento que cambia a través de la vida de una persona. Las células continúan cambiando en los huesos de la misma forma en que una serpiente cambia la piel. Si los resultados de los exámenes muestran baja densidad o huesos débiles, los médicos pueden recomendar a sus pacientes la ingesta de suplementos de calcio y vitamina D, así como en medicamentos recetados diseñados para fortalecer o acelerar el crecimiento.
La ingesta abundante de calcio y vitamina D ayuda a evitar huesos frágiles. La Fundación Nacional de Osteoporosis advierte que las mujeres de 50 años o menos necesitan 1,000 mg de calcio al día, mientras que las mujeres mayores de 50 años deben ingerir 1,200 mg diariamente. Se recomiendan de 400 a 800 unidades internacionales (IU, por sus siglas en inglés) de vitamina D para mujeres de 50 años o menos. Esa cantidad aumenta a 1,200 IU para mujeres mayores.
Otro segmento de la población particularmente afectado por las fracturas de estrés son las mujeres atletas de alto nivel, dice la Dra. Lauren Crocco, cirujana de trauma ortopédico de Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute en Baptist. Dice que los profesionales médicos han encontrado que en las mujeres que comienzan a entrenar a temprana edad y queman consistentemente más calorías de las que absorben, se han afectado los niveles de hormona, resultando en que se detengan los ciclos menstruales. Se produce menos estrógeno, como en la menopausia, y los huesos se fracturan con más facilidad.
Vivian Miraz-Almasi no sabía que tenía baja masa ósea hasta que se fracturó la cadera. La geóloga de 66 años de edad solía correr bicicleta dos horas al día y a menudo caminaba de dos a tres millas. Entonces, hace tres meses, se cayó desde un escalón de ocho pulgadas y a pesar de sentir dolor intenso, los rayos X mostraron que no había fractura. Días después, mientras prepara comida de pie en la cocina, Miraz-Almasi cambió de postura, perdió el balance y sintió un dolor insoportable desde la pierna a la cadera. Los rayos X entonces mostraron una fractura en el fémur. Se le insertó una varilla en la pierna y fue sometida a un reemplazo de cadera.
“Estaba sorprendida. Siempre he sido muy activa”, dice, añadiendo que ella, al igual que Bahar, nunca fue fumadora ni bebedora.
Aunque resuelta a no limitar su vida, Mariz-Almasi dice que está más consciente sobre cómo camina y se mueve. Los médicos le prescribieron terapia física y le recomendaron hacer ejercicios con pesas (que fortalece los huesos más que solo caminar) y a tomar suplementos de vitamina D y calcio.
Bahar está también muy atenta a sus movimientos. También está tomando suplementos de calcio, pero la osteoporosis que padece es tan severa que puede romperse fácilmente un hueso nuevamente si sufre una caída.
“Siento que me he convertido en una cáscara de huevo. Es difícil volver a la vida regular”, dice, percatándose de que ha ido de una silla de ruedas a un andador, a un bastón, de forma relativamente rápida a través de la terapia física y la cirugía. Todavía está en el proceso de encontrar tratamientos que le ayuden a fortalecer y regenerar la masa ósea. Comenta que tratará una variedad de medicamentos con receta.
En términos de tratamiento, no existe un acercamiento múltiple, dice la Dra. Violet Lagari-Libhaber, endocrinóloga y profesora de medicina clínica de la División de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo de la Escuela de Medicina en la Universidad de Miami. Los tratamientos intravenosos o inyecciones subcutáneas pueden utilizarse en lugar de varios medicamentos orales si los pacientes han tenido un historial de irritación esofágica o úlceras estomacales.
Un tratamiento que ha sido de alivio para Mariana Pérez, una de las pacientes de García, es la cifoplastia, relleno quirúrgico de una vértebra dañada o colapsada. El objetivo es restaurar la forma del hueso y su configuración y aliviar el dolor causado por la compresión de la columna. Pérez desarrolló osteoporosis luego de una histerectomía; este tipo de cirugía disminuye los niveles de estrógeno, debilitando los huesos. En los pasados tres años se ha fracturado un dedo del pie, un codo, un pie y dos veces el tobillo, y ha sido sometida a 11 procedimientos quirúrgicos.
“Solía patinar, utilizar zapatos de tacón alto y bailar. Ahora es difícil subir a mi casa”, dice Pérez, de 51 años. Aunque la residente de Sunrise se preocupa de que cualquier tropezón leve pueda resultar en más huesos quebrados, Pérez fue rápida en señalar, “muchas personas están en situaciones peores que la mía”.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de junio de 2016, 5:31 p. m. with the headline "Los huesos deben desarrollarse desde joven."