Cirugía y nuevas medicinas ayudan a pacientes de Parkinson
Para diez millones de personas que sufren de Parkinson alrededor del mundo y el gran número de esposas, esposos, hijos e hijas y otras personas significativas que comparten la agonía, la esperanza es la divisa.
Pero la esperanza puede quedarse corta ya que aún no hay cura para el Parkinson, y no se espera que la haya en el horizonte inmediato para la 14ta causa de muerte en Estados Unidos. Pero aún sin una cura, hay muchas cosas ocurriendo en términos de opciones quirúrgicas, avances en medicamentos, avances en el diagnóstico de la enfermedad y esfuerzos para mejor organización y recaudación de fondos.
Opciones quirúrgicas
El Parkinson es una enfermedad progresiva con síntomas que incluyen temblores, lentitud de movimientos, rigidez y deterioro cognitivo.
Donald Liles, residente de Hollywood y quien cumple 71 años en octubre, conoce de primera mano los efectos del Parkinson.
Liles relata que, luego de ser diagnosticado con la enfermedad en diciembre de 2011, no podía alimentarse adecuadamente por cuenta propia debido a los temblores en las manos. Abotonarse la camisa, tarea que le tomaba antes 15 segundos, se convirtió en una difícil experiencia de 15 minutos. Liles intentó varios medicamentos, pero nada detenía los temblores.
Finalmente, en enero de 2013, optó por estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), un procedimiento quirúrgico que incluye la implantación de un dispositivo llamado un neuroestimulador, también conocido como un “marcapasos cerebral”.
El dispositivo envía impulsos eléctricos a lugares específicos del cerebro con el uso de electrodos implantados. El procedimiento se presentó en 1987 y fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) una década más tarde.
Liles dice que su procedimiento, realizado por el Dr. Badih Adada, director del Centro de Neurología Cleveland Clinic Florida, fue un éxito inmediato.
“Actualmente casi no tengo temblores”, dice Liles. “Soy totalmente independiente. Puedo hacer todo lo que hacía antes del diagnóstico”.
Liles comenta que su procedimiento fue cubierto por Medicare.
Además, el procedimiento es reversible, los electrodos pueden removerse si la condición del paciente no mejora.
Sobre el procedimiento, dice Liles que fue un proceso de un mes, con al menos cuatro visitas a la oficina. Tres componentes fueron implantados quirúrgicamente, destacándose los electrodos que fueron insertados luego de que los cirujanos perforaron un pequeño agujero en el cráneo.
Una semana más tarde, el neurotransmisor fue implantado bajo la clavícula. Luego que los puntos de sutura sanaron completamente, fue activado el dispositivo.
Adada, quien realizó el procedimiento, advierte que el DBS (estimulación cerebral profunda) no es una cura y que los medicamentos son siempre el primer curso de acción.
“La pregunta es: ¿Qué hacemos cuando los pacientes no responden al medicamento o tienen efectos secundarios severos?”, dice Adada. “Es ahí cuando la cirugía es una opción”.
Aunque la estimulación cerebral profunda ha sido exitosa para Liles y otras personas, los efectos secundarios pueden incluir apatía, depresión, euforia y alucinaciones.
Como sucede con cualquier cirugía, existe riesgo de infección o sangrado. Y como se insertan objetos foráneos, estos pueden ser rechazados por el cuerpo.
Además, debido a que el cerebro puede cambiar ligeramente de posición durante la cirugía, pueden ocurrir complicaciones, incluyendo cambio de personalidad.
Hay otra opción quirúrgica para hacer llegar el medicamento al cuerpo de forma más efectiva. En el mismo se coloca un pequeño tubo en el estómago. Esto permite que el medicamento vaya directamente al intestino delgado.
¿Avances en la medicación?
El Dr. Peter Schmidt, vicepresidente senior y Chief Mission Officer de la Fundación Nacional de Parkinson, dice que hay algunos medicamentos que muestran ser prometedores, aunque requieren más estudios.
Nilotinib, aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos para el tratamiento de leucemia, aumenta la frecuencia del cuerpo de eliminar toxinas.
Schmidt comenta que otra droga prometedora es Isradipine, que es un bloqueador de canales de calcio. La teoría es que si los canales de calcio son bloqueados, se pueden mantener las toxinas afuera.
“Esos son dos ejemplos de medicamentos que pueden estar en el horizonte”, comenta Schmidt. “Pero aún si estas dos no funcionaran, esperamos ver más ideas basadas en ciencia básica a nivel biológico”.
Schmidt dice que las toxinas son clave para descubrir la causa del Parkinson.
“Todo el mundo espera que la respuesta sea una droga y las drogas sí hacen una gran diferencia”, dice Schmidt. “Pero la innovación viene de varios dominios”.
“Hay mayor evidencia de que el Parkinson es causado por químicos en el ambiente. Necesitamos entender cómo los pesticidas, incluyendo los que se utilizan para combatir el Zika, están relacionados”.
Avances en el diagnóstico
El DaTSCAN, aprobado por el FDA en 2011, es un método de diagnóstico por imagen que utiliza una substancia para detectar la presencia de transportadores de dopamina en el cerebro. Las imágenes de pacientes con Parkinson muestran niveles bajos de dopamina.
Adada dice que la prueba, que hasta el momento está disponible solo en Estados Unidos y Europa, ha sido realizada en más de 300,000 pacientes alrededor del mundo.
Y aunque el examen todavía no es la prueba definitiva que puede determinar si un paciente sufre de Parkinson, es un “avance significativo”, dice Adada.
Señala que el DaTSCAN, “ayuda a descartar ciertas enfermedades que imitan el Parkinson”.
Recaudación de fondos y organización
John W. Kozyak, presidente de la Junta Directiva de la Fundación Nacional de Parkinson, invita a todos a participar del Moving Day, el 13 de noviembre en Miami’s Museum Park.
Moving Day, una caminata para el Parkinson que se celebra en diferentes ciudades alrededor del país, está en el 22do año a nivel nacional y en su quinto año en Miami. El pasado año, el evento recaudó $3.2 millones nacionalmente. Los fondos fueron usados en investigación y para ayudar a aquellos que sufren de los efectos de esta enfermedad.
El evento de Miami incluirá una sección para caminatas familiares, un área infantil, una carpa para relajación y un pabellón especial de movimiento que ofrecerá yoga, baile, Pilates y Tai Chi.
Kozyak está emocionado también con la fusión en este mes de la Fundación Nacional de Parkinson y la Fundación de la Enfermedad de Parkinson. Una vez se complete la transición de la fusión, este nuevo grupo se conocerá como la Fundación Parkinson, pero las metas son las mismas, invertir en investigación científica prometedora que termine con la enfermedad y trabajar para mejorar la vida de los afectados.
Schmidt expresa que, aunque es bueno tener esperanza y trabajar por la cura, él desea que los pacientes de Parkinson puedan encargarse de su propio cuidado.
El ejercicio es obviamente beneficioso, pero Schmidt urge a los pacientes a retarse a sí mismos con nuevas actividades, ya sea yoga, boxeo u otra cosa.
“Estamos obteniendo mucha información nueva sobre el ejercicio”, dice Schmidt. “Lo que la investigación demuestra es que la novedad es lo que hace la diferencia. Al aprender una nueva destreza, el cerebro crea nuevas vías para representar esa destreza. Está liberando una hormona de crecimiento en el cerebro y eso es muy bueno en cada aspecto de funcionamiento del cerebro”.
“Hacer ejercicio, tomar los medicamentos en su horario y seguir el cuidado de un neurólogo experto, no son avances. Es trabajo fuerte, pero cambiará la calidad de vida”.
Más información: la línea de ayuda NPF al (800)- 473-4636. Especialistas entrenados en Parkinson responderán llamadas en inglés y en español, de lunes a viernes de 9 a.m. a 5 p.m.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2016 a las 3:31 p. m. con el titular "Cirugía y nuevas medicinas ayudan a pacientes de Parkinson."