El templo de Angkor Wat, gran imperio de la antigüedad
En la intricada selva camboyana, cerca de la frontera con Tailandia, se encuentran varias ruinas, encabezadas por Angkor Wat y Angkor Thom, un espectacular conjunto arqueológico emplazado en lo que fue la capital de los reyes Khmer (Jemer) fundada en 889 por Yasovarman I.
Sus numerosos monumentos de gran simbolismo arquitectónico están adornados con una rica decoración esculpida a mano y están bajo la jurisdicción de la United Nations Educational Scientific and Cultural Organisation (UNESCO) desde 1992.
Los templos de Phnom Bakheng y del Bayon, en Angkor Thom, y el complejo funerario de Suryavarman II, en Angkor Wat, máximos exponentes de la arquitectura del Imperio Jemer, representan lo que fue el apogeo de esta civilización. Entre los siglos VIII y XIII una sucesión de reyes hindús y budistas erigieron magníficos templos construidos en roca. Su elaborada escultura y espectacular arquitectura asombraron a los primeros europeos que visitaron este lugar en el siglo XIX, y en la actualidad representan verdaderos tesoros al aire libre a disposición de los visitantes extranjeros.
Los templos de Angkor Wat y las ruinas que lo rodean pertenecieron a la rica civilización Khmer, que prevaleció durante unos 500 años -hasta principios del siglo XV- en la parte noroccidental de Camboya y la oriental de Tailandia, y fueron construidos cuando el Imperio Khmer era uno de los más grandes y poderoso en el sureste asiático y, durante más de 600 años un total de 27 reyes dominaron este territorio.
Su vasta zona, decorada con impresionantes templos y preciosos lagos artificiales, así como las ingeniosas obras de riego, fue descubierta en 1860, tras siglos de haber sido invadida por la exuberancia de la selva. Más de 600 templos budistas, todos con elegantes torres y finamente labrados, han sido restaurados y otros permanecen en silencio abrigados por las enormes raíces de los árboles.
La mejor alternativa para visitar Angkor Wat, Angkor Thom y sus alrededores es viajar en avión desde Phnom Penh, la capital camboyana, o desde Bangkok, Tailandia, hasta la ciudad de Siem Reap, cuyo aeropuerto internacional se encuentra a unos 15 minutos de la pequeña ciudad del mismo nombre. En el centro de la ciudad, frente al río Siem Reap, se levanta el elegante hotel-boutique Belmond La Résidence d’ Angkor, construido con los atributos de la fascinante arquitectura Khmer, y donde los turistas pueden hacer todos los arreglos necesarios para visitar los templos y ruinas con facilidad y comodidad.
Los dos principales conjuntos arquitectónicos se alzan en Angkor Wat, que significa “Ciudad del Templo” y el Angkor Thom “Templo Mayor”. En el núcleo de cada conjunto hay un templo de forma piramidal con cinco torres encumbradas y adornadas. Se destacan los lagos rectangulares y la red de canales tenían como función principal representar sobre la Tierra la imagen del universo tal como lo concebía la religión budista. Se cree que algunas de las imagines de Budas son en realidad retratos de reyes Khmer.
Mi visita comenzó desde el hotel Belmond La Résidence d’Ankor. Desde aquí hasta la entrada de los templos la distancia se cubre en unos 15 minutos, en cualquier tipo de transporte: autos, SUV’s o las populares motocicletas que arrastran a pequeños y coloridos vagones con capacidad para dos o cuatro personas.
El primer día, temprano en la mañana, la llegada a la Puerta Sur de Angkor Thom es espectacular. Aquí se puede palpar de cerca una serie de cabezas, muchas de ellas originales, adornando el puente que da acceso al interior de la zona. Ya dentro del complejo, cerca del centro, se puede apreciar el enigmático templo Bayon, en el centro de la fortificada ciudad de Angkor Thom, donde sobresalen sus 170 rostros esculpidos; la pirámide de Baphuon bellamente decorada; la Terraza del Rey Leproso; la Terraza de los Elefantes y el misterioso y fascinante templo Ta Prohm, materialmente levantado del suelo por las enormes raíces de la selva. No se pierda, a la caída de la tarde, la espectacular puesta de sol en Angkor Wat, definida en muchas ocasiones como el edificio más grandioso que jamás se haya construido.
El Rey Suryavarman II fue el responsable por la construcción de Angkor Wat, el más famoso de los templos de Angkor y la máxima expresión de la arquitectura del Imperio Khmer, rodeado por un inmenso e impresionante foso lleno de agua. Sin embargo, fue el Rey Jayavarman VII quien es considerado como el Rey de los Reyes de los Khmer. Bajo su mandato se construyeron cientos de templos, incluyendo la ciudad de Angkor Thom. En su centro se encuentra el extraordinario y bello templo Bayom cubierto en oro y piedras preciosas. Se distinguió de los otros reyes Khmer adoptando el budismo Mahayana cuando su predecesor siguió la doctrina Hindú. Más tarde el Rey Crindravarman, bajo la influencia de Siam (Tailandia) fue quien más tarde introdujo el busidmo Theravada, la religión que hoy día practican la mayoría de los camboyanos.
Después de la muerte de Jayavarman VII y las repetidas invasiones siameses, el Imperio Khmer comenzó a declinar, sobre el 1200 A.D., y la capital Khmer finalmente se trasladó a Phnom Penh.
Al día siguiente caminamos por otros preciosos templos encabezados por el Phimeanakas y Royal Palace; Prasat Kravan; Banteay Kdei; Srah Srang; Ta Prohm; Thommanon y Chau Say Thevoda. Al medio día muchos de los visitantes regresaron a la ciudad a descansar en los hoteles para después iniciar la gira en la tarde. Yo me decidí por un descanso bajo la sombra de unos milenarios árboles que rodean a los templos, saboreando un platillo con la comida típica camboyana, acompañada de una cerveza local. Por la tarde seguimos el recorrido visitando los templos de Pre Rup; Eastern Mebon; Ta Som; Neak Pean; Preah Khan; Kbal Spean; Banteany Srei; Banteay Samre y el grupo Roluos.
La mística ciudad de Angkor fue finalmente abandonada en el siglo XV y poco a poco, en silencio, fue consumida por la jungla tropical. Sin embargo no fue redescubierta al resto del mundo hasta que el naturalista francés Henri Mouhot publicó sus experiencias de viajes en Asia en 1860.
Un recorrido por la ciudad se hace indispensable. En el centro se puede hacer buenas compras: ropa y todo tipo de ‘souvenirs’ hechos a mano de madera de la región, especialmente en el llamado mercado popular y, por las noches, muy cerca del hotel, se encuentran varios restaurantes especializados en comida vietnamita, camboyana, tailandesa y también internacional.
Después de disfrutar de la magia de los templos de Angkor si desea pasarse unos días en Phnom Penh, tiene dos opciones. Puede volar directo desde Siem Reap hasta la capital o si prefiere aventuras divertidas puede optar por el ferry que hace el trayecto en cinco horas desde un rústico embarcadero en el río cercano, navegando por el precioso lago Tonle Sap (Gran Lago), una de las pesquerías interiores más grandes del mundo.
Siemp Reap, provincia occidental ubicada al norte del lago Tonle Sap, es el lugar donde se asentó la civilización Angkor. La pequeña y atractiva ciudad cuenta con varios hoteles de distintas categorías, buenos restaurantes y un aeropuerto internacional para impulsar el turismo.
DATOS ÚTILES:
¿Cómo llegar?: Varias aerolíneas tienen servicios hasta distintas ciudades en el Sureste de Asia y desde ellas hasta Siem Reap, Camboya. Una buena opción es Thai Airways hasta Bangkok y desde la capital tailandesa hasta Siam Reap, también en Thai Airways. Más información Thai Airways, telf. 1-800 426-5204. Website www.thaiairways.com
¿Dónde hospedarse?: Hotel Belmond La Résidence d’ Angkor, River Road, Krong, Siem Reap, Reino de Camboya. telf. +855 63 963 390.
Idioma: Khmer (Oficial), francés e inglés.
Clima: Tropical con monzones de abril a octubre. La mejor época del año para viajar es diciembre, enero y febrero cuando finalizaron las lluvias.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de febrero de 2022, 9:30 a. m..