Las 5 actividades que podrás hacer en León y nunca olvidarás
León, la inmemorial ciudad castellana al noroeste de España, ha sido la capital gastronómica de la península el pasado año, cuando estuvo en el punto de mira de los aficionados al buen comer. La distinción aportó un incentivo adicional a los turistas que viajan al Reino de León para empaparse de la historia de la región que registró el hallazgo de los primitivos vestigios del castellano, en el documento conocido como «Nodicia de Kesos» del Monasterio leonés de los Santos Justo y Pastor de Rozuela, allá por el siglo X.
En 1188 se celebraron las primeras Cortes de la historia de Europa, reconocidas por la Unesco como el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo, y que tuvo como escenario la Basílica de San Isidoro, joya románica que hoy expone al público el Panteón de los Reyes, conocida como la Capilla Sixtina del Románico. Entre las donaciones reales que componen la muestra está el Cáliz de Doña Urraca, valiosísima pieza de orfebrería del siglo XI que perteneció a la hija del Rey Fernando I de León. Gracias a la proyección de realidad aumentada desarrollada en torno al cáliz, es un atractivo espectáculo admirar esta pieza.
La Catedral de Santa María es otra alhaja, representante de la arquitectura gótica. Su efigie confiere señorío a la Plaza de Regla, donde se asienta. Los edificios del casco antiguo compiten en elegancia con los palacios de estirpe aristocrática, como el de los Guzmanes, que tiene de vecina a la curiosa Casa de Botines, una de las tres obras nuevas que proyectó el máximo exponente del modernismo catalán, Antoni Gaudí, fuera de Cataluña.
El discurrir del Camino de Santiago propició el auge de la vida urbana en tierras leonesas desde los siglos IX y X, y la generosidad hacia el viajero se transformó en una costumbre que pasó de generación en generación. En el frío y largo invierno leonés se ofrecía posada al peregrino y los calóricos platos de cuchara, los tradicionales embutidos, y la típica morcilla que hoy se siguen degustando, en esta provincia con raigambre en Tierra de Campos.
Entre las cinco actividades que debes realizar en León están:
1. Ver la Catedral de León, edificada sobre las termas romanas del siglo II que existieron en este lugar.
2. Hacerte una foto frente a la Casa de Botines.
3. Aprender español.
4. Comer cecina. Es el producto leonés por antonomasia, cuyo nombre proviene del término latino siccus, que significa seco, y del céltico que se refiere al cierzo o viento. Esta delicia culinaria es hoy en día una delicatesen de Indicación Geográfica Protegida, elaborada a partir de los cuartos traseros de ganado vacuno de un mínimo de cinco años de edad, y preferentemente de razas bovinas autóctonas de Castilla y León.
En mayo del pasado año consiguió el Record Guinnes al plato de cecina más grande del mundo, cuando más de 60 cortadores de jamón profesionales, rebanaron 283 kilos de jamón de vaca, que fueron colocados sobre un plato de casi veinte metros cuadrados en la Plaza de Regla, frente a la Catedral.
5. Tapear en el popular «barrio húmedo», un bosque de lugares de culto al buen yantar, porque en León hay 5 bares por cada mil habitantes, frente al 2,8 por ciento de la media nacional española. El «barrio romántico» de fisonomía moderna y animadísimo ambiente muy versátil, triunfa con las «tapas de autor», y como en toda zona de tapeo, se puede tomar el vermut muy bien acompañado.
Recomendaciones:
▪ Las Tapas (B. Romántico, Calle Ordoño IV 10) Sartenes para elegir a precio barato. Promedio: 3 euros
▪ El Gaucho (B. Húmedo, Calle Azabachería 6) Tapas tradicionales, con morcilla, chorizos, económico. Promedio: 3 euros
▪ Restaurante (B. Húmedo, Pza. San Martín, 8) Comida tradicional con la especialidad de Merluza Mesón. Promedio: 30-50 euros
Voy a enumerar algunos de los lugares que no te dejarán indiferente. Si te gusta conocer lo más caro y emblemático, no te pierdas el único estrella Michelín de la ciudad: Cocinandos (Las Campanillas, nº 1). Aquí podrás encontrar un menú semanal, caro para el común de los mortales, pero suculento, rico, y “premiado”. Lav (Ave. del Padre Isla, nº 1) es un restaurante de los denominados «de cocina creativa» que ofrece originalidad comestible. Concepto interesante y comida muy rica, sinceramente. Matueca, (Pza. El Recreo, 3) cocina platos tradicionales, y por lo tanto comerás a gusto con total seguridad y saldrás saciado. Si tienes hambre, elige lugares de comida tradicional, porque pocas veces defraudan.
Para veganos y vegetarianos, recomendaría un pequeño, moderno e informal restaurante de comidas mixtas, en el barrio húmedo: Green Corner (Calle Paloma, 1) pero con muy apetitosos y platos bien hechos para los no consumidores de carne. NiMÚ Azotea (Calle General Lafuente S/N) donde si no te apetece cenar, podrás picotear y salir encantado, no solo por la calidad de la elaboración de los alimentos, sino por el trato y las vistas –se encuentra situado en la azotea del Hotel Conde Luna–. Aunque dos veces he hecho referencia al barrio húmedo, también tenemos en León, el «barrio romántico» donde parece ser que las «tapas de autor» llaman la atención, y como en toda zona de tapeo, se puede tomar el vermut con alimentos ricos, ricos, además de disfrutar de la compañía de gente que acude a la zona para pasar un buen rato.
Comer es un placer, pero cuando se hace en un entorno privilegiado, el deleite crece. A solo dos horas desde Madrid en el Ave, el tren de alta velocidad de España, la llegada a la ciudad que en 2018 abrazó el lema: «León: Manjar de Reyes» es un corto paseo, y miles de turistas se siguen aprovechando de la capitalidad gastronómica comiendo y bebiendo de lo mejor de la huerta y la cocina castellanas.