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Wymara Resort: a una hora del paraíso

La piscina con sus islas con tumbadoras y camastros en madera opuestos al blanco edificio con cristal, pueden dar un aire muy South Beach.
La piscina con sus islas con tumbadoras y camastros en madera opuestos al blanco edificio con cristal, pueden dar un aire muy South Beach.

Es probablemente uno de los ‘brinquitos’ más fáciles desde Miami. En un poco más de una hora de vuelo uno puede sentir que está en otra dimensión. El fácil traslado a Turks and Caicos es el primer indicio de una gran vacación y, cuando la piscina infinity de Wymara Resort te da la bienvenida al poner pie en el amplio y refinado vestíbulo, comienzas a tramar la excusa para no regresar a tu vida cotidiana.

Este resort de lujo que hace unos meses retomó el nombre original de su desarrollador, tiene como meta conseguir la estrellita adicional para convertirse en cinco estrellas en 18 meses. La diferencia entre estas calificaciones es realmente la atención a los detalles. Aunque la propiedad de 10 años está en excelente condición, iniciará una renovación de sus habitaciones por facetas en los próximos meses. Al momento el servicio y las ofertas culinarias han sido el mayor enfoque para esta encomienda que inició el pasado febrero y la designación debe estar a la vuelta de la esquina porque el hotel se luce en ambas categorías.

Relax caribeño

Y, por supuesto, no se puede obviar que el resort con diseño moderno y elegante que se adapta al ambiente tropical ubica en la codiciada playa Grace Bay. Aquí no hay ni una habitación ‘mala’, ya que los 91 estudios y suites con decoración minimalista y todas las comodidades modernas tienen vistas al océano.

La piscina con sus islas con tumbadoras y camastros en madera opuestos al blanco edificio con cristal, pueden dar un aire muy South Beach. Pero la abundancia de palmeras, el rosado intenso de las trinitarias y la ausencia de un soundtrack de reggaetón, te regresan a un idílico estado de relajación caribeña. Los meseros están prestos para servir deliciosos tragos – en vasos reusables y con pajillas de papel. De la misma manera, los encargados rápidamente te preparan una tumbadora si prefieres hacer la corta caminata a la playa.

Buena boca

En el área de los antojos y delicias, la propiedad cuenta con dos restaurantes. Stelle es el más sofisticado con un área de comedor y patio. El menú ofrece una variedad de mariscos con una fusión asiática-caribeña como mero envuelto en hoja de plátano, langosta y bacalao, pero los curries y el rendang de res están entre los platillos más populares. La atmósfera es relajada, pero elegante. En Stelle se sirve el desayuno incluido en la tarifa diaria – con una gran selección de charcutería, quesos y estaciones calientes – y también está abierto para el almuerzo.

Zest!, junto a la playa, ofrece el mismo nivel de gastronomía creativa y de calidad en un ambiente más casual. El menú es variado y contemporáneo con salsas y métodos japoneses como el uso de miso, teriyaki y una parrilla robata en la que se preparan deliciosos pinchos y cortes de carne. Después de unos días de tacos de pescado y langosta, una crujiente pizza de este puesto es recomendable para el almuerzo o una cena ligera. Ambos restaurantes ostentan una extensa carta de vinos con selecciones desde Argentina a Nueva Zelanda a los Estados Unidos y Europa.

Al caer el sol el Pink Bar cobra vida. Ubicado en la playa el nombre lo dice todo: está dedicado a tragos rosados. Desde rosé, espumosos y champaña los cocteles están orientados en estos vinos y el color. Aquí se ofrece un menú especial de tentempiés que van de acuerdo con la carta coctelera y desde sus taburetes se puede observar cómo el cielo se transforma en diferentes tonos de rosado, violeta y anaranjado al anochecer. Todos los domingos se celebra una fiesta de playa con DJ y hay música en vivo en noches selectas.

Noches de festival

Wymara también cuenta con un fabuloso spa que lo que le falta en tamaño, le sobra en la calidad de tratamientos. El masaje Provo, distintivo del spa, de tejido profundo, pero relajante, es increíble y sus terapistas son ultra talentosos y bien entrenados. La laureada marca de productos orgánicos Eminence son empleados en los masajes y faciales. El hotel cuenta con un gimnasio muy completo y se imparten clases de yoga, HIIT y pilates, por un costo adicional. Los que quieran actividad en el mar pueden hacer uso de los kayaks, SUP y hobie cats en la playa.

Como si faltaran motivos para visitar, el hotel y sus restaurantes participarán del próximo Caribbean Food & Wine Festival del 31 de octubre al 3 de noviembre. Wymara será una de las paradas del Gourmet Safari, uno de los eventos más divertidos del festival que contará con Michael Schwartz como chef invitado para el brunch de cierre. El safari es una cena en progresión que recorre los mejores resorts de la isla con cenas en maridaje y Wymara estará a cargo este año de los bocadillos calientes.

A sólo unas 571 millas de Miami se encuentra un pedacito de paraíso que ofrece experiencias y trato sofisticado, pero con el relax que distingue a las islas.

Otras actividades:

Es muy tentador quedarse en una tumbadora en la playa, pero cuando visites TCI puedes disfrutar de estas experiencias únicas del lugar:

Provo Ponies

Siempre recordarás cuando te diste un chapuzón sobre un caballo. Este establo recibe a personas de todos los niveles para un hermoso paseo que lleva a la playa Long Bay donde los equinos nadan mientras llevan a sus jinetes. No trotan en la orilla, nadan. Estos caballos son cuidados con mucho recelo y se realizan dos tours diarios, por lo que hay que reservar con tiempo.

Fish Fry

Todos los jueves la isla celebra el Fish Fry en el Parque Bight, a pocos pasos de Wymara. Este evento es un festival semanal que disfrutan tanto los visitantes como locales. Además de pescado frito, hay puestos de venta con caracola en todas sus expresiones como en ensalada, ceviche, frita, en buñuelos… también pollo jerk, mac & cheese al estilo isleño y música en vivo. Todas las semanas el punto culminante es la comparsa de músicos conocida como junkanoo.

Potcake Place

Los amantes de los canes disfrutarán darse una vuelta por esta organización sin fines de lucro ubicada en Saltmills Plaza. El centro de rescate de satos llamados potcakes (porque otrora se les alimentaba con la costra de las ollas donde se cocinaba arroz y frijoles) recibe a voluntarios que pasean a los perritos en la playa y los ayudan a socializar. Todos los perritos están disponibles para adopción y muchos encuentran un hogar en los Estados Unidos.

Cómo llegar:

American Airlines ofrece vuelos directos a Providenciales desde MIA y JetBlue desde FLL.

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