El legado patrimonial de Madrid
Además de la famosa Gran Vía, la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado, las plazas de Toros y los tablaos flamencos, ¿qué más conoce usted de Madrid?
¿Sabía que sin salir de la capital española se pueden conocer tres de las más importantes ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad?
A menos de una hora de Madrid, en tren o vehículo privado, usted podrá estar en contacto con este legado, disfrutar el ambiente, admirar los monumentos, imaginar los personajes que caminaron por sus calles y solares, y asombrarse ante el estado de conservación en que se encuentran estos ilustres sitios tan antiguos. San Lorenzo de El Escorial, Aranjuez y Alcalá de Henares están al alcance de su mano.
Aranjuez
Esta villa es uno de los Reales Sitios de la monarquía española y su notoriedad fue en aumento desde que Felipe V decidiera hacer de esta magnífica región su refugio para sus recreos primaverales. Aunque se conoce que algunos monarcas predecesores al rey criado en Francia habían disfrutado de estas tierras e iniciado algunas obras relevantes, fue Felipe V quien impulsó la ejecución del Palacio y de sus jardines versallescos tal y como han quedado en la posteridad.
La visita a este Palacio es obligada. La irrupción del arte en todas sus estancias es una muestra del esplendor del genio francés e italiano de la época, tanto en arquitectura, pintura como en mobiliario. La sala de Porcelana es una de las que despiertan más asombro y está dedicada exclusivamente a escenas orientales.
Aprovechando el clima noble de estas tierras por donde discurren los ríos Tajo y Jarama, nacieron los Jardines del Príncipe dispuestos por el monarca Carlos IV siendo aún príncipe de Asturias. Todo un culto a la jardinería refinada combinada con la ornamentación, en algunos casos de carácter monumental, como las fuentes y los pabellones.
Aquí podrá visitar el interesante Museo de las Falúas que exhibe las embarcaciones que utilizaban los reyes en sus travesías por el río Tajo. Destaca la barroca “Góndola de Felipe V” que data de las postrimerías del siglo XVII y cuya factura se cree napolitana.
Además de éstos, existen otros edificios históricos en Aranjuez. Entre ellos, la Casa de San Antonio, el Teatro Real, la Casa de Empleados donde residían los de mayor rango al servicio de los reyes o el Mercado de Abastos. La Plaza de Toros ribereña es una de las pocas de la península que llegan a los 200 años de antigüedad.
De interés: El tren de la Fresa con salidas en varios meses del año, revive los primeros viajes en ferrocarril en coches de madera con casi un siglo de vida y degustación de fresones a bordo. (www.renfe.es)
Alcalá de Henares
La ciudad de las cigüeñas conserva en sus calles la conjunción del pasado judío y cristiano. Calles adoquinadas dignas de andar y desandar bajo los soportales medievales. Recovecos históricos, edificios majestuosos y jardines rodeados de encanto. Es la cuna de Cervantes, uno de los novelistas más conocidos de habla hispana y autor de Don Quijote de la Mancha.
La casa donde nació –visita gratuita– es la más concurrida y descubre desconocidas facetas de la época que vivió el genio literario. Siempre hay turistas en el portal ajardinado esperando que les toque su pase.
Aquí está la Universidad de Alcalá de Henares, creada en 1499 por Bula del Papa Alejandro VI (el valenciano Rodrigo de Borja, Borgia en italiano) para el estudio de las artes, la teología, la medicina y el derecho canónigo. Fue fundada por el Cardenal Cisneros, confesor de la Reina Isabel La Católica, gracias a la cual Colón emprendió el viaje que concluyó con el hallazgo del continente americano. Por ser el modelo de paraninfo que exportaron a las Américas los misioneros españoles, entre otros motivos, en 1988 la Unesco declaró a este centro y al recinto histórico de Alcalá Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Además de empaparse de historia y degustar platos típicos alcalaínos exquisitos, hay varios lugares interesantes que pueden visitarse como el Museo Aqueológico con colecciones de la época romana, así como la Casa Hippolytus o las ruinas de Complutum. Edificios religiosos que merecen una visita son el Monasterio de San Bernardo y la Catedral Magistral.
Para acercarse más a la historia de las letras y la universidad alcalaínas, puede visitarse el edificio neogótico-mudéjar del Palacio Laredo, sede del Museo Cisneriano que conserva las Biblias Políglota Complutense y la de Amberes, como parte de la documentación concerniente a la fundación de este célebre recinto universitario.
Es aconsejable no dejar de ver el Centro de interpretación de Los Universos de Cervantes, inaugurado en 2005 en una antigua ermita donde hoy se conserva la pila bautismal del autor del Quijote, -capilla del Oidor-, y a pocos metros de la Torre de Santa María (S XIX) desde donde se aprecia una fabulosa vista de la ciudad.
De interés: El Corral de Comedias, un teatro con cuatro siglos de antigüedad con un interesante repertorio de obras clásicas y contemporáneas.
El tren de Cervantes, entre a octubre a diciembre, parte con un elenco de actores que representan escenas del escenario cervantino acompañando a los viajeros. (www.renfe.es)
El Escorial
Es famoso por el Real Monasterio que fuera la residencia de la dinastía de los Austrias y los Borbones en España. Mandado a levantar por Felipe II, fue erigido en solo veinte años y está catalogado como el mejor exponente de la ideología y cultura del Siglo de Oro español.
Su iglesia es el panteón de la familia real y sus infantes, custodiado en sus inicios por monjes de la orden de San Jerónimo. La primera piedra se puso en 1563 y fue el inicio de una colosal obra que incluyó un Palacio, cuyas paredes albergan todavía hoy valiosos frescos, un colegio, una extraordinaria biblioteca privada que abrió en 1885 y un seminario. Rodeado por un entorno natural cuajado de jardines al estilo italiano, este Real edificio es uno de los más visitados por los turistas de todo el mundo.
El montañoso entorno escurialense sirve de marco a esta ciudad encantadora de la sierra madrileña donde tomarse un asado de cordero de la sierra de Guadarrama o un chocolate con churros alcanza otra dimensión.
De interés: La excursión a la Silla de Felipe II desde donde el monarca, según se cuenta, supervisaba los avances de su monumental palacio-convento.
Mercado de San Lorenzo: construido en 1871
Real Coliseo de Carlos III: Teatro fundado en 1770 y en cuyo bar-restaurante merece la pena degustar un buen aperitivo antes o después de la comida o la cena.
Si decide programar una escapada a esta región del mundo o tomarse unas vacaciones más largas, podrá sumergirse en el núcleo histórico de tres de las metrópolis europeas que en otra época tuvieron gran trascendencia y con el pasaporte que podrá agenciarse en las oficinas de turismo “Mad About Info” o en las de cada localidad en particular, podrá obtener interesantes descuentos en sus visitas. www.turismomadrid.es•
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "El legado patrimonial de Madrid."