¿No puede dormir? Una nueva píldora puede ayudarle
Hay Tench, una enfermera retirada de 67 años que vive en North Miami, tenía uno de esos trastornos del sueño que para muchos resultará familiar.
“Mi cabeza no paraba de pensar y pensar. Los pensamientos no me dejaban dormir”, comentó. “Hice de todo. Puse la habitación bien oscura, apagaba todas las luces. Aún así mi cabeza no paraba: ideas y pensamientos que no me dejaban conciliar el sueño. Por el día estaba muy cansada y no podía funcionar”, aseguró Tench.
Lo cierto es que hay esperanza para personas como Tench. Ahora hay nuevos medicamentos para el insomnio y más información sobre los trastornos como la apnea del sueño. Desde hace años Tench sufre de insomnia, un trastorno común del sueño que hace que sea difícil conciliar el sueño o quedarse dormido y que afecta a unos 60 millones de estadounidenses.
El insomnio de Tench comenzó con la post-menopausia a consecuencia de los cambios hormonales. Tench lo supo por su ginecólogo. Comenzó a tomar Xanax, un medicamento que actúa sobre el cerebro y el sistema nervioso central, pero el Xanax no la ayudó por mucho tiempo, a pesar de que lo tomó durante seis años.
Las medicinas como el Xanax, Lunesta y Ambien estimulan el ácido aminobutírico gamma neurotransmisor ( GABA) en el sistema nervioso central. El GABA bloquea los químicos cerebrales que mantienen la vigilia y por lo tanto ayudan a conciliar el sueño.
Sin embargo, estos medicamentos están diseñados para uso a corto plazo y supone otros factores de riesgo, como la depresión, mareos o somnolencia durante las horas del día.
Hace aproximadamente un año la comisión del Food and Drug Administration (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó un nuevo tipo de medicamento llamado Belsomra. La medicina ha sido efectiva para Tench, observó el Dr. David Seiden, neurólogo y director médico de Baptist Sleep Center Hollywood, quien ha estado atendiendo a Tench. Belsomra, es el nombre comercial de la droga suvorexant que inhibe la orexina, un neuroquímico que mantiene el cerebro despierto.
La otra cara del tratamiento
“Antes el enfoque era aumentar los transmisores que ayudan al cerebro a dormir”, comentó Seiden. “Los nuevos fármacos miran hacia el otro lado de la ecuación. Ahora usamos un medicamento que cierra la parte del cerebro que está en vigilia. El neurotransmisor responsable de esto es la orexina, descubierto recientemente”.
La narcolepsia, un trastorno neurológico crónico que invierte la capacidad del cerebro para regular los ciclos de sueño y vigilia, ayudó en el desarrollo de la droga Belsomra, dijo Seiden.
“El sello distintivo de la enfermedad es dormir demasiado así como quedarse dormido en lugares inapropiados. Resulta que los narcolépticos no producen suficiente cantidad de orexina. Si no produce suficiente orexina o no la está produciendo adecuadamente duerme más. Así es como comenzó el estudio del medicamento. Alguien relacionó la falta de orexina con la narcolepsia y el sueño, y entonces pensó ¿por qué no crear un fármaco que bloquea la orexina? Eso es exactamente lo que hace el suvorexant”.
Los factores de riesgo del Belsomra son similares a los fármacos que actúan sobre los neurotransmisores GABA; mareo, somnolencia y, en ocasiones, parálisis del sueño, que es un tipo de comportamiento que ocurre en la transición entre estar despierto y dormido. Es como quedarse paralizado. “Lo que da mucho miedo”, dijo Seiden. “También puede producir un tipo de alucinación llamada hypnagogic donde la persona escucha cosas que no existen”.
Tench no sufrió efectos secundarios graves después que comenzó a tomar Belsomra .
“Me va muy bien. Ha hecho un gran cambio en mi vida”, dijo. “Me demoro más en quedarme dormida, pero duermo y finalmente puedo descansar pues dejo de pensar. Es un medicamento que calma y relaja”.
Conducir con sueño
Según el National Sleep Foundation aproximadamente el 30 por ciento de la población se queja de no poder dormir sin interrupciones, y aproximadamente el 10 por ciento muestra síntomas relacionados con la falta de sueño y el deterioro funcional durante el día consistentes con el diagnóstico de insomnio, como conducir con sueño.
De acuerdo con las estadísticas del Center for Disease Control and Prevention y el National Highway Traffic Safety Administration, cada año ocurren unos 6,000 accidentes de tráfico fatales resultado de conducir con sueño.
Las personas que roncan o que duermen seis horas o menos al día son más propensas a quedarse dormidas mientras conducen. No se trata solo de quedarse dormido en el volante, informa el CDC, también el tiempo de reacción del conductor y la capacidad de tomar decisiones puede verse afectada por la falta de sueño.
Apnea del sueño
La apnea obstructiva del sueño, según el National Sleep Institute, es un trastorno potencialmente peligroso del sueño en el cual la respiración se interrumpe brevemente varias veces. Por lo general sucede por un período de 10 segundos y a veces más. La apnea del sueño ocurre cuando los músculos de la parte posterior de la garganta se debilitan y no pueden mantener abiertas las vías respiratorias, lo que dificulta el consumo de aire. El resultado es un sueño fragmentado y bajo nivel de oxígeno en la sangre. El cerebro reconoce que el cuerpo no está respirando y obliga al individuo a despertarse para respirar. La mayoría de las personas no son conscientes de lo que sucede y se despiertan por la mañana con dolores de cabeza y somnolencia. El jadeo y los fuertes ronquidos no dejan dormir o despiertan a las parejas.
Lo peligroso es que esta falta de oxígeno puede conducir a la hipertensión, a enfermedades cardíacas, obesidad y problemas de ánimo y de memoria. La apnea del sueño también incide en el número de personas que conducen soñolientas. En algunos casos, aunque en pocos, la apnea del sueño puede ser fatal como en el caso de los actores John Candy, el guitarrista Jerry Garcia de los Grateful Dead y el futbolista Reggie White. Esta condición también se asocia con depresión, poco rendimiento laboral y otros problemas como disfunción eréctil.
“La cura número uno para esta condición es la pérdida de peso. El 75 por ciento de los pacientes con apnea del sueño son obesos y la obesidad es central en el desarrollo de la apnea del sueño”, dijo el doctor Samuel Gurevich, médico pulmonar y del sueño de Cleveland Clinic Florida.
Se puede decir que es un círculo vicioso. La obesidad conduce a la apnea del sueño y la apnea del sueño conduce a la obesidad.
“Cuando las personas están cansadas son más propensas a comer y necesitan más calorías para sentirse saciado”, dijo Gurevich. “
“No todos los pacientes que sufren de apnea del sueño tienen sobrepeso”, explicó Gurevich. “Un 25 por ciento no está sobrepeso pero aun así sufren de apnea. En ese caso puede ser genético, depende de cómo sean los órganos o de cómo está diseñada la parte posterior de la garganta”.
Los centros del sueño
En el sur de la Florida los centros de salud como Cleveland Clinic, Baptist Health South Florida y UHealth–University of Miami Health System Miller School of Medicine han abierto clínicas del sueño que evalúan a los pacientes para determinar el mejor tratamiento posible. Estos centros ambulatorios ofrecen tratamientos para la apnea del sueño, la narcolepsia, el insomnio, el síndrome de piernas inquietas, las alteraciones del ritmo cardíacos, los trastornos del comportamiento REM y otros problemas del sueño.
Por lo general, los pacientes son remitidos por sus médicos. Para poder evaluar a los pacientes es necesario pasar la noche en la clínica. Durante la noche se monitorea el sueño de los pacientes a través de cables y almohadillas de electrodos en la cabeza, el pecho, el abdomen, las piernas y los dedos conectados a una computadora. Estos electrodos miden los niveles de oxígeno en la sangre, la respiración y las ondas cerebrales. Con un micrófono se capta el ronquido o jadeo y a través de cámaras de infrarrojos los técnicos graban las etapas del sueño.
En la mañana, los pacientes se dan una ducha, desayunan y se van mientras que los médicos y técnicos estudian páginas y páginas de datos de ocho horas de grabaciones. Si se detecta un problema con el sueño se determina un plan de tratamiento.
Prueba casera del sueño
Una de las últimas pruebas es la prueba casera del sueño.
La prueba viene en una caja con todo lo que necesita: desde un número 800, hasta instrucciones de cómo buscar ayuda en línea para saber con precisión lo que debe hacer y cómo ponerse la máquina. “Son muy populares”, dijo Gurevich. “La prueba del sueño casera es bastante precisa, aunque con algunas limitaciones porque se centra exclusivamente en la apnea del sueño y no detecta otras condiciones neurológicas. También la persona debe estar saludable. Cualquier tipo de afección pulmonar o del corazón puede interferir con el funcionamiento de la máquina”.
Las pruebas caseras también tienen sensores que se unen al cuerpo mediante un cinturón flexible alrededor del pecho o a través de un sensor que parece tubo de oxígeno en la nariz y que se pasa por detrás de las orejas.
“La prueba casera básica analiza los cambios en el flujo de aire, el oxígeno y la frecuencia cardíaca para saber si está teniendo algún episodio. Las pruebas caseras funcionan muy bien en los casos de apnea del sueño y son prácticas. El problema es que a veces se usan en pacientes con otras condiciones”, dijo Gurevich.
Después de pasar la noche en su casa, el paciente lleva la máquina de regreso al laboratorio donde se analizan los datos y se evalúa la información.
Tratamientos
Para la apnea del sueño, el tratamiento más efectivo, además de la pérdida de peso, es la máquina conocida como CPAP. Presión positiva continua en las vías del aire (Continuous Positive Airway Pressure).
Gurevich explica cómo funciona: “Básicamente es un compresor de aire de lujo, muy silencioso, que toma el aire que le rodea y que usted estaría respirando de cualquier manera, lo pasa por un humidificador a través de una manguera que va en la máscara que se conecta a la nariz y la boca. Al entregar el aire bajo presión a la parte posterior de la garganta mantiene la vía aérea abierta y evita que se cierre. El mecanismo evita los ronquidos, un efecto secundario, de manera que podrá dormir toda la noche”.
El CPAP solo tiene un inconveniente.
“A pesar que es efectiva en un 95 por ciento de los casos, solo es efectiva si se puede acostumbrar a ella y ese es el reto. No todos se acostumbran a dormir con una máscara que está conectada a una máquina. “Sólo el 65 al 75 por ciento de las personas se acostumbran a usarla”, comenta Gurevich.
La clave está en que la máscara le quede muy bien ajustada. Que no se escape el aire. Si el aire se escapa no se aprovechan los beneficios de la máscara. Hay alrededor de 100 tipos de máscaras y las más nuevas son más sensibles a los ritmos respiratorios y durante la noche ajusta la presión de aire de manera automática.
Algunos pacientes han podido dejar de usar el CPAP cuando logran perder peso.
Otras opciones
Otros tratamientos incluyen un dispositivo que empuja la mandíbula hacia adelante para abrir las vía respiratorias. Sin embargo, su tasa de éxito es del 40 al 50 por ciento y el dispositivo puede cambiar la mordida ya que empuja también los dientes.
También hay opciones quirúrgicas que por un tiempo estuvieron de moda, comentó Bautista Seiden, pero solo funcionaban en el 50 por ciento de los casos. “No son tan efectivas como se pensaba. En una se extirpa el tejido suave de la parte posterior de la garganta, en otra se implanta un neuroestimulador parecido a un marcapaso que trabaja los nervios detrás de la garganta, pero causa dolor muscular”.
Según los expertos la máquina CPAP es aún la mejor opción.
“Es una solución temporal para que la persona recupere la energía, restaure el equilibrio hormonal y se disminuya el riesgo cardiovascular mientras el individuo pierde peso”, dijo Gurevich. “Los pacientes se recuperan y mejoran muchísimo. Al recuperar la energía usted podría ocuparse en bajar de peso”.
Howard Cohen: 305-376-3619, @HowardCohen
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2016, 11:44 a. m. with the headline "¿No puede dormir? Una nueva píldora puede ayudarle."