Menos convulsiones en pacientes epilépticos
En el 2011, cuando diagnosticaron a Krystle Thrasher con epilepsia, tenía 24 años. A pesar de tomar medicinas que controlaban los ataques, sufría entre 10 a 15 ataques por mes.
“Después de cada ataque me quedaba cansada y me quería ir a la cama”, comenta Thrasher, que trabaja de asistente en una oficina de abogados y vive en Sunrise con su esposo e hijo de 9 meses.
La epilepsia es el cuarto trastorno neurológico más común. De acuerdo a las estadísticas de la Epilepsy Foundation una de cada 26 personas sufre o sufrirá de epilepsia en su vida. La epilepsia es un trastorno neurológico que se caracteriza por convulsiones recurrentes y no provocadas. Una convulsión ocurre cuando hay un disturbio en la actividad eléctrica del cerebro. La frecuencia de las crisis varía dependiendo del tipo de trastorno convulsivo. Algunos pacientes experimentan convulsiones varias veces al día, otros pasan años sin experimentar ninguna.
Hay dos tipos principales de trastornos convulsivos, los de origen focal, conocidos como epilepsia focal que se originan en una zona determinada del cerebro y el segundo, que es el más generalizado, en el que las convulsiones implican todo el cerebro, comenta el doctor Andres Kanner, profesor de neurología clínica, jefe de la división de epilepsia, y director del Comprehensive Epilepsy Center en University of Miami Miller School of Medicine y UHealth-University of Miami Health System.
Los signos y síntomas de los ataques pueden venir acompañados de confusión temporal, ausencia de respuesta a los estímulos, en la que la persona se queda mirando fijamente a un punto o puede ser una sacudida incontrolable de brazos y piernas con pérdida de conciencia.
Han habido muchos avances en la tecnología que ayudan en el tratamiento de pacientes epilépticos. La resonancia magnética intraoperatoria o el MRI intraoperatorio crea imágenes del cerebro durante las cirugías lo que permite a los neurocirujanos extirpar los tumores cerebrales y otras anomalías.
El MRI intraoperatorio ayuda en el tratamiento de pacientes con tumores cerebrales, epilepsia y con problemas cognitivos por funcionamientos anormales del cerebro, observó el Dr. John Ragheb, director neurocirujano del Nicklaus Children's Hospital. En el otoño el hospital contará con esta técnica en su pabellón de cuidados avanzados.
“El MRI en la misma sala de operaciones, mejora la eficacia y el rigor de la cirugía y mejora la salud del paciente. También ayuda a confirmar la integridad de la cirugía antes de que el paciente abandone el quirófano”, comentó Ragheb.
Han habido muchos avances tecnológicos en el tratamiento de pacientes donde la cirugía no es una opción. Pacientes que no se consideran buenos candidatos para la cirugía porque las convulsiones se originan en áreas del cerebro que regulan funciones vitales tales como las habilidades motoras (movimiento de brazos y piernas), las funciones del lenguaje; o cuando las convulsiones del paciente se originan en ambos lados del cerebro.
En el 2013, la FDA aprobó la tecnología NeuroPace RNS System, que monitorea continuamente el cerebro en busca de actividades cerebrales inusuales que podrían ser el primer signo de una próxima convulsión, comentó el médico de Thrasher, Tarek Zakaria, jefe del programa de Neurología y epilepsia de Memorial Neuroscience Institute of Memorial Healthcare System. Una vez detectado, el dispositivo envía breves pulsos de nanosegundos a la zona del cerebro afectada para interrumpir esa actividad anormal.
“Funciona muy parecido a un marcapasos que envía un estímulo eléctrico al corazón para que regrese a su actividad regular”, observó Zakaria.
La única diferencia con el marcapasos es que el NeuroPace tiene un chip de una computadora, que no solo detecta la actividad de epilepsias y envía una estimulación eléctrica para prevenir las convulsiones sino que también registra la actividad anormal en el cerebro, dice Kanner. El sistema recoge los datos de actividad del cerebro para que los médicos puedan revisarlos periódicamente.
“Al revisar la actividad eléctrica se puede saber si el paciente ha experimentado más episodios de los que ha sentido”, explica Kanner.
El médico revisa los datos de la actividad y hace los ajustes necesarios al programa que controla el chip en el NeuroPace para que pueda detectar mejor el patrón específico de ese tipo de actividad epiléptica en el foco convulsivo en el cerebro, dijo Kanner.
Los pacientes que tienen implantado el NeuroPace han notado una mejoría significativa en las convulsiones y en la calidad de vida, dijo Zakaria.
Definitivamente le mejoró la vida a Thrasher. El mes pasado le hicieron el proceso quirúrgico para el implante del NeuroPace en el Memorial Neuroscience Institute of Memorial Healthcare System. Desde entonces no ha tenido ninguna convulsión. Dice que a veces siente una breve sensación de déjà vu, un síntoma del ataque, pero el NeuroPace “lo detiene”.
A pesar que todavía toma medicamentos y utiliza un estimulador para el nervio vago que envía impulsos eléctricos al cerebro, Thrasher afirma que el objetivo es llegar a no tomar medicamentos y confiar solo en NeuroPace.
“La tecnología ha avanzado mucho”, dijo Thrasher. “Mi calidad de vida ha mejorado considerablemente y ahora puedo ver una luz al final del túnel, donde muchos años no pude”.
Más información en: Epilepsy Foundation, http://www.epilepsy.com/
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2016 a las 11:23 a. m. con el titular "Menos convulsiones en pacientes epilépticos."