Terapia del habla a distancia con un clic y una computadora
La terapia del habla que Judah Sossin, de cinco años, tomó fue utilizando la computadora familiar preparada con una cámara de $25. Su mamá buscó un correo electrónico con una clave de acceso, lo pulsó y apareció la terapeuta en la parte superior derecha de la pantalla.
“La primera vez, observé”, recuerda Samantha Sossin de Hollywood. Pero ahora Judah le dice, “OK, mamá. Adiós”.
Sossin sabía que Judah tenía algunos problemas de pronunciación, sobre todo con la L, la R y la W, y tuvieron una consulta hace dos o tres meses con Avivit Ben-Aharon, fundadora y directora de la primera clínica del habla por Internet en el sur de Florida.
“Una vez comenzamos la terapia del habla (este verano), he visto mejora de forma más o menos inmediata. Y es totalmente conveniente. Tengo tres hijos, él es el del medio, y a diferencia de las otras citas médicas, ésta es aquí mismo en el hogar”, dice Sossin.
“Él se emociona cuando es momento de ir a la computadora, yo no le llamo terapia, le llamo hablar”, dice Sossin. “Ha sido maravilloso, mi hijo lo disfruta y está progresando. Es ganar, ganar, ganar”.
Mercy Mijares, de Miami Lakes, también está complacida con el progreso que su hijo Alejandro está teniendo con la terapia por Internet.
“Mi hijo habla muy bien y tiene muy buen vocabulario”, dice Mijares, pero necesitaba ayuda “trabajando con la entonación, manteniéndose en el tema, expresándose, ese tipo de terapia del habla. Su maestra recomendó el programa de Avivit”.
Ben-Aharon se reunió con Mijares, y luego observó a Alejandro durante dos horas en clase y en el almuerzo, antes de comenzar la terapia por computadora hace seis meses.
“Lo que veo es que él está completamente dedicado a ella por 30 minutos”, dice Mijares de Alejandro, de 11 años de edad, quien tiene déficit auditivo para procesar, dificultad de aprendizaje y ADHD.
“Uno de los mayores desafíos es su lapso de atención. En una sesión de terapia, inevitablemente hay ruido afuera y él se distrae”, dice Mijares. “Parece que estar con ella lo aísla y, como le encantan las computadoras, está interactuando con una computadora y con una persona y funciona muy, muy bien”.
La terapia del habla por computadora, conocida también como telepráctica, comenzó en 1970 a través de la televisión debido a los “pocos patólogos del habla en algunas áreas rurales”, dice Wendy Nottoli, presidenta y directora de Kendall Speech and Language Center. Se requiere un patólogo certificado de habla y lenguaje en un lugar remoto para proveer terapia del habla individual a un cliente a través de un lugar seguro en Internet.
Michele Boisvert, cuya compañía provee servicios en persona y través del Internet a estudiantes autistas en Massachusetts, dice que, en 2008, cuando fundó NetSLP.com, “era algo muy nuevo.” Primeramente, la telepráctica creció “debido al acceso a Internet de gran velocidad”, dice.
Al 20 de junio, Florida había aprobado el reembolso de Medicaid de telepráctica para las necesidades especiales de estudiantes que cualificaran. Los profesionales tienen que estar certificados en Florida.
Janet Brown, directora de servicios de cuidado de salud en patología del habla y lenguaje de American Speech-Language-Hearing Association (ASHA, por sus siglas en inglés), dice: “La telepráctica sigue siendo algo nuevo y desconocido para las aseguradoras”.
A causa del problema de reembolso, las escuelas son el lugar “donde se ofrece la mayor parte de telepráctica”, dice Brown, señalando que “el 50 por ciento de nuestros patólogos del habla y lenguaje (que pertenecen a ASHA) trabajan en las escuelas”.
Ben-Aharon, fundadora y directora clínica de Gr8 Speech, Inc. en Hollywood, dice que ella trabaja “en escuelas con muy pocos casos, atendiendo necesidades en áreas que son difíciles para el personal”. Sus teleterapeutas también trabajan con clientes privados en Florida y en los otros 26 estados en que están licenciados. “El más joven tiene cuatro años y medio y nuestro cliente de mayor edad tiene 85 años”, expresa Ben-Aharon.
Los defensores de esta terapia dicen que es tan efectiva como las terapias tradicionales, pero no existen estudios aleatorios a gran escala que lo demuestre. A petición de un distrito escolar rural que quería que Oklahoma permitiera el reembolso de Medicaid para esta modalidad de terapia del lenguaje, ASHA auspició un estudio de 578 niños a quienes se les ofreció terapia por computadora (telespeech) en Oklahoma. El progreso de los estudiantes comparó favorablemente a las normas nacionales, de acuerdo con el estudio publicado en Perspectives of the ASHA Special Interest Groups (Perspectivas de los Grupos de Interés Especial de ASHA).
Kent State University en Ohio, auspició un estudio de 14 niños con trastorno del habla y la audición a quienes se les ofreció, aleatoriamente, terapias en persona o telepráctica durante una sesión de verano de cinco semanas de duración. El estudio encontró que no había diferencias significativas en su progreso.
“Para la mayoría de las cosas que hacen los patólogos del habla y el lenguaje, es una conexión natural”, dice Brown sobre la telepráctica. Para un adolescente que trabaja en las destrezas de lenguaje, comenta Brown, trabajar interactivamente en una computadora es “mucho más aceptable para un niño que puede sentirse cohibido de ver a un terapeuta del habla”.
Pero algunos terapeutas del habla se preguntan cuán efectiva es la terapia cibernética y si funciona en transacciones sociales más complejas, como con los estudiantes en el espectro de autismo.
“Hay una enorme diferencia entre estar cara a cara o recibirla (terapia del habla) en línea”, dice Nottoli de Kendall Speech and Language. “Tendremos que dejar en manos de los profesionales el que sea honesto y veraz”, dice, añadiendo, “Mi preocupación es, ‘¿Es esto un esquema para obtener cubierta?”’
Boisvert, terapeuta de Massachusetts que ofrece ambas modalidades, en persona y por computadora, a estudiantes en el espectro del autismo, dice: “Lo importante es tener a alguien en el lugar, que refuerce las estrategias. En mi caso, usualmente es su ayudante individual o un ayudante del salón o un auxiliar o asistente de maestro”.
Nottoli pregunta cuán bien puede funcionar la terapia por computadora “para los retos que involucran más el pensamiento social. Especialmente niños en el espectro del autismo, tengo que enseñar a los niños a jugar. La intervención del juego requiere la interacción de dos personas”.
“Recibo las vibraciones de niños que me hacen dirigirme en una dirección diferente (durante una sesión) y no creo que pueda lograr eso” de la pantalla de una computadora, añade.
No obstante, los defensores dicen que hay problemas que se pueden resolver si los padres trabajan con el terapeuta.
“Los padres necesitan que se les ofrezca seguridad y se responda a sus preguntas”, dice Brown. Ellos deben tener la posibilidad de preguntar si pueden rechazar la telepráctica (terapia por computadora) cuando no está teniendo resultados con su hijo, comenta Brown.
“Digamos que el niño tenía problemas de conducta y no respondía a la telepráctica o el niño necesita mucha manipulación manual de la boca o labios o lengua para poder trabajar la articulación”, elabora Brown.
Depende mucho del niño. Como explica Mijares sobre las sesiones de Alejandro con Ben-Aharon, “Él realmente disfruta hablando con ella. Los 30 minutos vuelan para él”.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2016, 11:42 a. m. with the headline "Terapia del habla a distancia con un clic y una computadora."