De exposiciones en París
Con la primavera se inauguran nuevas exposiciones de arte en París que suelen durar hasta cuatro meses. Un recorrido por lo que ofrece la capital francesa se impone y aquellos que viajarán a la ciudad sabrán escoger según sus preferencias.
Empecemos por las exposiciones de los grandes museos. El Louvre exhibirá hasta finales de junio y por el 350 aniversario de la muerte de Nicolas Poussin, la muestra Poussin y Dios, un recorrido a lo largo de la pintura de este genio del renacimiento francés admirado por ricos y eruditos. Y hasta el mes siguiente La epopeya de los tracios, dedicada al arte de este pueblo de la Grecia antigua. De la misma época la célebre Victoria de Samotracia, una de las esculturas más conocidas del mundo, vuelve a exhibirse después de un año ausente de las salas debido a su restauración. Su restitución ha sido el pretexto para ofrecer al público un enfoque inédito de la obra.
En el Museo de Orsay, otro de los grandes clásicos parisinos, la retrospectiva sobre el pintor Pierre Bonnard permitirá descubrir el arte de este pintor polifacético, que no logró despertar en vida (en realidad hasta hace poco) el interés del público. También se muestra Dolce vita: del estilo liberty al diseño italiano (1900-1940), un viaje a través de los objetos concebidos por ebanistas, ceramistas y maestros del vidrio durante las cuatro primeras décadas del siglo XX hasta la llegada del llamado “diseño moderno” en la península italiana.
Del otro lado del Sena, el Petit Palais mostrará hasta finales de mayo Los bajos fondos del barroco, que como su nombre lo indica enseña lo que se escondía detrás del majestuoso marco del conocido estilo en la capital italiana. Y, en ese mismo sitio, con motivo del tricentenario de la Ópera Cómica, podrá verse la exposición de De Carmen a Melisande que se extenderá hasta finales de junio y propone un viaje para melómanos a través de clásicos universales como los Cuentos de Hoffmann, Lakmé, Manón, Peleas y Melisande, entre otras conocidas piezas francesas del género. En otro registro, la institución invita al artista belga contemporáneo Thomas Lerooy, nacido en 1981, a exponer a lo largo de jardines y pasillos del célebre palacete sus esculturas y diseños.
En frente, el Grand Palais muestra la restrospectiva más completa sobre Diego Velázquez, genio de la edad de oro de la pintura española. Sus lienzos se exhibirán hasta mediados del mes de julio y es, digamos, la exposición más visitada en estos momentos en París, por lo que se recomienda reservar antes para evitar las largas filas de espera. Y con motivo de los 120 años del Cinematógrafo, la exposición Lumière, el cine inventado (hasta mediados de junio), permite descubrir los inicios del séptimo arte, a partir de las primeras películas e invenciones de los geniales hermanos Lumière. 1,500 filmes de estos últimos se exhiben en diferentes formatos, así como la evolución técnica a partir de la herencia que legaron a los cineastas en los albores de la industria cinematográfica.
La Biblioteca Nacional de Francia dedica (hasta finales de junio) al rey Francisco I y su imagen, partiendo del célebre retrato de Jean Clouet, una excelente muestra. En total más de 200 piezas entre retratos, láminas, monedas, medallas, lienzos, etc. ofrecen la visión que los artistas de entonces tenían del importante monarca. Sabido es hasta qué punto fue un mecenas de primer orden en el ámbito de las artes y su contribución al auge del renacimiento en Francia a lo largo del siglo XVI.
A partir del mes de abril y hasta finales de agosto, el Museo Carnavalet, uno de los más importantes dedicados a la historia de París, expondrá Napoleón y París. Sueños de una capital, que explica la relación tormentosa entre el emperador de los franceses y los parisinos, entonces unas 600,000 almas. Y en los meses de verano (de finales de junio hasta septiembre) el Museo del Quai Branly expondrá El Inca y el conquistador, dedicada a las relaciones entre Atahualpa y Francisco Pizarro, a la vez que se resaltan los momentos claves de la conquista del imperio inca.
Por su parte, el muy clásico Museo Jacquemart-André, muy cerca de los Campos Elíseos, propondrá hasta finales de julio la exposición De Giotto a Caravaggio, un recorrido fascinante por la colección de Roberto Longhi, crítico de arte florentino, propietario de unas 60 obras fundamentales para entender el caravaggismo. Las obras se exhiben raramente y es una oportunidad única de verlas reunidas.
Por último, el Museo del Luxemburgo, patrocinado por el Senado, propone la muestra Los Tudors, correspondiente al período 1485-1603 conocido como la “era Tudor” en Inglaterra y los cinco reyes, de Enrique VII a Elisabeth I, de la pérfida Albión una potencia.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de mayo de 2015, 10:31 a. m. with the headline "De exposiciones en París."