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El desierto de Atacama: el lugar más árido del planeta

Muy al norte de Chile, a 886.2 millas de Santiago se encuentra el famoso Desierto de Atacama, con reputación de ser el “lugar más seco del mundo” que cubre una franja de 600 millas en la costa del Pacífico, al oeste de los Andes. Se estima que el desierto ocupa 41,000 millas cuadradas o 49,000, si se incluye la tierra de las faldas de los Andes.

En una región, a 60 millas al sur de Antofagasta, donde el desierto tiene un promedio de 10,000 pies de altura, la tierra ha sido comparada a la del planeta Marte, y por su apariencia única, varias escenas del paisaje de Marte han sido filmadas allí, una de las más conocidas la serie de televisión Space Odyssey: Voyage to the Planets.

La región es utilizada de manera especial por NASA para probar muchos instrumentos que serán empleados en futuras expediciones a Marte.

Volamos de Santiago a Calamá, una ciudad minera de gran importancia, por las numerosas minas de cobre del área, que con 140,000 habitantes, es la capital de la Provincia de El Loa, parte de la Región de Antofagasta. El río Loa, el más largo de Chile, fluye a través de toda la ciudad.

De Calamá viajamos por 65 millas a San Pedro de Atacama, haciendo una parada en el maravilloso Valle del Arcoiris, donde tuvimos la oportunidad de examinar cientos de petroglifos en Hierbas Buenas, que fueron entallados cientos de años atrás en las montañas y rocas del alrededor de esta área.

El pintoresco pueblito de San Pedro de Atacama, es un verdadero oasis en el medio del enorme desierto, tiene calles muy estrechas y casas típicas hechas de adobe, incluyendo nuestro hotel, La Casa de Don Tomás, pequeño pero cómodo y muy bien localizado para poder comenzar nuestras aventuras.

El Atacama es el desierto más seco del mundo debido a que el flujo de la humedad atmosférica hacia el desierto es bloqueado en ambos lados por cordilleras de altas montañas, los Andes al este y otras que se elevan en la costa al oeste.

Visitamos el histórico museo arqueológico Padre Le Paige, en el centro del pueblo, que contiene reliquias religiosas, artefactos de oro, cerámicas y tejidos, que han sido descubiertos por los arqueólogos año tras año, incluyendo impresionantes momias, muy bien preservadas, un real testimonio de que seres humanos han vivido en el Atacama por más de 10,000 años.

Los antiguos “atacameños”, como se les conocían, vivían en pueblitos como San Pedro, donde fueron los pioneros en primitivas técnicas agriculturales, como el cultivo de terraplén, usando métodos artificiales de irrigación y cosecha de fertilizantes con el guano de las llamas.

Al día siguiente caminamos por todo el pueblo, que a 7,000 pies de altura estuvo habitado originalmente por la tribu de Antacameños, antes del imperio Inca y la invasión española. Los antacameños también se conocían por la construcción de villas rodeadas de fortalezas, llamadas “pucarás”, una de las cuales pudimos visitar, ya que está localizada a pocos kilómetros de San Pedro, donde también visitamos la Iglesia de San Pedro de Atacama, construída por los españoles en 1577.

Por la tarde nos dirigimos a la villa de Toconao, un pueblito colonial de singular apariencia, ya que todos sus edificios, incluyendo la iglesia y la torre de la campana fueron construídos en su totalidad con “liparita”, una roca volcánica extraída de las minas de una cercana cantera. De allí continuamos hacia el impresionante Salar de Atacama, en aguas de poca profundidad incrustadas con una gruesa capa de sal y minerales. Con una superficie en exceso de 1,100 millas cuadradas, con 6 millas de largo y casi 40 de ancho en su parte central, es la tercera llanura de sal más grande del mundo. Rica en minerales, incluyendo borax y litio (lithium), es también el refugio de varias especies de aves, incluyendo docenas de los famosos flamencos de los Andes, a los cuales tuvimos la oportunidad de fotografiar bien de cerca dentro de la Laguna Chaxa del impresionante Salar.

A la mañana siguiente tuvimos que partir del hotel en la oscuridad a las 5:30 am. para poder llegar a tiempo a los Geisers de Tatio, un área de increiblemente interesantes formaciones geotermales, donde las enormes columnas de vapor, sobrepasan en número y altitud a las famosas de Yellowstone y que únicamente pueden ser observadas a plenitud en las tempranas horas de la mañana antes de la salida del sol, cuando la temperatura es bastante fría. Nuestros espejuelos y los lentes de las cámaras se empañaron. Usando guantes y abrigos gruesos y las frazadas del hotel que llevamos a Tatio no pudimos evitar congelarnos, pero el espectáculo fue de “otro mundo”!

Más de 80 geisers activos nos rociaron con su vapor. Situados a 14,000 pies, son unos de los más altos del universo y forman el mayor terreno de geisers del hemisferio meridional. Y una hora más tarde todo había terminado. Las enormes columnas de vapor se habían esfumado y reducido a unos pequeños saltitos, el sol había salido, los guantes y abrigos abandonados y bajo un cielo azul y precioso día en los campos de Tatio disfrutamos de un exquisito desayuno y celebramos con deliciosas “mimosas”.

En la tarde hicimos una gira del Valle de la Luna, donde pudimos observar un paisaje totalmente surrealista de picos de sal formados por levantados sedimentos del lago que como resultado de la continua erosión del viento se han modelado en dramáticas formaciones a través de todo el valle. La vista de la puesta del sol desde ese punto fue espectacular e inolvidable!

De regreso a Calamá, hicimos una corta parada para admirar desde el camino, ya que la entrada no está permitida, el nuevo observatorio astronómico, Llano de Chajnantor, a 16,700 pies de altura, con el gigantesco telescopio radio-astronómico, llamado ALMA, construído por Europa, Japón, Canadá, Chile y los Estados Unidos, que fue inaugurado en el 2011, y es operado por el Instituto de Tecnología de California y las Universidades de Chile y Concepción.

Un majestuoso monumento tecnológico en el medio del Desierto de Atacama, al cual desafortunadamente tuvimos que decir adiós!

Para mayor información y reservaciones acerca de este viaje, puede llamar a Overseas Adventure Travel al 1-800-955-1925.• 

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