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Grand Residences Riviera Cancún: el todo incluido para los foodies

Vista panorámica del Grand Residences Riviera Cancún.
Vista panorámica del Grand Residences Riviera Cancún. Cortesía

Comer bien y descansar son algunos de los mayores propósitos de una vacación. La Riviera Maya se distingue por una gran variedad de resorts todo incluido y el servicio mexicano en general es de clase mundial. Pero en Puerto Morelos, unos 30 minutos al sur del bullicioso Cancún, se encuentra una alternativa más elevada de resort que apela a los foodies y a quienes realmente desean relajarse y descansar mientras reciben trato digno de la realeza.

La experiencia Grand Residences Riviera Cancún comienza desde que se abandona la terminal del aeropuerto con una camioneta de lujo en espera con agua y toallitas frías aromáticas para refrescar tras el primer encuentro con el clima caribeño. El chófer pregunta qué se desea tomar a la llegada y justo ahí está el personal con espumoso, cerveza o jugo verde esperando.

El estilo hacienda de la propiedad es un deleite visual. En comparación con otros, el resort es pequeño, pero hasta las habitaciones más económicas son espaciosas y acogedoras. La atención al detalle es algo que distingue a esta propiedad. Meriendas como frutas secas y hasta una botella de tequila esperan en la habitación. Las damas pueden encontrar un collar y bolso de playa de obsequio, algo que el personal determinó es frecuentemente olvidado en el ajetreo de salir de vacaciones. En las noches, en lugar del gastado chocolate, una artesanía de alebrijes –mítica criatura del folclor mexicano– espera sobre la almohada, un simpático suvenir. Estos recuerdos son encargados a artesanos locales para estimular la economía.

Pero si algo distingue a Grand Residences son sus exquisitas opciones de comida que van desde sus restaurantes, al puesto playero y el servicio a la habitación. La opción todo incluido –también está disponible el plan europeo– ofrece buffet, comida a la carta y alcohol premium ilimitados. El desayuno cuenta con deliciosos panes y roscas típicos horneados en la casa y platillos autóctonos como chilaquiles y huevos rancheros. Podría argumentarse que el despliegue del buffet es menor que otros hoteles, pero la calidad y la frescura es mayor y siempre se tiene la opción de ordenar a la habitación o a la carta.

El Faro Grill, uno de los restaurantes, acoge el buffet y ofrece una carta internacional que incluye deliciosos cortes de filete, aunque también brinda noches temáticas como comida italiana o francesa. Uno de los eventos culinarios más esperados es el BBQ frente a la piscina los jueves por su aire casual y de fiesta. Durante el día permanecen en bandeja algunos antojitos, quesos y charcutería, entre otros, para cualquier ataque de hambre, pero siempre hay un mesero listo para tomar y satisfacer una orden.

Sólo abierto para la cena está Flor de Canela, donde hay una noche de martes de tacos, y el que ofrece platillos de la extensa gastronomía mexicana como gambas al tequila, pesca del día en salsa de tomatillo, langosta y fajitas, entre otros. El suflé de coco se encuentra entre los postres favoritos.

Es imperativo ordenar ceviche, guacamole y nachos en el casual Heaven Beach Bar, entre la piscina y la playa. El hotel de lujo es el único que ofrece una hora del té al estilo inglés con bísquets, galletitas y los sándwiches de té, un infaltable por la novedad. El hotel exhorta ordenar a la habitación y el despliegue que hacen al colocar la mesa es tal como estar en un restaurante privado. Como sus 103 suites cuentan con cocina, por un cargo adicional se puede contratar a un chef para una cena extra especial.

Este hotel es ideal para quienes desean relax y descanso, aunque el conserje puede coordinar visitas a cenotes cercanos, ruinas y otras atracciones. Durante el día hay actividades en la piscina y la playa es ideal para deportes acuáticos y nadar. Clases de cocina, de mixología y tour de bicicleta guiado por Puerto Morelos son otras opciones. Algunas noches hay música, pero es igual de fascinante sentarse con una tequilita y ver las estrellas iluminando el vasto cielo nocturno.

En Grand Residences parece que está prohibido decir no y cualquier gusto puede ser complacido, especialmente los antojos culinarios los que sin duda harán que la ropa y el bikini se sientan más ajustados al regreso.

Numerosos vuelos diarios a Cancún parten desde los aeropuertos de Miami y Fort Lauderdale.

Grand Residences Riviera Cancún: https://grandresidencesrivieracancun.com/

Yined Ramírez-Hendrix es una periodista que reside en Miami y puedes seguirla en https://www.instagram.com/backpackovalija/

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