Salud y Medicina

¿No se irá de vacaciones este año? Porqué el tiempo libre es fundamental para su salud mental

Según una encuesta reciente, el trabajador promedio estadounidense disfrutó de 11 días de vacaciones en 2022, menos que en cualquier otro país encuestado.  Pero tomarse tiempo libre es fundamental para la salud mental.
Según una encuesta reciente, el trabajador promedio estadounidense disfrutó de 11 días de vacaciones en 2022, menos que en cualquier otro país encuestado. Pero tomarse tiempo libre es fundamental para la salud mental.

Puedo contar con los dedos de una mano las veces que mi familia se fue de vacaciones cuando yo era niña. Casi siempre era para visitar a la familia o hacer algo con el clan ampliado. No nos íbamos de crucero, ni veraneábamos en la montaña, ni pasábamos fines de semana en la playa.

Recuerdo, sin embargo, un viaje en tren en quinto grado a Washington DC para quedarnos con unos primos y ver los lugares de interés, bajo la supervisión de mi abuela. (Otras vacaciones, en la secundaria, nos llevaron a Disney World, la nueva maravilla de Orlando, donde conocimos —adivinaron— a familiares llegados de todos los rincones del país.

En otras palabras, las vacaciones de mi infancia eran memorables porque eran muy pocas y porque siempre incluían una estridente pandilla de primos. Hacíamos otras cosas divertidas, por supuesto. Todos los domingos de verano empacábamos toallas, comida y sillas de jardín para arrastrarnos hasta la playa local. Aunque había que pagar peajes y tarifas de estacionamiento, era una alternativa muy barata a los resorts. Y, sí, había primos de por medio.

He estado pensando en esos raros viajes de antaño porque estamos entrando en la temporada alta de las vacaciones de verano. Casi todas las personas que conozco, incluidos mis hijos adultos, están haciendo las maletas para irse a cualquier sitio. El deseo de huir de la ciudad y refugiarse en un entorno más bucólico sigue siendo fuerte, incluso entre quienes confiesan que preparar la partida —contratar a un cuidador de perros, suspender el correo postal, pedir a un vecino que vigile la casa— puede ser un verdadero suplicio.

Por eso me sorprendió leer que casi la mitad de los estadounidenses no usan todas sus vacaciones. Dejan tiempo pagado sobre la mesa, según un reciente artículo del Pew Research Center, por razones que considero realmente desconcertantes. Un 52% no cree que necesiten tomar más tiempo libre, al 49% le preocupa quedarse rezagado en el trabajo y 43% se siente mal porque sus compañeros asuman más trabajo mientras ellos no están. Unos pocos (19%) también piensan que perjudica a su carrera profesional y algunos (16%) creen que pudieran perder su empleo.

Por desgracia, estas cifras no son atípicas. Otra encuesta de Expedia confirma nuestra resistencia a las vacaciones, típicamente estadounidense. Según esta encuesta, el trabajador promedio en Estados Unidos disfrutó de 11 días de vacaciones en 2022, menos que en cualquier otro país encuestado. Todo el mundo aparentemente toma más vacaciones que nosotros. Y aunque 63% de los estadounidenses dijeron que se sentían “privados de vacaciones” —un récord de 10 años—, estos trabajadores no tomaron más tiempo libre debido a la escasez de personal, las agendas repletas y los desafíos financieros.

Parece que la realidad no concuerda con las fotos publicadas en FaceTime e Instagram, donde todos se van a Italia, Alaska o las montañas de Carolina del Norte. Las vacaciones largas, una franja de tiempo para desconectar del ruido de la vida cotidiana, son una especie cada vez más amenazada. El uso del tiempo libre remunerado (para los afortunados que lo tienen) alcanzó su punto máximo en 1981, según un informe, y un artículo reciente en The Washington Post planteaba una pregunta existencial: ¿Adónde han ido a parar nuestras vacaciones? Citaba datos de la Oficina del Censo federal de que los estadounidenses tienen la mitad de probabilidades de tomarse vacaciones en una semana determinada que hace 40 años.

Me parece deprimente. Como sociedad, estamos desaprovechando los importantes beneficios para la salud del descanso y la relajación. Un estudio tras otro ha demostrado que tomarse tiempo libre estimula nuestro cerebro y nuestro cuerpo y nos ayuda a reducir el estrés crónico de un mundo conectado 24 horas al día, 7 días a la semana. Ni siquiera tiene por qué ser en un lugar exótico. Las vacaciones en casa también funcionan.

La idea es desconectar y relajarnos, regalarnos un descanso de la tiranía de los horarios.

Como he aprendido por las malas, el trabajo no se va a ninguna parte. Está siempre y para siempre ahí, esperando para reclamarnos, deseoso de tragarse nuestras horas enteras.

Ana Veciana-Suárez
Ana Veciana-Suárez

Ana Veciana-Suárez escribe sobre temas familiares y sociales. Envíele un correo electrónico a avecianasuarez@gmail.com o visite su sitio web anavecianasuarez.com. Siga a @AnaVeciana.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de junio de 2023, 0:54 p. m..

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