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Un pesebre a 180 metros bajo tierra en la Catedral de Sal de Zipaquirá, en Colombia

Ludovico Consorti, artista italiano creador del pesebre, logró en 1950 plasmar la belleza y naturalidad del nacimiento del Niño Jesús de una forma inigualable, acompañado de la figura de la Virgen María, San José y el Arcángel Gabriel.
Ludovico Consorti, artista italiano creador del pesebre, logró en 1950 plasmar la belleza y naturalidad del nacimiento del Niño Jesús de una forma inigualable, acompañado de la figura de la Virgen María, San José y el Arcángel Gabriel. Foto de cortesía

A 50 kilómetros al noreste de Bogotá se encuentra una de las obras arquitectónicas más importantes para los colombianos, se le reconoce como una joya de la modernidad y se espera que sea declarada como una de las maravillas del mundo.

La Catedral de Sal de Zipaquirá, una de las maravillas de Colombia, ya está lista para recibir a todos sus visitantes nacionales y extranjeros en esta navidad, con su pesebre a 180 metros bajo tierra, único en el país, el cual los espera para vivir una navidad en familia y llena de prosperidad.

Vivir la navidad en la cuidad donde reposa el pesebre más grande bajo tierra, dentro de la Primera Maravilla de Colombia, es el plan perfecto en esta temporada.

Un pesebre elaborado en roca arenisca, compuesto por seis figuras donde cada una pesa aproximadamente tonelada y media, y donde cada pieza cuenta con características únicas que hacen alusión a una historia ancestral. Las orquídeas del pesebre, flor nacional que representa el patriotismo, la delicadeza y la belleza del nacimiento, así como la figura de San José, que en su manos lleva el trigo, símbolo de riqueza y trabajo para las comunidades indígenas.

Ludovico Consorti, artista italiano creador del pesebre, logró en 1950 plasmar la belleza y naturalidad del nacimiento del Niño Jesús de una forma inigualable, acompañado de la figura de la Virgen María, San José y el Arcángel Gabriel.

Con el pesebre más grande bajo tierra y la majestuosidad de la Catedral de Sal, donde su arquitectura y componentes religiosos y culturales le permiten vivir una experiencia única, Zipaquirá lo espera en familia para vivir una hermosa navidad.

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